viernes, 6 febrero 2026

Guillermo Maravé, asesor fiscal, laboral y contable: “La ley sobre las nuevas cuotas de autónomos está muy mal parida, así de simple”

El asesor Guillermo Maravé critica el nuevo sistema de cuotas de autónomos, basado en estimaciones de ingresos poco realistas, que provoca regularizaciones inesperadas, deudas, devoluciones y serios problemas de planificación financiera para miles de profesionales.

santander autonomos

Miles de autónomos españoles están recibiendo estos días una notificación inesperada de la Seguridad Social. En algunos casos les informan que pagaron de menos y deben abonar una diferencia. En otros, que pagaron de más y les corresponde una devolución. Detrás de esta situación aparece una normativa reciente que ha generado más dudas que soluciones.

El asesor fiscal y contable Guillermo Maravé lleva meses advirtiendo sobre este problema. A su juicio, el sistema de cotización por ingresos reales para autónomos está mal diseñado desde su origen y obliga a trabajar con previsiones económicas imposibles de calcular con exactitud.

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Autónomos: Un sistema basado en suposiciones

Autónomos: Un sistema basado en suposiciones
Fuente Propia.

La reforma de las cuotas obliga a los autónomos a estimar al inicio del año cuánto van a ganar durante los doce meses siguientes. En función de esa previsión se fija la cuota mensual. El inconveniente es evidente. “Prácticamente nadie sabe lo que va a facturar en un año entero y menos si eres autónomo”, explica Maravé.

El asesor reconoce que el principio de progresividad es correcto. Pagar más cuando se gana más le parece razonable y justo. Sin embargo, cuestiona la forma de aplicarlo. “Estoy de acuerdo con que la cuota sea progresiva, pero no basada en una previsión futura”, insiste.

La normativa permite modificar la cuota cada dos meses para ajustarla a la realidad del negocio. En la práctica, casi nadie lo hace. La mayoría de los autónomos fija una cantidad y la mantiene durante todo el ejercicio. Un año después, al presentar la declaración de la renta, la Seguridad Social revisa los ingresos reales y realiza la regularización.

De ese proceso surgen tres escenarios posibles. El primero es el ideal. Si el autónomo acertó con su previsión, no ocurre nada. El segundo es que haya pagado de menos y deba abonar una diferencia. El tercero, que haya pagado de más y le devuelvan dinero.

Durante las últimas semanas se han empezado a enviar notificaciones masivas con estos ajustes. Muchos profesionales se han llevado una sorpresa desagradable. “Hay personas a las que les están reclamando mil o dos mil euros de golpe”, comenta el asesor.

Cuando la regularización se convierte en problema

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Las diferencias pequeñas no suelen generar conflictos. Si alguien ha pagado diez euros menos al mes, la reclamación final apenas supone un impacto. El verdadero inconveniente aparece cuando el desfase es grande. En esos casos la Seguridad Social exige el pago en un único plazo de un mes y no siempre permite fraccionarlo.

Para quienes no contaban con ese gasto, la situación puede ser complicada. “El problema está en la gente que no lo tenía previsto y de repente le llegan dos mil euros a pagar”, advierte Maravé. Según su experiencia, muchos autónomos fijaron una cuota mínima durante todo el año sin revisar sus ingresos y ahora deben afrontar un ajuste importante.

El caso contrario tampoco está exento de polémica. Hay autónomos que han cotizado por encima de lo que les correspondía y reciben una devolución. A simple vista parece una buena noticia, pero no siempre lo es. Especialmente para quienes se encuentran cerca de la jubilación.

Antes de la reforma era posible cotizar voluntariamente por bases más altas para mejorar la futura pensión. Con el nuevo sistema eso ya no se permite. Si alguien pagó de más, la Seguridad Social devuelve el dinero y considera que ha cotizado menos de lo que esperaba. “Tenemos muchos casos de personas que quieren cotizar más y no les dejan”, señala el asesor.

Esta situación provoca descontento en todos los frentes. Los autónomos que deben pagar más se quejan por la falta de previsión. Los que reciben una devolución se enfadan porque ven reducidas sus expectativas de jubilación. Y los que acertaron con la cuota sienten que el sistema es innecesariamente complejo.

Para Maravé, la raíz del problema es clara. “La normativa está mal hecha porque se basa en estimaciones imposibles de ajustar”, afirma. En su opinión, sería mucho más lógico calcular la cuota a partir de la última renta presentada. De ese modo se trabajaría con datos reales y no con suposiciones.

Mientras no se modifique el sistema, el asesor recomienda a los autónomos prestar especial atención a las notificaciones que están llegando durante este mes. Ignorarlas puede traer consecuencias económicas importantes.

Desde su despacho intentan minimizar los errores revisando caso por caso. Analizan los ingresos de años anteriores y hablan con cada cliente para ajustar la cuota de la forma más realista posible. Aun así, reconoce que acertar al cien por cien resulta muy difícil.


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