domingo, 25 enero 2026

La cuenta atrás en Uber Eats: Los repartidores aprovechan sus últimos días de autónomos

Los riders de Uber Eats siguen operando igual que siempre, mientras esperan por un movimiento que los puede dejar en la calle

El anuncio de Uber Eats de que dejaría de trabajar con repartidores autónomos, dando el mismo paso que Glovo para operar con repartidores contratados, ha sido celebrado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, pero ha sido un balde de agua fría para una parte de los repartidores. La reciente experiencia con el proceso de contratación en el unicornio español no ha sido demasiado positiva, con varias irregularidades y problemas complicando el proceso.

Ahora temen que lo mismo ocurra en Uber Eats. Para muchos de ellos, el acuerdo es una decisión que elimina su libertad de elegir las zonas y lugares de trabajo. Para otros, se trata de un anuncio de despido retardado, pues saben que no todos los repartidores que actualmente operan como autónomos en la plataforma serán contratados por alguna de las flotas que opere con Uber Eats, que de momento no hará contrataciones directas.

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Repartidor de Uber Eats. Fuente: Agencias
Repartidor de Uber Eats. Fuente: Agencias

Esto sin contar con aquellos que alquilaban una cuenta de Uber Eats como una oportunidad laboral inicial mientras resolvían su situación legal. El proceso de regularizar su residencia en el territorio español puede ser largo y complicado, y tener un ingreso, aunque sea con las condiciones precarias de una cuenta subarrendada en un servicio de delivery, es un salvavidas que ahora pierden.

Además, preocupa que se repitan problemas como los que enfrentaron en Glovo. En el caso del unicornio español, los riders que tenían años operando como autónomos y que no fueron contratados tuvieron que pelear para que su antigüedad en la empresa fuese respetada; además, el convenio alrededor del cual está diseñado su contrato fue hecho en 2006, antes de la llegada de las plataformas de delivery y mensajería actuales.

En el caso de Glovo, esto se ha traducido en unas elecciones sindicales todavía más controvertidas de lo usual y varias protestas que se mantienen en ciudades como Madrid o Almería. Habrá que ver cómo evoluciona el proceso de Uber Eats, que ya promete ser distinto. Es cierto que en España la empresa tiene la experiencia de su servicio de transporte para particulares, por lo que pueden evitar algunas piedras que ya saben que estarán en el camino.

«POR AHORA SEGUIMOS OPERANDO IGUAL»

En cualquier caso, al contactar con repartidores, como los que se reúnen en la plaza de La Latina o frente a los locales de comida rápida de Atocha, señalan: «De momento seguimos operando igual». Han pasado ya un par de semanas desde que recibieron el mensaje que confirmaba el proceso de contratación y el cambio en la empresa y, aunque señalan que siguen siendo castigados por una ley que no fue diseñada pensando en ellos, también explican que simplemente han buscado otras opciones de trabajo, incluso si en algunos casos son opciones de trabajo en negro.

Algunos, sin embargo, empiezan a buscar flotas donde trabajar. Es cierto que la experiencia no ha sido demasiado positiva con estas empresas en el caso de Glovo, que poco a poco ha ido reduciendo su presencia en el servicio apostando por contratos directos sobre los repartidores. De todos modos, lo siguen viendo como una solución temporal, como la mayoría de los repartidores ve su puesto de trabajo.

Repartidor de Glovo en Madrid. Fuente: Agencias
Repartidor de Glovo en Madrid. Fuente: Agencias

Pero, de momento, la sensación sigue siendo la misma: que están viéndose afectados por la aprobación de una ley que se presentó como una solución para su sector. Repiten una y otra vez que temen acabar en el paro, o que incluso en el caso de ser contratados se reduzcan sus ingresos. Además, la experiencia en Glovo es que la contratación igual hará que dependan de sus propios vehículos y que, además, tengan menos opciones de negarse a realizar trayectos cuando sean demasiado largos, o bien que tengan que trabajar en horas de noche o fin de semana porque sean las únicas libres en los procesos de contratación.

SIN ESPACIO PARA LOS AUTÓNOMOS EN LAS APLICACIONES DE UBER EATS O GLOVO

La decisión final de Uber Eats, inevitable con la promesa de presión legal e incluso penal hecha por Yolanda Díaz, deja a los autónomos sin más opciones en las plataformas. Aunque es cierto que sus condiciones no eran las mejores —después de todo el diseño original de estas plataformas no estaba pensado para trabajadores fijos—, para muchos de ellos la nueva realidad es irse al paro o directamente acabar sin un ingreso el tiempo que dure su proceso de regularización.

También será clave cómo las plataformas se adapten a esta nueva realidad. En la práctica, el tener repartidores fijos en lugar de autónomos los obliga a replantear su modelo para tener trabajadores disponibles en festivos, madrugadas y fines de semana. Es una realidad a la que ya han tenido que adaptarse Glovo y Just Eat, y de la que huyeron competidores como Deliveroo o Stuart. De momento, será interesante ver cómo se adaptan a esta nueva realidad del mercado.


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