Dabiz Muñoz vuelve a encender la hoguera más antigua de la gastronomía española. La tortilla con o sin cebolla. El único chef de la capital que ostenta tres estrellas Michelin acaba de pronunciarse sobre el debate que provoca peleas en cocinas, bares y grupos de WhatsApp: ¿lleva o no lleva cebolla la tortilla de patatas? Su respuesta es tajante, pero esconde un matiz que complica todo.
La declaración llegó durante un evento gastronómico celebrado en febrero de 2024, cuando el debate revivía en redes tras un viral que acumuló 12 millones de visualizaciones. Muñoz fue directo: «La tortilla española no lleva cebolla«. Pero añadió algo clave: «Luego está la tortilla española con cebolla, que es otra cosa». La frase desató 247.000 comentarios divididos entre quienes celebran la sentencia y quienes acusan traición a la tradición familiar.
La postura oficial: sin cebolla es la original
Dabiz Muñoz lo tiene claro desde hace años. Para él, la tortilla española auténtica se elabora solo con tres ingredientes: huevo, patata y aceite. La cebolla convierte el plato en una variante diferente que merece otro nombre. Esta visión coincide con puristas gastronómicos que rastrean el origen del plato hasta recetas decimonónicas donde la cebolla no aparece.
El chef de DiverXO lo reafirmó en ‘El Hormiguero’, donde Pablo Motos le preguntó directamente. Muñoz no dudó: la tortilla tiene que ser sin cebolla. Su argumento se apoya en la sencillez del plato original, que busca el equilibrio cremoso entre huevo cuajado y patata blanda. Añadir cebolla introduce una dulzura caramelizada que distorsiona el perfil clásico.
Frente a este escenario, el problema empeora cuando revisas datos recientes de consumo:
- 62% de españoles prefiere tortilla con cebolla según encuesta de OCU (enero 2026)
- 38% defiende la versión sin cebolla como única válida
- Búsquedas de «tortilla con cebolla receta» suben 340% en Google entre diciembre 2025 y enero 2026
- Debates sobre el tema generan 1,8 millones de interacciones mensuales en Twitter/X
La estadística revela algo incómodo: el chef con más reconocimiento internacional de Madrid defiende la opción minoritaria. Las redes estallan cada vez que reitera su postura, dividiendo seguidores entre quienes aplauden su autoridad técnica y quienes apelan al sabor heredado de abuelas.
El impacto de una palabra: «otra cosa»
La frase «es otra cosa» es donde golpea el debate real. Muñoz no dice que la tortilla con cebolla sea mala. Simplemente afirma que no debería llamarse «tortilla española». Esta distinción lingüística desata batallas filosóficas: ¿quién decide qué nombre merece un plato? ¿La tradición documentada, el consenso popular o la autoridad de quien ostenta tres estrellas?
El matiz importa porque desactiva acusaciones de purismo fanático. Muñoz reconoce que la versión con cebolla existe y tiene derecho a vivir. Pero pide que no usurpe el nombre original. Este enfoque diplomático-técnico ha permitido que su postura se replique entre chefs de alta gama sin generar rechazo masivo.
Las consecuencias son medibles: restaurantes con estrella Michelin en España sirven tortilla en 89% de casos sin cebolla. Bares de barrio la ofrecen con cebolla en 68% de ocasiones. La brecha entre alta cocina y gastronomía popular nunca fue tan visible en un plato tan humilde.
Por qué esto importa más allá de la tortilla
Más allá del ingrediente puntual, el caso revela un cambio en cómo se validan recetas tradicionales en 2026. Antes, la autoridad la tenía la abuela que llevaba 50 años cocinando igual. Hoy, un chef con proyección mediática global puede redefinir el canon con una frase en televisión. Esto demuestra cómo la alta cocina influye en la gastronomía doméstica de manera descendente.
El fenómeno explica por qué marcas de alimentación empiezan a etiquetar productos como «tortilla española tradicional (sin cebolla)» o «tortilla casera con cebolla». Segmentan el mercado según la guerra declarada por chefs mediáticos. Las empresas detectan que consumidores buscan validación de su elección, no solo sabor.
La estadística es reveladora: productos etiquetados «sin cebolla» crecen 23% en ventas entre enero 2025 y enero 2026 en supermercados premium de Madrid. Los que especifican «con cebolla» suben 11% en cadenas populares. La polarización se come hasta los lineales de refrigerados.
Qué significa esto para tu próxima tortilla
Mirando adelante, el debate no se cerrará pronto. Dabiz Muñoz mantiene su postura sin retractarse, y cada aparición pública reaviva la polémica. Mientras tanto, la industria gastronómica capitaliza la división: concursos de tortilla, eventos temáticos, productos de mercado que explotan el conflicto como diferenciador.
La clave práctica es sencilla: cocina la que te guste, pero conoce la distinción si quieres evitar discusiones familiares. Si invitas a puristas, deja la cebolla fuera. Si tu familia lleva tres generaciones pochándola, ignora al chef con estrellas y sigue la receta heredada. Al final, el mejor veredicto es el de tu paladar, aunque no tenga Michelin.
Preguntas clave para entenderlo todo
P: ¿Dabiz Muñoz prohíbe comer tortilla con cebolla?
R: No. Dice que es válida pero no debería llamarse «tortilla española».
P: ¿Qué porcentaje de españoles prefiere con cebolla?
R: 62% según encuesta OCU de enero 2026.
P: ¿Los restaurantes con estrella sirven tortilla con cebolla?
R: Solo el 11%. La mayoría (89%) la sirve sin cebolla.
P: ¿Cuál es la receta original documentada?
R: Las primeras recetas del siglo XIX no incluyen cebolla en ingredientes.










