domingo, 25 enero 2026

Casi 8 de cada 10 candidatos ya usan la IA para buscar trabajo y la mitad consigue una entrevista

Pese a su expansión, el uso de inteligencia artificial en el ámbito del empleo no está exento de críticas. El 66 % de los adultos afirma que evitaría postularse a procesos en los que la decisión final dependa exclusivamente de un algoritmo.

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana en la búsqueda de empleo.

Cada vez más personas recurren a este tipo de soluciones para mejorar sus candidaturas, optimizar su tiempo y aumentar sus posibilidades de acceder a nuevas oportunidades profesionales.

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El fenómeno ya no es marginal y está transformando tanto el comportamiento de los candidatos como la manera en que las empresas seleccionan talento.

En un mercado laboral marcado por la competencia y la digitalización, la tecnología se ha convertido en un aliado clave. Según los últimos datos disponibles, el 79 % de los trabajadores ya utiliza inteligencia artificial en su proceso de búsqueda de empleo, y más de la mitad reconoce que gracias a ello ha conseguido acceder a más entrevistas.

Este cambio de paradigma está modificando la forma en que se presenta un perfil profesional y cómo se filtran las candidaturas.

La IA como aliada directa del candidato

El uso de herramientas basadas en inteligencia artificial se ha normalizado especialmente en la redacción de currículums y cartas de presentación. De acuerdo con los datos recopilados por LiveCareer, el 85 % de los candidatos afirma ahorrar tiempo al preparar su documentación, mientras que un 39 % considera que estas soluciones les permiten proyectar una imagen más profesional.

Además, un 40 % destaca mejoras claras en redacción, coherencia y corrección lingüística.

Este apoyo tecnológico tiene un impacto directo en la visibilidad de los perfiles. El 51 % de los usuarios reconoce haber conseguido más entrevistas tras incorporar IA a su estrategia de búsqueda de empleo, y el 42 % señala un aumento en la tasa de respuesta por parte de las empresas.

La adopción es transversal y no depende de la edad, ya que cerca del 75 % de los candidatos de distintas generaciones ya utiliza estas herramientas de forma habitual.

La automatización se impone en los procesos de selección

La otra cara de la moneda se encuentra en las empresas. La inteligencia artificial no solo ayuda a los candidatos, sino que se ha convertido en un elemento central en los departamentos de recursos humanos.

La realidad es que la inteligencia artificial ya forma parte estructural del empleo.
La realidad es que la inteligencia artificial ya forma parte estructural del empleo.

Según datos del Foro Económico Mundial, cerca del 90 % de las compañías ya utiliza sistemas automatizados para filtrar candidaturas, una cifra que asciende al 99 % en el caso de las grandes corporaciones del Fortune 500.

Esta transformación responde a una necesidad clara: gestionar grandes volúmenes de solicitudes en menos tiempo y con mayor precisión. La automatización permite analizar currículums, identificar palabras clave y descartar perfiles que no encajan con los requisitos del puesto, reduciendo significativamente los tiempos de selección y el coste asociado a cada proceso de empleo.

Eficiencia y ahorro, las grandes ventajas para las empresas

La implantación de estas tecnologías ha generado beneficios tangibles. Según distintos estudios del sector, las empresas que utilizan IA en la selección han logrado reducir hasta en un 30 % el gasto por contratación.

Además, se estima que para 2026 alrededor del 40 % de las tareas repetitivas del reclutamiento estarán completamente automatizadas.

En este contexto, la IA se presenta como una herramienta de apoyo, no como un sustituto del factor humano.

Así lo explica Alberto Lloves, Director de Transformación Digital en Synergie España, quien señala que “es importante desmentir la percepción que existe sobre el uso de inteligencia artificial en los procesos de selección. Los profesionales de RRHH seguirán siendo imprescindibles, y estos sistemas actúan como un apoyo que libera de tareas mecánicas para centrarse en el verdadero valor añadido”.

Desconfianza y límites de la automatización

Pese a su expansión, el uso de inteligencia artificial en el ámbito del empleo no está exento de críticas. El 66 % de los adultos afirma que evitaría postularse a procesos en los que la decisión final dependa exclusivamente de un algoritmo.

Esta percepción refleja un temor creciente a la deshumanización del proceso y a posibles sesgos en la selección automatizada.

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Además, el 63 % de los encuestados considera que la IA podría sustituir parte del trabajo humano en la criba inicial, lo que refuerza la necesidad de establecer límites claros y mantener la supervisión humana en las fases clave del proceso.

La transparencia, la ética y el control siguen siendo factores determinantes para generar confianza.

Un nuevo equilibrio en el acceso al empleo

La realidad es que la inteligencia artificial ya forma parte estructural del mercado laboral. Tanto candidatos como empresas han incorporado estas herramientas a su día a día, modificando la forma de acceder a un empleo y de gestionar el talento. El reto ahora pasa por encontrar un equilibrio entre eficiencia tecnológica y criterio humano.

El uso responsable de estas soluciones puede mejorar la igualdad de oportunidades, reducir tiempos y facilitar procesos. Sin embargo, su aplicación debe ir acompañada de criterios claros y de una supervisión constante para evitar que el acceso al empleo dependa exclusivamente de decisiones automatizadas.

La tecnología ha llegado para quedarse, pero el factor humano sigue siendo imprescindible.


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