viernes, 6 febrero 2026

Shell cierra 2025 con peores resultados, pero mantiene su ‘buyback’ en 3.500 millones de dólares

La energética holandesa ha sido víctima de un peor resultado coyuntural y una estrategia que no está siendo tan recompensada por el mercado

Shell ha cerrado 2025 con unos resultados del cuarto trimestre de 2025 ligeramente por debajo de lo esperado tanto en beneficios como en generación de caja. En este sentido, Royal Bank of Canada (RBC) ha emitido un informe firmado por Biraj Borkhataria, que apunta a que a pesar de haber reportado un peor rendimiento, prevén que no son lo suficiente negativos para forzar un cambio de estrategia de Shell.

No por nada la empresa holandesa ha anunciado que va a continuar con su programa de buybacks. Debido a estos factores RBC baja su recomendación de Sobreponderar a Mantener con un precio objetivo de 3.200 peniques 

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Shell tiene pérdidas coyunturales, no estructurales

El rendimiento de Shell en este último año es más bajo de lo que se esperaba, el beneficio neto que ha reportado la compañía se sitúa en 3.260 millones de dólares, frente a los 3.500 millones que anticipaba el consenso del mercado. A esto se le suma, la decepción en el flujo de caja operativo, excluyendo movimientos de capital circulante, alcanzó los 8.200 millones de dólares, frente a los 8.800 millones que apuntaban las previsiones. 

El razonamiento detrás de estas cifras más bajas, según apunta el banco, no se debe a que Shell operativamente no funcione, sino a que esa producción en negocios clave como el gas o el trading se le han sumado unos peores márgenes de beneficio. 

Yendo a los datos del análisis se puede entender mejor la situación por la que pasa la energética holandesa: su volumen de producción en el negocio de gas integrado en el cuarto trimestre ronda en torno a los 930-970 mil barriles al día; mientras que consenso y RBC apuntaban a un volumen de 950.000 y 963.000 barriles al día, respectivamente. Es decir, son resultados acordes y ligeramente superiores a lo esperado. 

Shell a examen: el mercado tiene dudas sobre su portfolio

Este fenómeno ocurre también con los volúmenes de gas natural licuado (GNL), con valores dentro de lo previsto por el banco (entre 7,5 y 7,9 millones de toneladas en el cuarto trimestre). En cambio el trading de gas ha pasado sin pena ni gloria al mantenerse plano. 

Por lo que, al contemplar los datos se puede apreciar que Shell continúa siendo operativamente sostenible, el problema en 2025, concretamente en sus últimos compases, han sido sus márgenes de beneficio. Esto se debe a que los precios del ganso cotizan a los niveles de la crisis energética de 2022-2023 por la guerra de Ucrania, es decir la normalización de la situación da pie a que vendan la misma cantidad por menor precio. 

A esto se le suma un crecimiento de los costes y la presión fiscal, donde RBC en su informe señala que el opex de Shell se encuentra en la parte alta de la horquilla del guiando (en torno a los 1.200-1.400 millones de dólares) y además de una subida en sus impuestos.

Control en deuda y buybacks  

No obstante, no todo es malo para Shell, en este último año ha demostrado un buen control en su deuda neta con un valor, excluyendo arrendamientos, de 16.8000 millones de dólares, una cifra inferior a lo que esperaba el mercado. Además de un nivel de endeudamiento contenido, con un gearing al 8,7% sin contar con alquileres y del 20,7% teniéndolos en cuenta. 

Por otro lado, Shell se ha comprometido a continuar con su política de retribución al accionista, con unos buybacks anunciados de 3.500 millones de dólares para el próximo trimestre, lo que ya supone 17 trimestres consecutivos con programas de recompra de acciones por un valor superior a los 3.000 millones. A esto se le suma que la compañía holandesa ha anunciado un incremento del 4% en su dividendo de cara a 2026.

En cuanto a sus previsiones para su nuevo ejercicio en este nuevo año, Shell ofrece una previsión prudente. En este sentido, tiene una guía de inversión en torno a los 20.000-22.000 millones de dólares, una producción upstream de entre 2,62 y 2,88 millones de barriles diarios y un gas licuado que rondaría los 7,4 y 8 millones de toneladas. Además de un uso muy elevado de sus refinerías. 

Gasolinera de Shell. Fuente: Shell
Gasolinera de Shell. Fuente: Shell

No obstante, los canadienses ven como problemático en el medio plazo la duración de sus reservas. Como ya hemos analizado en este diario, la tendencia de los mercados en el sector del petróleo se basa cada vez más en la viabilidad y la disponibilidad de reservas estables a largo plazo, que de contar una política de retribución al accionista y de generar agresivamente capital en el corto plazo. 

Si se tiene en cuenta, que actualmente Shell está apostando más por el corto plazo, además de que su plazo de vida de sus reservas se han reducido hasta 7,8 años frente a los 8,9 del ejercicio anterior, por la venta de activos en Nigeria y la reducción de la exposición a las arenas bituminosas (por motivos ambientales); se puede entender que existan ciertas dudas en el mercado sobre la estrategia de la compañía. 

En definitiva, Shell no ha presentado buenos resultados, no son catastróficos pero si han decepcionado a las previsiones del mercado. La energética holandesa ha sido víctima de un peor resultado coyuntural y una estrategia que no está siendo tan recompensada por el mercado. Shell no esta teniendo un rendimiento excepcional frente a la competencia, por ello establecen su nota en Neutral con un precio objetivo de  3.200 peniques.


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