La factura de Movistar y de otras operadoras son a veces impagables, y llevan décadas siendo referencia en España, pero miles de usuarios están descubriendo que pueden estar pagando el doble de lo necesario cada mes. La clave está en los operadores móviles virtuales, que ofrecen exactamente la misma cobertura por una fracción del precio.
El mercado de las telecomunicaciones españolas ha cambiado radicalmente en los últimos años. Sin embargo, muchos clientes continúan con sus contratos tradicionales sin saber que existen alternativas que pueden reducir su factura mensual a la mitad manteniendo el mismo servicio.
La realidad que las operadoras tradicionales no cuentan, por eso tu factura vuela
Los operadores móviles virtuales (OMV) utilizan las mismas infraestructuras y antenas que las grandes compañías. Digi funciona con la red de Movistar, mientras que Lowi y Finetwork emplean la cobertura de Vodafone. Por ello, la calidad de navegación y las llamadas son prácticamente idénticas.
La diferencia fundamental radica en el modelo de negocio. Las OMVs no invierten en infraestructura propia, alquilan la red a las grandes operadoras y trasladan ese ahorro directamente al cliente. Un usuario que paga 40 euros mensuales en Movistar puede conseguir un servicio equivalente por 15 euros en una OMV.
✓ Misma cobertura móvil sin diferencias técnicas
✓ Tarifas entre un 40% y 60% más económicas
✓ Sin permanencia en la mayoría de casos
✓ Proceso de cambio completamente gratuito
✓ Conservación del número de teléfono
Así funciona el cambio sin complicaciones
El proceso de portabilidad entre operadoras es completamente gratuito y tarda entre 24 y 48 horas. El usuario mantiene su número de teléfono sin ningún tipo de interrupción del servicio durante el cambio. No existen costes ocultos ni penalizaciones por abandonar la operadora actual.
Las OMVs han simplificado al máximo la contratación. Muchas permiten realizar todo el proceso online en menos de 10 minutos, recibiendo la tarjeta SIM en casa en un plazo de dos o tres días. La activación es automática y no requiere conocimientos técnicos especiales.
Para cambiar solo se necesita el número de teléfono actual y el DNI. La nueva operadora se encarga de todos los trámites con la compañía anterior, incluyendo la cancelación del contrato previo si no hay permanencia activa.
Los números reales del ahorro anual
Un Movistar Fusión básica con fibra y móvil ronda los 50 euros mensuales. Un paquete similar en Digi cuesta aproximadamente 25 euros, lo que supone un ahorro de 25 euros cada mes o 300 euros al año. En cinco años, esa diferencia alcanza los 1.500 euros.
Muchos usuarios españoles llevan más de una década con la misma operadora tradicional. Si calculamos el sobrecoste acumulado durante ese tiempo, la cifra puede superar fácilmente los 3.000 euros regalados sin necesidad. El ahorro no implica ningún sacrificio en calidad o prestaciones.
Las diferencias que sí debes conocer
Las OMVs reducen costes eliminando elementos que encarecen las operadoras tradicionales. No cuentan con tiendas físicas en cada ciudad ni con grandes campañas publicitarias. La atención al cliente suele ser principalmente online o telefónica, aunque cada vez más eficiente.
Algunos servicios premium como el roaming extendido en ciertos países exóticos o las líneas de atención prioritaria pueden no estar disponibles. Sin embargo, para el usuario medio que navega, llama y usa aplicaciones, la experiencia es totalmente comparable a la de cualquier gran operadora.
Las velocidades de fibra y móvil son las mismas porque utilizan la misma infraestructura física. Un usuario de Digi navegando por internet está usando exactamente las mismas antenas y cables de fibra que un cliente de Movistar, sin ninguna diferencia técnica apreciable.
Por qué tantos usuarios siguen pagando de más
La inercia y el desconocimiento son los principales motivos. Muchas personas firmaron un contrato hace años y nunca se han planteado revisar alternativas. Las operadoras tradicionales se benefician de esta fidelidad no cuestionada, manteniendo precios elevados para clientes antiguos.
Existe también el miedo al cambio y a posibles complicaciones técnicas que en realidad no existen. El proceso de portabilidad está completamente regulado y las operadoras están obligadas a facilitar el cambio sin poner trabas. La inversión de tiempo es mínima comparada con el ahorro obtenido.
Algunas personas creen erróneamente que las OMVs ofrecen peor calidad por el simple hecho de ser más baratas. Esta creencia carece de fundamento técnico, ya que la infraestructura utilizada es idéntica. El precio inferior se debe únicamente a un modelo de negocio más eficiente y con menores gastos operativos.









