La DGT aplica desde el 1 de enero de 2026 una normativa que obliga a llevar balizas V16 conectadas en vías interurbanas, pero el 80% de conductores circula con modelos antiguos sin homologación. El problema no es llevar triángulos o balizas convencionales: es que estos dispositivos ya no cumplen los requisitos legales establecidos por el Real Decreto que entró en vigor hace semanas.
Llevar una baliza V16 sin conexión al sistema DGT 3.0 equivale jurídicamente a no llevar ningún elemento de señalización. ¿Puede un conductor recibir 200 euros de multa por un dispositivo que compró hace meses creyendo que era correcto?
El error masivo que arrastra el 80% de conductores
El letrado Manuel Sánchez, vicesecretario de la Asociación de Abogados de Tráfico, identifica el fallo: millones de españoles compraron balizas V16 básicas entre 2023 y 2025 pensando que cumplían normativa, pero esos modelos carecen de conectividad obligatoria desde enero. La legislación exige que la baliza transmita posición GPS en tiempo real a la plataforma DGT 3.0 para alertar a servicios de emergencia y otros vehículos.
Esta transmisión de datos resulta crucial. Cuando un coche se detiene en una autopista, la baliza conectada envía automáticamente coordenadas exactas al sistema centralizado, activando protocolos de asistencia sin que el conductor tenga que realizar llamadas. Las balizas antiguas simplemente emiten luz naranja intermitente, sin comunicación externa alguna.
El abogado subraya que inspecciones rutinarias en carretera pueden derivar en denuncia inmediata. Si un agente comprueba que la baliza no está homologada con el sello DGT 3.0 visible, procede sanción administrativa aunque el conductor alegue desconocimiento normativo.
Por qué la norma cambió en enero sin aviso masivo
Desde 2021 Tráfico anunció el plan de sustitución progresiva de triángulos por balizas luminosas, pero la obligatoriedad de conectividad apareció en el Real Decreto publicado en el BOE durante diciembre de 2025. La escasa difusión mediática provocó que fabricantes siguieran vendiendo modelos no conectados hasta finales de año, saturando el mercado con stock obsoleto.
Las características técnicas obligatorias incluyen:
✓ Conexión 4G o superior al sistema DGT 3.0
✓ GPS integrado con precisión menor a 10 metros
✓ Batería autónoma mínima de 2 horas
✓ Certificación de homologación visible con código QR
La fecha límite para circular con triángulos convencionales finalizó el 31 de diciembre de 2025. Desde el 1 de enero, cualquier vehículo detenido en vía interurbana debe señalizar con baliza conectada o arriesgar sanción de 200 euros por deficiencias en elementos de seguridad, según el artículo 23 del Reglamento General de Vehículos.
Qué ocurre si llevas baliza antigua en carretera
Circular con baliza V16 sin conectividad genera dos escenarios legales distintos. Primero, si el vehículo nunca se detiene en vía interurbana, la infracción no se materializa porque no existe obligación de uso. Segundo, ante una avería o accidente, usar baliza no homologada configura falta grave equivalente a ausencia total de señalización.
Manuel Sánchez detalla casos recientes en Galicia donde conductores recibieron multas tras encender balizas convencionales en autopista. Los agentes comprobaron mediante scanner el modelo del dispositivo, verificando ausencia de chip de conectividad. La denuncia prosperó porque el conductor activó un elemento no válido legalmente, demostrando incumplimiento consciente ante emergencia.
La relación con la ITV resulta indirecta pero relevante. Aunque las estaciones de inspección técnica no revisan específicamente la baliza desde 2026, pueden anotar observaciones si detectan que el vehículo carece del dispositivo homologado en el maletero. Esta anotación no impide superar la ITV, pero deja constancia documental que puede agravar futuras sanciones.
Cómo identificar si tu baliza sirve o necesitas cambiarla
La verificación resulta sencilla mediante tres comprobaciones físicas. Primera, revisar el lateral del dispositivo buscando pegatina o grabado con texto «Homologada DGT 3.0» junto a código QR. Segunda, encender la baliza y observar si parpadea un LED secundario indicando búsqueda de señal celular. Tercera, consultar el manual de instrucciones: si menciona «conectividad» o «transmisión de datos», cumple requisitos.
Los modelos válidos rondan entre 30 y 60 euros en tiendas especializadas. Fabricantes como Help Flash, Jané o Windhager comercializan versiones homologadas desde noviembre de 2025, aunque la demanda disparada en enero provocó desabastecimiento temporal. Comprar en Amazon o plataformas online exige verificar que el vendedor muestre certificado de conformidad europeo.
Un dato crítico: las balizas conectadas tienen validez de 10 años desde fabricación, no desde compra. Revisar la fecha impresa en la carcasa evita adquirir stock antiguo próximo a caducar. Pasado ese plazo, la batería interna pierde capacidad y el dispositivo puede fallar en emergencias reales.
Qué cambiará en los próximos meses con la normativa
Tráfico planea endurecer controles durante el primer trimestre de 2026 mediante campañas específicas en áreas de servicio y peajes. La estrategia busca concienciar antes que sancionar, pero expertos legales anticipan que desde abril las multas se aplicarán sin margen de tolerancia. El objetivo gubernamental es alcanzar 90% de penetración de balizas conectadas antes de verano.
La tecnología evolucionará hacia la integración con sistemas de asistencia del vehículo. Marcas premium como Mercedes o BMW ya desarrollan balizas V16 conectadas directamente a la centralita del coche, activándose automáticamente si los sensores detectan colisión o detención brusca en autopista. Este sistema elimina el factor humano: la señalización ocurre aunque el conductor quede inconsciente.
Manuel Sánchez advierte sobre fraude emergente: talleres ofrecen «adaptación» de balizas antiguas añadiendo supuestos chips de conectividad por 15 euros. Estas modificaciones carecen de validez legal porque la homologación exige certificación de fábrica completa del dispositivo, no componentes añadidos posteriormente. Comprar baliza nueva certificada resulta la única vía segura ante inspecciones técnicas que utilizan escáneres de autenticidad.










