viernes, 30 enero 2026

«Mi iPhone iba lentísimo y la batería volaba hasta que toqué esto»: Desactiva esta actualización en segundo plano de estas apps y notarás el cambio al instante

La actualización en segundo plano es el enemigo invisible que devora batería y memoria RAM en tu iPhone sin que lo notes. Apple activa esta función por defecto en cada app nueva que instalas, permitiendo que aplicaciones descarguen contenido aunque no las estés usando. Desactivarla selectivamente puede alargar la autonomía hasta 30% y acelerar el rendimiento general del sistema operativo.

Tu iPhone puede estar funcionando más lento de lo normal por una razón que Apple no comunica abiertamente. Desde enero de 2026, miles de usuarios reportan caídas drásticas de batería y ralentizaciones inexplicables. La solución no requiere cambiar componentes ni gastar dinero: está escondida en un menú de ajustes que la mayoría ignora.

El problema afecta a modelos desde el iPhone 11 hasta los últimos lanzamientos. La clave está en una actualización silenciosa del sistema que intensifica la actividad de apps en segundo plano.

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Qué es la actualización en segundo plano y por qué mata tu batería

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La actualización en segundo plano permite que las aplicaciones descarguen contenido nuevo incluso cuando no las estás usando. Suena práctico: abres Instagram y ya tienes el feed actualizado sin esperar. El precio oculto es un consumo constante de batería, datos móviles y memoria RAM que el sistema nunca te muestra en detalle.

Apple activa esta función por defecto en cada app que instalas. Si tienes 60 aplicaciones, 60 procesos pueden estar ejecutándose simultáneamente aunque el teléfono esté en tu bolsillo. El procesador trabaja sin pausa para mantener sincronizadas todas esas apps, generando calor y drenando energía de forma invisible.

El impacto real depende de cuántas aplicaciones tengas instaladas. Con más de 40 apps activas en segundo plano, la batería puede caer 15-20% adicional cada día. El rendimiento general del iPhone se degrada porque iOS divide recursos entre procesos que no necesitas activos constantemente.

Estas apps son las que más consumen sin que lo sepas

Redes sociales, servicios de streaming y aplicaciones de noticias encabezan la lista de devoradoras de batería. Facebook, TikTok, Instagram y Twitter actualizan contenido cada pocos minutos aunque no las abras. Esta sincronización constante genera cientos de micro-descargas diarias que el usuario nunca percibe directamente.

Las apps de correo electrónico representan otro agujero negro energético. Gmail, Outlook y Yahoo Mail comprueban nuevos mensajes cada 15 minutos, activando conexión de datos y procesador repetidamente. Si usas varias cuentas de correo, el consumo se multiplica porque cada app funciona de manera independiente.

Aplicaciones menos obvias también impactan: juegos con eventos temporales, apps de delivery con ofertas push, herramientas de productividad con sincronización en la nube. La lista típica incluye:

  • Facebook, Instagram, TikTok y Twitter (actualizaciones de timeline constantes)
  • Netflix, Spotify, YouTube (precarga de contenido recomendado)
  • WhatsApp, Telegram, Gmail (sincronización de mensajes nuevos)
  • Apps de banca móvil, delivery y comercio electrónico (notificaciones promocionales)

Cómo desactivar la actualización y recuperar autonomía

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El proceso toma menos de dos minutos. Abre Ajustes en tu iPhone, selecciona General y pulsa sobre Actualización en segundo plano. Verás tres opciones: Desactivada, Wi-Fi o Wi-Fi y datos móviles. La primera opción desactiva completamente la función para todas las apps, la más agresiva para ahorrar batería.

Si prefieres control selectivo, mantén la función activada pero revisa el listado completo de aplicaciones. Cada app tiene un interruptor individual junto a su nombre. Desactiva todas aquellas que no necesitas actualizar constantemente: juegos que solo usas ocasionalmente, apps de comercio que consultas una vez al mes, redes sociales secundarias.

Prioriza mantener activas solo apps críticas: mensajería principal, correo laboral, aplicaciones de salud o seguridad. El resto puede actualizarse manualmente cuando las abras sin generar consumo fantasma durante el resto del día. Este equilibrio mantiene funcionalidad esencial mientras recuperas horas de autonomía perdidas.

Qué implica exactamente este cambio en tu día a día

Notarás diferencias inmediatas en dos áreas: duración de batería y temperatura del dispositivo. El iPhone permanecerá frío durante más tiempo porque el procesador entra en reposo real cuando la pantalla se apaga. La ganancia energética puede alcanzar 25-30% adicional de autonomía en uso moderado, equivalente a 2-3 horas extras de pantalla activa.

Las aplicaciones no dejarán de funcionar ni perderás notificaciones importantes. Las alertas push siguen llegando normalmente porque usan un sistema diferente independiente de la actualización en segundo plano. Solo cambia que el contenido no estará precargado automáticamente cuando abras una app: tardarás 2-3 segundos más en ver el feed actualizado.

El rendimiento general mejora porque iOS libera memoria RAM previamente ocupada por procesos en suspensión. Aplicaciones pesadas como Safari, cámara o edición de fotos responden más rápido. Los usuarios con modelos antiguos (iPhone 11, 12, SE) reportan mejoras más notorias porque estos dispositivos tienen menos RAM disponible para repartir entre procesos simultáneos.

Qué pasará si Apple cambia su política de actualizaciones

Apple enfrenta presión creciente para transparentar el consumo energético real de las aplicaciones. Organizaciones de consumidores en Europa exigen que iOS muestre métricas detalladas de batería por app incluyendo actividad en segundo plano, similar a lo que Android implementó desde 2024. La compañía podría verse obligada a incluir estos datos antes de 2027.

La actualización automática de apps representa un dilema entre experiencia de usuario y eficiencia. Cupertino defiende que la sincronización constante mejora la percepción de velocidad, pero ignora que muchos usuarios prefieren autonomía sobre inmediatez. Futuros sistemas operativos podrían incorporar perfiles automáticos que desactiven segundo plano según patrones de uso detectados por IA.

Mientras tanto, la solución está en tus manos. Revisar y ajustar manualmente qué aplicaciones necesitan actualización constante puede marcar la diferencia entre cargar el iPhone cada noche o cada tarde. El control granular existe en iOS desde hace años, pero Apple no lo promociona activamente porque perjudica la narrativa de experiencia fluida que tanto defiende en sus eventos de lanzamiento.


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