Múnich se ha convertido en el epicentro de uno de los movimientos tecnológicos más ambiciosos del continente. La industria europea estrena la primera gran fábrica de inteligencia artificial para uso industrial marca un antes y un después en la carrera por dotar a Europa de infraestructuras propias capaces de competir a escala global. No se trata solo de potencia de cálculo, sino de una apuesta estratégica por controlar datos, tecnología y procesos clave.
Este nuevo centro nace en un momento decisivo, con gobiernos y empresas conscientes de que la dependencia tecnológica externa supone un riesgo económico y político. La industria europea, presionada por la competencia internacional y por la necesidad de digitalizar procesos, encuentra ahora en Múnich una infraestructura pensada para acelerar la adopción real de la IA en entornos productivos y administrativos.
Un nuevo pilar tecnológico para la industria europea
La entrada en funcionamiento de esta fábrica de IA sitúa a la industria europea ante una oportunidad inédita para desplegar inteligencia artificial a gran escala bajo criterios de soberanía digital. El proyecto, impulsado por Deutsche Telekom junto a socios tecnológicos y de infraestructuras, ha sido desarrollado en apenas seis meses y ya opera con clientes reales.
El centro ofrece capacidad de computación soberana y de alto rendimiento para empresas, instituciones científicas y sector público, permitiendo entrenar y ejecutar modelos avanzados sin salir de territorio europeo. Para la industria europea, esto supone reducir dependencias críticas y ganar autonomía en uno de los ámbitos más sensibles del nuevo ciclo económico.
Múnich como nuevo hub de inteligencia artificial industrial
La elección del Tucherpark de Múnich no es casual. La ciudad combina tradición industrial, ecosistema científico y presencia de grandes corporaciones tecnológicas. Desde este enclave, la fábrica de IA ya funciona a más de un tercio de su capacidad, con compañías que han trasladado allí sus cargas de trabajo para robótica, simulación y desarrollo de productos.
Según explicó Tim Höttges, consejero delegado de Deutsche Telekom, “muchos hablan de inteligencia artificial, pero aquí se demuestra con hechos que Europa puede construir y operar infraestructuras propias”. En su opinión, esta instalación es la base para nuevos modelos de negocio orientados tanto a la industria como a las administraciones públicas.
Potencia de cálculo a escala continental
La infraestructura técnica de la fábrica impresiona por sus cifras. El centro cuenta con cerca de 10.000 GPU de última generación, lo que le permite alcanzar una potencia de cálculo de hasta 0,5 exaFLOPS. En términos prácticos, esta capacidad bastaría para que cientos de millones de personas utilizaran simultáneamente asistentes o aplicaciones basadas en IA.

Esta potencia está diseñada para responder a necesidades industriales complejas, desde simulaciones avanzadas hasta gemelos digitales de fábricas completas. Para la industria europea, disponer de estos recursos dentro de sus fronteras reduce latencias, mejora el control de datos y refuerza la competitividad frente a otros bloques económicos.
“Germany Stack”: una nube soberana para empresa y administración
Uno de los pilares del proyecto es el denominado “Germany Stack”, una arquitectura tecnológica que integra infraestructura, plataforma y aplicaciones empresariales bajo un mismo paraguas. Esta propuesta permite a empresas y organismos públicos desplegar soluciones de IA de forma rápida, segura y conforme a la normativa europea.
La filial T-Systems se encarga de la capa de infraestructura y plataforma, mientras que socios tecnológicos aportan herramientas de gestión empresarial y analítica avanzada. En palabras de Thomas Saueressig, miembro del consejo ejecutivo de SAP, “esta base tecnológica soberana permite integrar la inteligencia artificial en los procesos empresariales sin comprometer la protección de los datos”.
Ingeniería alemana y IA soberana
La colaboración con Siemens añade una dimensión industrial clave al proyecto. La integración de soluciones de simulación y gemelos digitales en la nube de IA abre la puerta a acelerar de forma drástica el desarrollo de productos y procesos industriales.
Cedrik Neike, responsable del área de Digital Industries, subrayó que “llevar el software industrial a una nube soberana acelerada por GPU permite reducir tiempos de simulación y mejora la competitividad, especialmente para pequeñas y medianas empresas”. Esta convergencia entre ingeniería e inteligencia artificial refuerza el papel de la industria europea como referente tecnológico.
Sostenibilidad y eficiencia energética como ejes centrales
La fábrica de IA se ha construido reutilizando un antiguo centro de datos, completamente modernizado y adaptado a los estándares actuales. Funciona íntegramente con energía renovable y emplea sistemas avanzados de refrigeración que aprovechan recursos naturales cercanos, reduciendo su huella ambiental.
Además, el calor residual generado por la infraestructura se reutilizará para abastecer de calefacción a todo el distrito urbano, integrando la instalación en una estrategia de sostenibilidad a largo plazo. Este enfoque refuerza la idea de que la transformación digital y la transición energética pueden avanzar de la mano.
Un ecosistema abierto para empresas, ciencia y start-ups
En torno a la Industrial AI Cloud está creciendo un ecosistema diverso que incluye grandes compañías, centros de investigación y start-ups tecnológicas. Las empresas pueden desarrollar gemelos digitales, optimizar procesos de fabricación o crear aplicaciones de robótica avanzada, mientras que las instituciones científicas acceden a potencia de cálculo soberana para proyectos de alto nivel.
Rev Lebaredian, vicepresidente de Omniverse y tecnología de simulación en NVIDIA, afirmó que “la convergencia entre inteligencia artificial y mundo físico está impulsando una nueva revolución industrial, y Europa necesita infraestructuras propias para liderarla”. En este contexto, la industria europea encuentra un entorno propicio para experimentar y escalar soluciones reales.
El proyecto SOOFI y el futuro de los modelos europeos
Uno de los primeros grandes proyectos que se desarrollan en esta infraestructura es SOOFI, una iniciativa para crear un modelo lingüístico open source y soberano, entrenado íntegramente en Europa y centrado en lenguas europeas.
El objetivo es alcanzar alrededor de 100.000 millones de parámetros, orientados a aplicaciones industriales y administrativas.
Antonio Krüger, director del Centro Alemán de Investigación en Inteligencia Artificial, destacó que “la industria europea posee un enorme valor en forma de datos, y hasta ahora no se había aprovechado plenamente”. La nueva fábrica proporciona la infraestructura necesaria para transformar ese potencial en innovación tangible y reforzar la soberanía tecnológica del continente.
Un paso estratégico para la industria europea
La apertura de esta fábrica de IA no es solo un hito tecnológico, sino una declaración de intenciones. Europa aspira a jugar un papel protagonista en la próxima ola industrial basada en inteligencia artificial, con infraestructuras propias, estándares comunes y control sobre sus datos. Para la industria europea, el reto ahora es aprovechar esta capacidad y convertirla en productividad, innovación y liderazgo global.








