Endesa destaca por ser una empresa con una posición financiera sólida, que le dota de una capacidad suficiente en su balance para invertir en nuevas infraestructuras en España. No obstante, según apunta el último informe de Berenberg, que analiza el estado de las energéticas europeas, Endesa sufre por la falta de atractivo de los marcos regulatorios de las redes españolas, que la restan competitividad en comparación con otros marcos regulatorios más jugosos para el inversor. Debido a esto, Berenberg sitúa su nota en Mantener con un precio objetivo de 31 euros la acción.
Endesa podría crecer más, pero el nuevo marco de distribución le frena
Los teutones apuntan a que la energética española, desde el punto de vista operativo, alcance la parte alta de sus objetivo de EBITDA y beneficio neto ordinario en 2027, con un crecimiento moderado tanto en su negocio de redes como en la generación y comercialización. En este sentido, los analistas apuntan a que Endesa tendrá una tasa de crecimiento interanual de un 3% de EBITDA y beneficio neto entre 2024 y 2027. Esto se traduce en un desarrollo de la energética estable pero poco veloz en comparación con otras energéticas europeas.
Gran parte de ese crecimiento más lento se ve propiciado por un marco regulatorio en las redes españolas que lo frena. En este sentido, el informe de Berenberg apunta a que existe una necesidad de invertir, pero no existe un incentivo suficiente para llevarlo a cabo.
Los analistas recogen que, para Endesa, las rentabilidades permitidas dentro del nuevo marco de distribución 2026-2030 siguen siendo inferiores a las que ofrecen otros países europeos; además de ser asimétricas y poco alineadas a la industrialización del país. Una situación que parece no mejorar, aún con un aumento de la inversión en redes en un 62% hasta 2030, por iniciativa del Gobierno. Por lo que en definitiva el marco de distribución no actúa solo como un limitante del potencial de Endesa, sino como un freno a la competitividad.
En este sentido, el informe apunta a que la falta de inversión en redes costará a Endesa crecimiento en beneficios y dividendos, que se verían más limitados en el medio plazo, y donde además podría actuar como cierto efecto amortiguador sus programas de apoyo al accionista. De hecho, la energética cuenta con una autorización para la recompra de hasta 2.000 millones de euros en acciones hasta finales de 2027, ayudando a sostener el beneficio por acción y su rentabilidad total. De esta forma la compañía puede mantener el atractivo inversor, a pesar de no poder crecer al ritmo que le gustaría.

En definitiva, el informe apunta a que Endesa es una compañía defensiva, que mantiene el interés del inversor gracias a una política de recompra de acciones, que favorece su estabilidad y seguridad financiera.
No obstante, el mayor reto de Endesa está en su crecimiento que se ve limitado por unas políticas regulatorias en el sector de las redes que dejan mucho que desear en comparación con otros mercados regulados europeos, afectando a su competitividad. No por nada, los analistas alemanes prevén que tendrá un crecimiento interanual tanto en EBITDA como en su beneficio neto de un 3% entre 2024 y 2027, una tasa estable pero lenta en comparación con el resto de Europa.
Por ello, el dictamen de Berenberg está claro en su último informe: Endesa cuenta con una recomendación de Mantener, debido a que su recorrido al alza es limitado, con un precio objetivo de 31 euros por acción.








