La semana que hoy empieza viene presidida por los resultados corporativos y los datos de inflación y empleo en Estados Unidos correspondientes al mes de enero.
Hoy lunes el marcado tendrá que valorar el resultado de las elecciones generales adelantadas en Japón celebradas ayer domingo.
Entre la lista de empresas que publican resultados se cuentan Puig, Repsol, Unicredit, ON Semiconductor, Kering, Coca-Cola, Astrazeneca, Ferrari, Datadog, Marriott, Commerzbank, TotalEnergies, Ahold, McDonald’s, Cisco Systems, Mercedes, Adyen, Hermes, Mapfre, L’Oreal, Airbnb o Applied Materials.
Y entre los principales datos macro destacan cuatro referencias en Estados Unidos: el martes, ventas minoristas de diciembre, miércoles, creación de empleo no agrícola y ganancias medias por hora de enero, y el viernes, la inflación de enero.
Frederik Ducrozet, director de análisis macroeconómico en Pictet WM, recuerda que en la en la rueda de prensa del BCE, hay un par pequeños cambios que indican creciente malestar en el BCE respecto a un euro más fuerte: La declaración indica «un euro más fuerte que el último año» como riesgo para la actividad económica, además de los aranceles. El BCE señala que un euro más fuerte puede reducir la inflación «más allá de las expectativas actuales», en comparación con «más de lo esperado» en diciembre.
Lagarde ha dedicado mucho tiempo a las interacciones de apreciación de la moneda con la actividad económica y la inflación, así como las implicaciones financieras de un «euro global». Ha intentado restar importancia a los recientes movimientos de tipo de cambio, señalando que el euro se revaloriza desde marzo del año pasado, pero confirmó que se han discutido y que el BCE «vigila de cerca» los mercados de divisas.
Normalmente el BCE responde que no apunta al tipo de cambio, pero el mensaje hoy es que una mayor apreciación de la moneda nos acercaría más al umbral de dolor.
Con todo, seguimos esperando que el BCE permanezca en pausa en 2026. El umbral para que el BCE cambie su postura monetaria sigue muy alto.

Previsiones para la semana: resultados, inflación y empleo
Hans-Jörg Naumer, Global Head of Capital Markets & Thematic Research de Allianz Global Investors señala:
“Vivimos tiempos convulsos. Aunque la política mundial se define cada vez más por los cambios en las esferas de influencia, los mercados financieros están mirando más allá de los riesgos geopolíticos que acaparan los titulares, como la reciente agitación en torno a Irán y Groenlandia, y se centran en los datos macroeconómicos, los beneficios empresariales y los factores que impulsan los rendimientos a medio plazo”.
“Tras los buenos resultados obtenidos en 2025, los mercados de renta variable comenzaron el año con un impulso muy positivo. Las materias primas también ampliaron sus ganancias, y el oro y la plata continuaron su tendencia alcista durante gran parte de enero, antes de que surgiera una mayor turbulencia en los mercados”.
“Por el contrario, los mercados de renta fija registraron un rendimiento más diferenciado. Los bonos del Estado europeos se beneficiaron de la caída de los rendimientos, mientras que los soberanos de Reino Unido y Estados Unidos estuvieron bajo presión».
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Semiconductores y Software
Por otro lado, Jacques-Aurélien Marcireau, co-director de renta variable en Edmond de Rothschild AM, repasa la actualidad de semiconductores y software:
Históricamente, los roles estaban claramente definidos: los semiconductores se asociaban a la ciclicidad y a una fuerte sensibilidad al ciclo macroeconómico, mientras que el software se apoyaba en un crecimiento secular y estructural.
Hoy estamos asistiendo a una inversión de papeles. La industria del software ha madurado y las leyes de la gravedad —y de la economía— empiezan a aplicarse, especialmente ahora que el software representa una parte significativa de los presupuestos corporativos. Al mismo tiempo, el mundo de los semiconductores se ha desvinculado temporalmente de la realidad económica, impulsado por un super ciclo que combina disrupción tecnológica con objetivos ambiciosos, reforzado por un caso de manual del dilema del prisionero1.
Los inversores tácticos han sabido leer este cambio: a corto plazo, los semiconductores ofrecen una cascada de revisiones alcistas de beneficios —que los algoritmos también tienden a favorecer—, mientras que las compañías de software siguen creciendo, pero es poco probable que sorprendan. Como resultado, una estrategia cada vez más popular consiste en apostar por una caída del software y un repunte de los semiconductores.







