viernes, 30 enero 2026

El convenio colectivo, primer campo de batalla de CC.OO. tras su victoria sindical en Glovo

CCOO tiene la actualización del convenio de Glovo con primer objetivo clave

A pesar de las críticas que han recibido incluso entre los trabajadores, Comisiones Obreras (CC.OO.) se ha convertido en el sindicato con más representación en Glovo. Poco a poco han ido ocupando espacios, sabiendo posicionarse e incluso reparar su relación con los riders extranjeros que veían con malos ojos la relación de la organización con los partidos de izquierda. Solo en la última semana han confirmado esta posición gracias a sus victorias en Madrid y Almería.

Es una posición clave para la organización. A pesar de lo complicado que ha sido para la empresa resolver la situación de los riders, CCOO ha sido una de las organizaciones que más ha defendido la necesidad de aprobar, primero, y luego de aplicar la Ley Rider. Si bien los propios repartidores han sido críticos y han señalado que su aplicación los deja en una posición peor que cuando operaban como autónomos, al final han apostado por la organización sindical, que ahora se ve en la responsabilidad de resolver estas situaciones.

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El primer objetivo debe ser revisar el convenio sobre el que se construyen los contratos de Glovo. Ha sido una de sus banderas en campaña, recordando que el convenio actual es uno de mensajería aprobado en 2006, mucho antes de la llegada de las nuevas aplicaciones de delivery y, por tanto, no está diseñado ni para las exigencias de estas plataformas ni para proteger la situación de los trabajadores.

Rider de Glovo en 2025. Agencias
Rider de Glovo en 2025. Agencias

Es un texto que ha dejado a los trabajadores desprotegidos y no toma en cuenta las realidades del sector en 2026. Por ejemplo, obliga a los propios trabajadores a encargarse del buen estado de su vehículo, y no obliga a la empresa a ofrecerlo de ningún modo ni a pagar una parte de su mantenimiento, a pesar del desgaste que genera un turno de trabajo como rider.

El problema es que el convenio sobre el que se trabajan los nuevos contratos no solo exige a los repartidores ser dueños de sus vehículos, sino que se les obliga a ser responsables del mantenimiento de los mismos, y no menciona la posibilidad de que operen con bicicletas. Así lo resume el capítulo 5 del BOE 296, publicado el 12 de diciembre de 2006: «El trabajador que ostente la categoría de mensajero deberá ser titular o poseedor de un vehículo a motor de dos o cuatro ruedas en buenas condiciones de uso, así como estar en cada momento habilitado legalmente para su conducción».

La organización también tendrá que calmar las críticas alrededor de algunos de sus representantes. Allí está el caso de Almería, donde su cabeza de lista, Matías José Martignone Lagrost, fue criticado por la forma en que operaba la flota de la empresa que fundó para operar con Glovo.

EL PRIMER RETO DE LOS NUEVOS SINDICATOS DE GLOVO

En cualquier caso, el convenio es la prioridad, pero mientras se avanza en las negociaciones deben ir revisando otras situaciones. En los últimos meses, los repartidores han reclamado a la empresa por cómo se maneja el pago en efectivo en sus nóminas, por los recorridos largos a los que les obliga la aplicación a riesgo de sanción directa y por las zonas a las que se les obliga a desplazarse para empezar a trabajar sin que esto se contabilice como tiempo de trabajo.

Lo cierto es que, a pesar de las dudas que tienen los repartidores sobre los sindicatos, su representación les permite algunas ventajas. Podrán organizar huelgas y protestas, además de tener músculo a la hora de organizar movilizaciones en la calle o negociar con las empresas del sector.

Rider de Glovo en Madrid. Agencias
Rider de Glovo en Madrid. Agencias

Se suma, por supuesto, que todavía hay riders pidiendo que su despido o su baja respete el tiempo que trabajaron como autónomos para la empresa. Es un punto que han exigido desde el inicio del proceso de contratación de los repartidores y que ahora se vuelve un reto clave para su representación sindical. Es una serie de tareas clave que deben resolver lo más rápido posible, sobre todo porque la campaña ha sido complicada y ha estado cargada de insultos.

OTRO AVISO PARA UBER EATS

Como todo movimiento sindical que ocurra dentro de Glovo, Uber Eats tiene motivos para estar atenta a la situación. La empresa anunció hace unas pocas semanas que también dejaría de trabajar con repartidores autónomos, lo que quiere decir que sus trabajadores están preocupados por la posibilidad de que la situación se repita en el nuevo proceso. También es una realidad que la estrategia para contratar repartidores de la empresa de transporte es muy diferente, pues trabajarán con flotas externas en lugar de contratos directos.

De todos modos, es de esperar que los sindicatos se muevan también para captar repartidores. Después de todo, su insistencia en que se aprobara la controvertida Ley Rider fue clave en el proceso, por lo que es de esperar que ahora que todas las empresas del sector se han visto obligadas a seguirla, intenten estar presentes en todo el sector.


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