Las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Aragón se desarrollaron tras una campaña en la que, pese al desaforado crecimiento de los precios, la vivienda no ocupó un papel central en el discurso de la mayoría de los principales partidos políticos. El Partido Popular gana, pero lo hace sin cumplir sus expectativas; el PSOE pierde fuerza e iguala los resultados de 2015; Vox se dispara; y Chunta Aragonesista duplica sus representantes. Todo ello ocurre mientras uno de los principales problemas sociales de la comunidad, el acceso a la vivienda, sigue sin ocupar un lugar central en la agenda del futuro Gobierno.
En este contexto postelectoral, el Gobierno aragonés del PP mantiene su negativa a aplicar la Ley estatal de Vivienda, una norma que permite declarar zonas tensionadas y limitar las subidas del alquiler en áreas con fuertes incrementos de precios. La decisión resulta especialmente relevante en Zaragoza, donde los precios del alquiler están creciendo a dos dígitos en términos interanuales.
La negativa contrasta con lo que empieza a observarse en otras comunidades que sí han activado la ley. En territorios como Cataluña y Navarra, donde se han aplicado mecanismos de contención, distintas fuentes del sector y datos preliminares apuntan a ciertos brotes verdes: una moderación de precios en algunas zonas y mayor estabilidad en los contratos.
LA VIVIENDA PARA EL PP DE ARAGÓN
A pesar de que otros temas han pesado más en la campaña aragonesa, el acceso a un hogar se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los aragoneses, especialmente en el entorno metropolitano de Zaragoza.
Con este telón de fondo, el presidente autonómico, Jorge Azcón, anunció recientemente un impulso a la vivienda pública que contempla la construcción de cerca de quinientas viviendas en la capital aragonesa y algo más de un centenar repartidas entre Figueruelas, Utebo y Alagón.

El Ejecutivo del PP busca con este anuncio reforzar su perfil gestor y trasladar una imagen de compromiso con las políticas habitacionales en un momento de alta sensibilidad social. La oposición socialista, sin embargo, se cuestiona el alcance y el enfoque de estas medidas.
Desde el PSOE se sostiene que la política de vivienda del actual Gobierno autonómico responde a un planteamiento que prioriza la lógica del mercado y la colaboración con operadores privados, dejando en segundo plano una intervención pública más ambiciosa.
En ese marco, Pilar Alegría ha defendido la necesidad de un giro estratégico que sitúe la vivienda pública y asequible como pilar central de la acción de gobierno. El debate se conecta además con la financiación autonómica. Los socialistas subrayan que el aumento de los recursos transferidos a las comunidades en los últimos años abre un margen mayor para abordar políticas públicas estructurales, entre ellas la vivienda, en un escenario marcado por la llegada de fondos europeos y un incremento significativo de la capacidad financiera de Aragón.
LOS RESULTADOS AL COMPLETO
El Partido Popular, liderado en Aragón por Jorge Azcón, ganó las elecciones pero empeoró en dos escaños respecto a 2023, quedándose en 26 diputados, lejos de la mayoría absoluta situada en 34. El adelanto electoral buscaba reforzar su posición, facilitar la aprobación de presupuestos y reducir la dependencia de la extrema derecha.
Ninguno de esos objetivos se ha cumplido plenamente. Azcón seguirá al frente del Ejecutivo autonómico, pero en una posición más condicionada de lo esperado. La aritmética parlamentaria devuelve al PP a una dependencia clara de la ultraderecha, justo el escenario que el presidente quería evitar al convocar elecciones anticipadas.
El PSOE, encabezado por Pilar Alegría, obtuvo 18 escaños, cuatro menos que en 2023. La caída confirma el desgaste territorial del partido, pese a una campaña intensa y al respaldo explícito del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Aun así, el resultado socialista encuentra un contrapeso contraproducente para el interés de la izquierda en el hecho de que el PP no haya logrado una mayoría suficiente para gobernar en solitario.
Azcón no la logró porque el gran vencedor de la noche fue Vox. La formación liderada en Aragón por Alejandro Nolasco duplicó su representación, pasando de siete a catorce escaños. A la izquierda del PSOE, la Chunta Aragonesista también duplica su representación y pasa de tres a seis escaños. Izquierda Unida logra mantener un escaño, mientras que Podemos desaparece del Parlamento autonómico y Se Acabó la Fiesta no logra irrumpir en las Cortes aragonesas.
En el ámbito regionalista, Teruel Existe obtiene dos diputados, aunque pierde uno, y el Partido Aragonés (PAR) queda fuera del Parlamento por primera vez desde 1983.







