Además de sumar licencias de VTC en las ciudades y comunidades en las que van haciendo acto de presencia, una de las principales estrategias de Uber, Cabify o Bolt para aumentar la disponibilidad de vehículos para sus usuarios es sumar taxistas a las plataformas. Es una estrategia que han repetido en buena parte de España, pero que ahora está siendo inviable en Vigo.
Aunque la ciudad es clave para las empresas en su desembarco gallego, ha sido complicado convencer a los taxistas. Lo que los conductores consideran una tarifa demasiado alta para operar dentro de Uber —un 12% de su facturación por viaje— ha sido suficiente para que vean la opción con malos ojos. Y es que, sin tener la alta demanda que se ve en ciudades como Madrid o -incluso- Barcelona, no es igual de rentable para los taxistas operar como parte de estas plataformas.
Ayer, la empresa confirmó que hay más de 30 taxistas interesados en trabajar con ellos. Para ello, han incluido un bono de 300 euros a los que completen los primeros 25 viajes en la ciudad gallega. Sin embargo, a pesar de la afirmación de la empresa, desde Faro de Vigo se recoge que las grandes agrupaciones del sector no tienen constancia de que haya taxistas de la ciudad que se quieran unir a la empresa. Se suma que, en otras zonas de España, el hecho de sumarse a las plataformas de la «nueva movilidad» ha generado acoso en contra de estos conductores por parte del resto del sector.
De momento, Uber sigue dependiendo de captar taxistas para poder operar con trayectos urbanos dentro de la ciudad. El Concello de Vigo no les ha dado luz verde para los trayectos urbanos y, aunque siguen esperando una decisión favorable, la misma no está tan clara como en otras zonas del país donde la demanda hace más evidente que hay espacio para los dos modelos.
LOS TAXIS PAGAN MUCHO A UBER Y A LOS SEGUROS
Una de las principales críticas de los taxistas a las plataformas es lo costoso que se ha vuelto mantener las licencias del sector. En los últimos años, el precio tanto de obtener una licencia como de mantener los seguros ha ido en aumento; a esto se ha sumado la obligatoriedad de los cambios de vehículos por los procesos de electrificación y el efecto normal de la inflación en el precio de los combustibles, mantenimiento y limpieza de los vehículos.

En ese panorama, consideran que dejar a una plataforma un 12% de la facturación de cada viaje es demasiado, incluso si es la mitad del 25% que la empresa toma de los viajes de VTC. Al mismo tiempo, desde Uber no se considera viable reducir este porcentaje, y es complicado aplicar otro tipo de incentivos específicos para los taxistas a través de la plataforma.
Por otro lado, el número de licencias de VTC en Galicia ha seguido aumentando a pesar de las dudas de algunas ciudades. En toda la comunidad hay unas 754 licencias de VTC, 341 más que a principios del 2025, lo que demuestra un crecimiento marcado que coincide con la llegada de las plataformas de la llamada nueva movilidad. En cambio, solo hay dos licencias nuevas de taxis aprobadas en la comunidad en este periodo.
LA PELEA COMUNIDAD A COMUNIDAD Y CIUDAD A CIUDAD
Lo cierto es que, para Uber, Cabify y Bolt, su aterrizaje en cada una de las ciudades de España ha sido una batalla particular. La situación en Madrid es muy distinta a la de Toledo o a la de Barcelona, por lo que adaptan sus estrategias para consolidarse y captar tanto a los usuarios como a los conductores que necesitan en cada uno de estos espacios. Es un reto importante y cambiante, con situaciones como la posible ley de Cataluña obligándolos a aplicar nuevas estrategias para mantenerse en ellas.

En cualquier caso, el tema gallego es interesante. El refuerzo que ha hecho Renfe desde la alta velocidad le ha dado todavía más importancia a nivel turístico, por lo que es clave crecer en este espacio en el corto plazo; sobre todo si durante 2026 se llega a avanzar con el esperado proceso de liberalización de la ruta, aunque este tenga dificultades evidentes.
LOS TAXIS REGISTRADOS EN PLATAFORMAS SE SIENTEN PERSEGUIDOS
Uno de los problemas que tiene la empresa es, precisamente, que los taxistas que se registran en plataformas como Uber, Cabify o Free Now sienten el rechazo del resto del sector. En otras ciudades se incluyen acusaciones de vandalismo contra los vehículos que portan la identificación de una de estas plataformas. Es un motivo extra para dudar antes de sumarse a una de ellas.
Es un problema que desde las organizaciones del taxi no suelen mencionar; por el contrario, se refieren a los taxistas registrados en plataformas como «traidores». El conflicto se mantiene y es un punto más a tener en cuenta cuando alguna aplicación tenga problemas para conseguir que los taxistas se sumen a su red.








