Los resultados de Repsol están a la vuelta de la esquina, y con ello las perspectivas de cómo de bien o mal le puede haber ido a la compañía durante el año. En este sentido, los analistas de Renta 4 en su último informe firmado por Pablo Fernández de Mosteyrín tienen expectativas bajas en cuanto al balance que presentará la petrolera el 19 de febrero.
Esto se debe a que la compañía energética ya adelantó en su trading statement un desempeño débil en su actividad, debido a sobre todo a un entorno internacional de precios bajos en el crudo, a pesar un rendimiento que cumplió con las guías en su producción de upstream. Repsol, de esta forma ha preparado al mercado para la presentación de sus resultados, permitiendo que este peor rendimiento ya esté, en cierto modo, descontado. Por ello, los analistas apuntan a una recomendación de Mantener con un precio objetivo de 18,50 euros.
Sin sorpresas por parte de los números de Repsol
El razonamiento del banco apunta a que el gran talón de Aquiles de Repsol está en su negocio de producción. El negocio de upstream en el ejercicio 2025 se situaría en la parte alta de la horquilla de la guía de la compañía, pero con descensos tanto interanuales como inter trimestrales.
Es decir, Repsol ha cumplido con las expectativas, pero sus resultados caerían a la baja, ya que la empresa adelanta una producción en el cuarto trimestre de 2025 de 544.000 bep/d, con una caída del 1,8% y del 1,3% interanual e intertrimestral respectivamente. Este resultado da pie a media cercana a los 550.000 barriles al día en 2025, un 4% menos que el rendimiento de producción del año pasado.
A esta producción tampoco le acompaña los precios medios que han tenido el Brent, que ha contado con valor promedio de 69,1 dólares el barril según estiman en Renta 4, es decir un 14% menos que el año pasado. Y aunque los analistas anticipen que el valor del gas haya podido crecer respecto al año pasado un 54%, no es suficiente para elevar el resultado ajustado de todo el negocio de producción, que reportaría caídas del 6% respecto al ejercicio del año anterior.

En cuanto al área industrial, el informe apunta a un rendimiento desigual, donde ha habido sectores que han opacado por completo el buen rendimiento de otros negocios. En el caso del refino, según previsiones, alcanzarían con márgenes de unos 11,1 dólares el barril durante el cuarto trimestre de 2025, que se traduce en un crecimiento interanual de un 131% respecto a loa valores del cuarto trimestre de 2024. En promedio, los márgenes de refino se situarían en torno a los 7,9 dólares por barril, creciendo un 20% interanual en 2025.
No obstante,otros sectores no tendrían tanta suerte, como el químico que con las predicciones de Renta 4 se consolida como un sector que lastra el rendimiento general del área industrial, ya que continúa con con una racha de 13 trimestres con EBIT negativo. Esto se traduce en un negocio de todo el conjunto industrial de Repsol que reportaría perdidas del 35% en su resultado ajustado, por el lastre del negocio químico que opaca al refino.
Repsol: el mercado descuenta sus márgenes de beneficio en refino y subestima el valor de la compañía
En cuanto al sector comercial de Repsol, Renta 4 sigue apuntando a que se ha consolidado como un negocio defensivo, ya que es de los pocos que experimentan un crecimiento claro respecto a niveles de años anteriores. En este sentido, el área comercial mostraría un crecimiento de doble dígito en resultados gracias al aumento de clientes de energía y el buen comportamiento en las ventas de combustible. Por otro lado, el negocio de renovables seguiría teniendo un rendimiento muy poco determinante, cerrando 2025 con una capacidad instalada de 5,5 GW.
Por lo que con este análisis de cada sector la conclusión final de Renta 4 sobre los resultados de Repsol apuntan a: un EBIT un 10% inferior en 2025 respecto a los valores de 2024, con un valor de 4.662 millones de euros. Unos resultados negativos, a excepción del lujo de capa libre de 6.000 millones de euros, que cumple la guía estipulada por la compañía.
Mirada a 2026
Debido a que sus resultados negativos están descontados, Renta 4 mira con una mayor expectativa al futuro de la compañía. En este sentido, pone el foco en la guía de producción en upstream, clave para confirmar si la compañía logra estabilizar los volúmenes tras varios ejercicios de caída, así como en un menor esfuerzo inversor, que debería traducirse en una mejora del flujo de caja libre.
Junto a ello, cobran especial relevancia el evento de liquidez esperado en el año, la claridad sobre la retribución al accionista y los mensajes que emanen del Capital Markets Day de marzo, donde Repsol actualizará su plan estratégico y definirá el equilibrio entre upstream, industrial y negocios de bajo carbono.
En definitiva, las previsiones de Repsol no son especialmente positivas, ya que el negocio de producción pese a reportar un buen volumen, sus márgenes de beneficio empujados a la baja por unos precios poco competitivos del Brent, destruyen su valor. Además de que sus beneficios en refino son decentes pero no lo suficiente para empujar al alza el peor comportamiento del resto de sectores. La recomendación se establecería en Mantener con un precio objetivo de 18,50 euros la acción.








