El último informe de Berenberg es claro: 2026 va a ser un año marcado por unos mercados del crudo y gas, que van a poner en jaque a muchas empresas del sector energético, debido a la tendencia a la baja de los precios.
Dentro de este contexto, Neste se ha convertido en una de las preferred plays del sector, ya que a diferencia de competidores como TotalEnergies o BP, la energética finlandesa se beneficia estructuralmente de la transición energética, sin estar tan expuesta a mercados cíclicos y con tendencias bajistas del petróleo y gas. Por lo que los alemanes establecen su recomendación en Comprar con un precio objetivo de 26 euros la acción.
Neste se beneficia del endurecimiento medioambiental de Europa
Berenberg señala que la especialización en productos renovables de Neste como el diesel o el combustible sostenible de avión (SAF) se dan en un entorno muy favorable, donde la demanda de estos productos son cada vez mayores especialmente cara a 2026.
En este sentido, la normativa europea medioambiental EU ETS (Sistema de comercio de emisiones) va a provocar una caída de la red de permisos de emisiones de CO2 disponibles. Esta limitación se llevaría a cabo a través de sistemas como el MSR (Market Stability Reserve) que va a provocar la retirada de 276 millones de permisos otorgados no usados por empresas de otros periodos anteriores, que se encuentran enmarcados dentro del TNAC (Número Total de Permisos en Circulación).

Por otro lado, 2026 es un año donde sectores como la aviación van a pagar por todos los permisos que les habilitan a contaminar. Una situación a la que el informe añade la entrada en vigor de la Directiva RED III, que establece un objetivo vinculante del 42,5% de consumo de energía renovable para 2030. Por lo que el escenario más rígido para el consumo de combustibles no renovables, según apunta el banco alemán, crea una situación de crecimiento estructural no dependiente del precio del Brent, que para este año tiene previsiones bajistas.
Debido a estos factores, el informe prevé un potencial muy claro en el crecimiento en las ventas de Neste, donde se espera una tasa de crecimiento interanual (CAGR) del 12% cara a los próximos tres años. A esto se le suma un buen rendimiento operativo con un EBITDA previsto para el mismo tramo, con un CAGR de un 25%. Esta previsión se fundamenta en la recuperación gradual de márgenes de sus combustibles renovables que la empresa ha ido reportando en sus resultados del cuarto trimestre del año pasado, en Europa compensado su peor resultado en Estados Unidos.
La normativa europea medioambiental se endurecerá durante 2026
Por otro lado, a las previsiones de mejor operatividad viene de la mano el mejor control de costes. En este sentido, Berenberg indica que la energética finlandesa está avanzando en una gestión más eficiente. Algo que el banco ejemplifica con las paradas por mantenimiento que experimentaron en sus plantas de Rotterdam y Singapur durante 2025, que fueron compensados con inventarios y disciplina operativa.
Aún así, como elemento negativo el informe reconoce, que el entorno de márgenes de beneficio sigue siendo inestable, pero que desde el punto subyacente apunta hacia una tendencia de crecimiento.
En definitiva, Berenberg corona a Neste entre las principales empresas petroleras europeas, gracias a que no solo está reportando una mejora en sus benéficos y en el control de sus gastos, sino que su tendencia para los próximos años parece clara y apunta hacia el crecimiento. Esto se debe al endurecimiento de la normativa medioambiental europea que se traduce en un crecimiento estructural para Neste. Por ello, Berenberg establece su nota en Comprar con un precio objetivo de 26 euros la acción.








