Manzanares esconde un secreto arquitectónico que Hollywood descubrió décadas antes que el turismo de masas. El Castillo de los Mendoza, levantado en el siglo XV por una de las familias más influyentes de Castilla, ha servido de plató cinematográfico para producciones internacionales que buscaban autenticidad medieval sin salir de Europa. Está a 50 kilómetros de Madrid, junto al embalse de Santillana y las impresionantes formaciones graníticas de La Pedriza. ¿Por qué un castillo tan accesible sigue siendo un hallazgo para la mayoría de madrileños?
Por qué este castillo fascina a productoras internacionales
Netflix rodó escenas de la serie Érase una vez… pero ya no entre sus muros en 2024, aprovechando la estructura original del siglo XV que mezcla fortaleza militar con residencia palaciega. Antes, Charlton Heston filmó El Cid, Sofía Loren protagonizó secuencias de época, y decenas de producciones de Hollywood eligieron este enclave para recrear castillos medievales sin recurrir a efectos digitales. El castillo tiene planta cuadrangular con cuatro torres cilíndricas, tres en las esquinas y una imponente torre del homenaje de base cuadrada y remate octogonal que alcanza lduque metros.
Más allá del cine, la arquitectura gótico-isabelina del castillo explica su magnetismo visual. Fue construido por Diego Hurtado de Mendoza, primer Duque del Infantado, sobre una antigua iglesia románico-mudéjar que quedó integrada en la estructura. Las bolas isabelinas decoran las torres, suavizando el carácter defensivo y creando un perfil inconfundible contra el horizonte de la sierra. Hoy pertenece al Duque del Infantado pero está cedido a la Comunidad de Madr6 €, reducida, 4 € funcionando como museo, sala de congresos y escenario cultural.
Qué puedes hacer dentro del castillo por menos de €10
La entrada general cuesta €6, reducida €4 para menores y mayores de 65 años. El recorrido incluye el patio e armas porticado, las salas del primer piso (Sala Santillana, Sala del Infantado, Estrado de las Damas), la torre del homenaje con vistas panorámicas al embalse, y la capilla románico-mudéjar original del siglo XIII. Desde la galería de Juan Guas se aprecia cómo el arquitecto transformó espacios defensivos en miradores góticos con tracerías de piedra. Los tapices flamencos del siglo XVII, armaduras originales y muebles renacentistas te sitúan en la vida cotidiana de los Mendoza cuando esta familia controlaba tierras desde Guadalajara hasta el norte de Madrid.
El castillo organiza visitas teatralizadas los fines de semana donde actores recrean escenas cortesanas del siglo XV. El jardín renacentista inaugurado en 2013 recupera especies vegetales documentadas en inventarios históricos de la familia Mendoza. En verano se celebran conciertos de música antigua en el patio de armas, aprovechando la acústica natural de las galerías porticadas. El presupuesto total para la escapada ronda los €70-90: entrada al castillo (€6), transporte desde Madrid en autobús (línea 724, €3.50 ida y vuelta), comida en alguno de los restaurantes del pueblo (menú del día €15-20) y margen para visitar La Pedriza o el embalse.
Cómo llegar sin coche y qué ver en los alrededores
Desde el intercambiador de Plaza de Castilla salen autobuses directos (línea 724) que tardan entre 55 y 65 minutos según el tráfico. El trayecto atraviesa la A-1 y luego la M-608, bordeando el embalse de Santillana hasta llegar al pueblo. Si vas en coche propio por la M-607, el tiempo baja a 46 minutos fuera de hora punta, con aparcamiento gratuito junto al castillo. La barbacana exterior con troneras para artillería rodea todo el perímetro, permitiendo pasear alrededor de la fortaleza antes de entrar.
El pueblo de Manzanares El Real conserva trazado medieval con calles empedradas que suben hacia la Plaza del Pueblo, donde están el ayuntamiento y la Casa de Cultura. A 2 kilómetros del castillo está el acceso a La Pedriza, parque natural con formaciones graníticas que atraen a escaladores de toda Europa. El embalse de Santillana ofrece rutas de senderismo por su perímetro con vistas constantes al castillo reflejado en el agua. Los fines de semana el pueblo monta mercadillo artesanal en la plaza, vendiendo productos serranos y cerámica local.
Qué hará Netflix con este castillo en futuras producciones
La plataforma ha intensificado los rodajes en localizaciones históricas españolas desde 2023, buscando reducir costes de producción frente a estudios británicos. El Castillo de Manzanares ofrece versatihizosus interiores góticos funcionan para dramas de época, mientras que el exterior con la sierra de fondo sirve para fantasía épica. En abril de 2021 Netflix realizó visitas guiadas al rodaje de una serie internacional, permitiendo a 60 vecinos del pueblo conocer el proceso de transformación del castillo en set cinematográfico con decorados desmontables y equipos de iluminación.
Productoras españolas ya negocian con la Comunidad de Madrid para grabar en el castillo durante 2026, aprovechando la reforma de accesos que mejorará la logística para camiones técnicos. El castillo tiene ventaja sobre otros enclaves: está habitado por personal de mantenimiento, lo que garantiza conservación impecable sin cerrar por obras. La biblioteca instalada en una de las torres funciona como archivo histórico con documentos sobre la familia Mendoza, material que guionistas consultan para dar veracidad a diálogos y vestuario de producciones históricas. Mientras el turismo masivo sigue concentrado en Toledo y Segovia, Manzanares El Real mantiene la tranquilidad de destino secundario, ideal para rodajes que necesitan controlar extras y ruido ambiental.










