miércoles, 11 febrero 2026

El refino puede ser la llave para que Repsol deje de ser considerada una petrolera tradicional 

El upstream aporta demasiado poco a la compañía para ser un driver en su valoración La sensibilidad de sus márgenes de refino, la garantizan crecimiento en su EPS a pesar de un panorama bajista en su Brent

Cuenta atrás para la presentación de resultados del ejercicio de 2025 de Repsol, que está a poco más de una semana. Los analistas esperan con expectación esta fecha ya que plasmará el rendimiento de la compañía, al igual que también le permitirá explicar su plan de crecimiento para los próximos años.

En este sentido, en este diario hemos conocido perspectivas más pesimistas, debido a la situación global de los precios del crudo que están presionados a la baja. Sin embargo, en el último informe de JP Morgan se aprecia una visión positiva sobre la energética. Los neoyorquinos ven potencial en el rendimiento de refino de Repsol, que podría dar pie a que se convirtiera en una firma de energía distinta a una petrolera tradicional. Esto da pie a que el banco recomiende Sobre ponderar, con un precio objetivo de 18 euros la acción. 

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El refino de Repsol es difícil de comparar respecto a sus homólogos europeos 

La tesis de JP Morgan se apoya en que Repsol no tiene un rendimiento cíclicamente positivo en su negocio de refino, sino que estructuralmente está por encima de muchos competidores europeos. Según el banco, Repsol está en el extremo más alto de Europa en términos de sensibilidad de los márgenes de refino con una elasticidad del 7% del EPS por cada incremento en un dólar por barril en el margen de refino. Es decir, por cada aumento en el margen de refino de Repsol, su beneficio por acción crece un 7%, lo que permite a Repsol mantener el crecimiento del beneficio a través del refino, aún bajo un escenario de Brent hacia la baja. 

Repsol Campus LEED® Platino Fuente Repsol Merca2.es
Repsol Campus, LEED® Platino. Fuente: Repsol

No obstante, también impronta exactamente qué refina Repsol, donde más de un 50% de su producción son middle distillates (diésel y carburante para aviones), un porcentaje líder en Europa. Este dato es clave, ya que JP Morgan ha identificado que se está dando un déficit estructural de diésel desde hace años, debido al cierre de refinerías y la falta de inversión en nuevas plantas; por lo que para Repsol se abre una ventana competitiva en la venta de este tipo de carburante en suelo europeo. 

Por otro lado, las refinerías de Repsol son un activo muy competitivo gracias a que pueden procesar crudo mediano y pesado, una materia prima que suele cotizar a la baja en comparación con el crudo ligero, debido a que cuenta con una mayor cantidad de impurezas, además de ser más difícil de procesar. 

Resultados de Repsol: el mercado ya descuenta que el ejercicio 2025 ha sido débil

Al contar con unos activos capaces de procesar este tipo de crudo más barato permitiría aumentar también sus márgenes de refino. Especialmente bajo un contexto, donde según el banco neoyorquino, la OPEP+ podría acelerar nuevamente su producción de crudo tras sus recortes voluntarios, y las primeras remesas de barriles suelen contar con este tipo de petróleo más difícil de tratar. 

Los norteamericanos ven con buenos ojos el refino de la compañía, también por su fiabilidad operativa, ya que sus plantas de refino cuentan con una tasa de utilización (uptime) y un mantenimiento bien calendarizado, reduciendo la volatilidad del EBITDA trimestral además de mejorar la conversión en flujo de caja recurrente. 

Oficinas Repsol Fuente Repsol Merca2.es
Oficinas de Repsol. Fuente: Repsol

Con todo ello, está claro que al menos para JP Morgan el upstream o la producción y exploración de crudo y gas, queda en un segundo plano. Es decir, no es que no aporte a la caja, sino que debido a su volatilidad por los precios del Brent está más que descontada por el mercado, al menos para los neoyorkinos, apoyándose en que el driver marginal de Repsol, no está en el upstream, sino en su refino. 

En definitiva, el tener un perfil más defensivo y menos expuesto a los precios al Brent gracias a una base económica fundamentada en unos márgenes de refino alto, plantea que Repsol está dejando de comportarse como una petrolera tradicional (muy dependiente de su upstream para crecer). Es decir, JP Morgan señala que el mercado la está infravalorando por ello, su recomendación se sitúa en Sobre ponderar como un precio objetivo de 18 euros la acción.


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