Buitrago del Lozoya es ese pueblo que sorprende a cualquiera que pasa por la A-1 hacia Burgos. Murallas perfectas, torres medievales, un castillo y todo rodeado por el río Lozoya. Parece decorado de serie épica, pero es real. Y lo mejor: está a 45 minutos de Madrid, salida 74, sin complicaciones.
La villa acaba de registrar récord de visitas en enero 2026, con más de 8.000 turistas en un solo fin de semana según datos de la Oficina de Turismo local. El motivo: redes sociales impulsando la comparación con escenarios de Juego de Tronos tras viralizarse videos en TikTok e Instagram mostrando las murallas al atardecer. Los madrileños redescubren este enclave medieval justo cuando buscan escapadas de un día sin salir de la Comunidad.
Juego de Tronos: El recinto amurallado mejor conservado de Madrid
Esto no es exageración: Buitrago conserva el único recinto amurallado completo de toda la Comunidad de Madrid. Fueron construidas entre los siglos IX y XI por los musulmanes para frenar el avance cristiano, aunque la defensa no funcionó. Alfonso XI tomó posesión y las obras continuaron hasta el siglo XV, ampliándose con torres y la coracha.
Las murallas rodean el pueblo como un abrazo de piedra y ladrillo, declaradas Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural en 1993. Puedes caminarlas desde dentro, desde fuera, desde arriba o subirte al mirador del monte de enfrente para verlas completas con el río Lozoya a sus pies. Entrar cuesta solo 2 euros y accedes al tramo superior con exposición de armas medievales incluida.
La coracha es lo más curioso: un saliente de muralla que baja hacia el río como un apéndice absurdo a primera vista. Servía como vía de escape en caso de asedio, permitiendo a los habitantes alcanzar el agua o huir por el cauce. Hoy es uno de los puntos más fotografiados del conjunto.
El castillo de los Mendoza en ruinas (pero con alma)
El castillo de Buitrago fue levantado en el siglo XV sobre los restos del Alcázar musulmán anterior. Perteneció a la familia Mendoza, una de las más poderosas de Castilla, y jugó papel fundamental protegiendo los caminos entre Toledo y Madrid.
Hoy está en ruinas pero conserva siete torres, cada una diferente, todas de piedra y mampostería. Los restos se confunden con la muralla y el patio de armas es ahora espacio abierto desde donde se ve la Torre del Reloj y la Iglesia de Santa María del Castillo. No está restaurado al completo, pero precisamente eso le da autenticidad: no parece parque temático, parece Historia real.
Un museo Picasso en mitad de la sierra (sí, has leído bien)
Aquí viene lo más loco: Buitrago tiene un Museo Picasso en plena sierra de Madrid. El Museo Picasso – Colección Eugenio Arias está en el edificio del ayuntamiento, subiendo por la Calle Real desde la Torre del Reloj.
La colección son pinturas, grabados, cerámicas y objetos que Picasso regaló a su barbero durante 25 años: Eugenio Arias, natural de Buitrago. Se conocieron en Francia en 1945, durante el exilio, presentados por Dolores Ibárruri La Pasionaria. Trabaron amistad inmediata y Picasso no permitió que nadie más le cortara el pelo.
Eugenio murió a los 98 años en Vallauris, pero siempre quiso que esta colección volviera a España y se quedara en su pueblo. La entrada es gratuita, se pueden hacer fotos sin flash y hay visitas guiadas los domingos. Es pequeño pero emotivo: ver obras del maestro regaladas por amistad, no por dinero, tiene algo especial.
Preguntas clave para entenderlo todo
P: ¿Por qué un barbero tenía obras de Picasso?
R: Fueron regalos de amistad durante 25 años de exilio en Francia.
P: ¿El museo es solo para fans de Picasso?
R: No. Es pequeño, gratuito y la historia detrás emociona aunque no seas experto en arte.
P: ¿Hay más cosas que ver aparte de murallas y museo?
R: Sí. La Iglesia de Santa María del Castillo (gótica con reformas), la Torre del Reloj (siglo XV), el mirador del monte de enfrente y rutas junto al río Lozoya.
Cómo llegar y qué más hacer
Desde Madrid en coche: A-1 dirección Burgos, salida 74, 45 minutos. En autobús: Línea 191 desde Intercambiador Plaza Castilla, una hora y media aproximadamente con paradas. Hay muchos horarios, sale cada poco.
Una vez allí, el Puente Viejo ofrece vistas perfectas de la muralla reflejándose en el Lozoya. Desde ahí puedes cruzar la N-I y bajar al río por un sendero que lleva al mirador natural en las peñas del monte de enfrente. El paseo dura unos 20 minutos subiendo, pero la panorámica aérea de Buitrago vale cada minuto de subida.
Si visitas en invierno o primavera, el río lleva más caudal y las murallas con la sierra nevada al fondo son postales automáticas. Los atardeceres iluminan la piedra con tonos dorados que justifican cualquier comparación con escenarios de fantasía.









