miércoles, 4 febrero 2026

Shell a examen: el mercado tiene dudas sobre su portfolio

Los últimos resultados de Shell en su cuarto trimestre y su estrategia cortoplacista genera dudas en el mercado

Queda un día para que todas las miradas del sector energético se posen sobre Shell, ya que este jueves va a presentar resultados de su desempeño el último año. En este sentido las expectativas hacia sus resultados son en cierto modo agridulces. Según apuntan los analistas de RBC, el mercado tiene dudas sobre el portafolio energético de la empresa de los Países Bajos, por ello su recomendación ha bajado de Sobreponderar a Neutral con un precio objetivo de 3.200 peniques. 

Los resultados del cuarto trimestre de Shell dejan que desear

La tesis del banco canadiense se apoya en que los resultados del cuarto trimestre de 2025 son débiles dentro de la competencia europea. Los resultados de upstream y trading de petróleo han sido de los principales focos negativos, a pesar de reportar un mejor volumen. Esto se traduce, en que aunque la producción se haya situado cerca de la parte alta del rango previsto: entre 1,84 y 1,94 millones de barriles equivalentes diarios; la carga fiscal y los crecimientos de los costes operativos han opacado sus resultados. 

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De hecho, los canadienses recuerdan que los costes operativos pueden llegar hasta los 2.700 millones de dólares; mientras que la factura fiscal llega hasta 2.200 millones, que se traduce en una reducción de sus márgenes de beneficio. Es decir, Shell ha producido bien, pero ha ganado menos dinero por cada barril extraído.

Shell, víctima de su propia estrategia: recomprar acciones no demuestra crecimiento

Otro de los sectores castigados ha sido el refino (downstream) donde, justo la parte del negocio dedicada a la química es la que ha empujado sus beneficios hacia abajo, con un rendimiento de 140 dólares por tonelada, frente a los 160 reportados en el tercer trimestre del año pasado.  Por lo que a ojos de los analistas, aunque los márgenes de refino hayan sido mejores respecto a los de periodos anteriores, pasando de 11,6 a 14 dólares el barril, quedan en parte anulados por este pobre desempeño en química.

Todo ello da pie a una bajada en su estimación del rendimiento de su cuarto trimestre, con unos beneficios esperados de 3.330 millones de dólares, frente a los 3.500 millones del consenso. Una bajada de previsiones que también se repite en cuanto al flujo de caja de Shell, donde mientras el consenso espera unos valores de 8.800 millones de dólares, RBC apunta a 7.400 millones. Unos peores rendimientos financieros que, según la tesis de los canadienses, podría justificar que la acción de Shell durante lo que va de año se haya mantenido plana, frente a una revalorización media del 5%

El mercado ya ha dejado de recompensar el corto plazo

A esta situación, se le suma que el mercado ha cambiado de tendencia en los últimos años y está dejando de priorizar la generación de caja a corto plazo para apostar por la calidad y la duración de los activos. En este sentido, Shell está haciendo todo lo contrario, pues la vida media de las reservas ya deterioradas en comparación con sus competidores, podría deteriorarse más tras la eliminación del activo de oil sands en Canadá, recientemente desinvertido. 

Shell bajo examen: El mercado tiene dudas de su portfolio
Gasolinera de Shell. Fuente: Shell

Además, existen rumores de la venta de Shell -de hasta tres cuartas partes de su participación- en LNG Canada, situación que le podría garantizar más flexibilidad financiera, pero que le podría pasar factura dentro del mercado. Es decir, seguir vendiendo activos importantes, por priorizar su política de recompensa hacia el accionista, podría hacer que el mercado descuente su acción, al dudar sobre la sostenibilidad de su portfolio. 

Este escenario negativo se complementa con una política de retribución al accionista demasiado generosa pese al rendimiento demostrado. En este sentido, Shell ha pagado a sus accionistas un 57% de su flujo de caja operativo, por encima de su rango cómodo de 40–50% pese a las situaciones de debilidad. A esto se le suma a que la compañía también anticipa un movimiento de capital circulante entre menos de 3.000 y más de 1.000 millones de dólares, lo que presiona aún más su caja disponible. Es decir, Shell está exponiéndose a una peor valoración del mercado por mantener e incluso subir su retribución al accionista. 

En definitiva, la presentación de resultados de Shell será clave para resolver estas dudas en torno a su solvencia económica con una peor operatividad en sus negocios y una política cortoplacista que le quita valor a los ojos del mercado. Por ello, RBC establece su recomendación en Neutral, con un precio objetivo de 3.200 peniques.


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