jueves, 5 febrero 2026

Un incómodo David Uclés protagoniza una tensa entrevista en Onda Cero

La entrevista de ayer de David Uclés en ‘Por fin’, el programa que conduce Jaime Cantizano en Onda Cero, fue cualquier cosa menos una conversación cómoda. El autor de ‘La península de las casas vacías’, que es uno de los libros más vendidos de los dos últimos años, acudía a promocionar su nuevo libro, el premio Nadal ‘La ciudad de las luces muertas’, pero acabó atrapado en una charla tensa, corta y áspera.

Cantizano dejó entrever desde el principio que no compraba del todo el relato de Uclés sobre su negativa a participar en el ciclo Letras en Sevilla. Sus preguntas apuntaron a tres ideas claras: que Uclés debía haber acudido a compartir cartel, que parte de su renuncia podía tener un interés promocional y que su coherencia no era tan incontestable como él la presentaba.

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Uclés, por su parte, no estuvo en su mejor tarde. Seco, poco natural, incómodo al hablar del asunto, reaccionó con molestia cuando la entrevista terminó antes de lo esperado. Protestó por la brevedad del espacio, pese a que, según el propio Cantizano, había sido el escritor quien había advertido previamente de que tenía prisa y debía marcharse pronto. La escena dejó una sensación extraña: la de un autor que exige tiempo y comprensión, pero que llega con el reloj en la mano.

PÉREZ-REVERTE Y LA GUERRA CIVIL

La entrevista versó en sus primeros compases por la renuncia de Uclés a participar en el ciclo Letras en Sevilla, organizado por la Fundación Cajasol y coordinado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, al mostrar su desacuerdo por la presencia en el cartel de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. Tras su renuncia y la de otros participantes, la organización anunció el aplazamiento del ciclo y culpó de parte de sus males a Podemos.

Desde Podemos, la lectura fue clara. El coportavoz Pablo Fernández celebró la suspensión de las jornadas como un acto de reparación a las víctimas de la dictadura: «Era blanqueamiento del franquismo».

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David Uclés ganó el Premio Nadal. Foto: EP.

En declaraciones a Cuatro, calificó de «ridículo espantos» la reacción de Pérez-Reverte y negó que hubiese un boicot organizado por su partido. Llegó a afirmar que se estaba dando validez a las palabras de un escritor que, según recordó, «está condenado por plagio». Fernández coincidió con Uclés en que no acudiría a un foro donde estuvieran Aznar o Espinosa de los Monteros, reprochando al primero no haber condenado la dictadura.

Según algunas voces progresistas, Pérez-Reverte y sus defensores apelan al debate democrático mientras organizan mesas donde se equiparan víctimas y verdugos, donde se habla de «la guerra que todos perdimos» y se invita a figuras que nunca han condenado el franquismo. Esa equidistancia no es neutralidad: es blanqueamiento.

Como han señalado voces de la izquierda política y mediática, estos foros presentan la Guerra Civil como una pelea entre hermanos, ocultando que fue el primer acto de la Segunda Guerra Mundial en España y el origen de una dictadura basada en la represión, el asesinato y el trabajo esclavo. Llamar a eso «pluralidad» es una forma elegante de vaciar la historia de contenido político y moral.

¿INCOHERENCIA?

Durante la entrevista con Cantizano, Uclés quiso dejar claro que no existe contradicción en su posición. El escritor sostuvo que puede defender —y defiende— que hubo perdedores en ambos bandos de la Guerra Civil, incluidos muchos en el bando franquista, sin que eso implique equiparar la República con la dictadura que vino después y sin que acepte que en la Guerra también hubo ganadores, que es algo que el evento organizado por Pérez-Reverte negaba en un primer momento.

Para Uclés, reconocer el dolor humano no borra la responsabilidad política ni histórica del franquismo. En ese sentido, explicó que sus palabras de septiembre de 2025 sobre las víctimas «de uno y otro bando», recordadas con evidente intencionalidad por el padre de Alatriste, no chocan con su negativa actual a compartir cartel con determinadas figuras. A su juicio, una cosa es el reconocimiento del sufrimiento y otra muy distinta legitimar espacios de debate con personas que no han condenado el régimen franquista o que, directamente, lo relativizan.

Pérez-Reverte, que sangra por la herida, le acusa de «construirse un personaje», que es algo por lo que a él mismo tantas veces le han señalado, y de incurrir en una «imperdonable descortesía». Tras el aplazamiento de las jornadas, anunció además que Uclés no estaría invitado cuando se celebren en octubre: «Se ha desacreditado a sí mismo y no queremos que desacredite las jornadas», concluyó. 


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