Tikehau Capital, la gestora de activos alternativos, ha presentado sus previsiones para 2026, que se basan en el crecimiento de las inversiones (capex) en sectores estratégicos como la transición energética.
Según ha explicado Thomas Friedberger, CEO adjunto y Co-CIO de Tikehau Capital, en un desayuno con periodistas, esta situación se está dando en un contexto internacional marcado por una tendencia más nacionalista, donde el Estado está en el medio de la economía y menos globalizada. De hecho, la transición energética es un sector tan crítico que requerirá una inversión de entre 3 y 5 trillones de dólares al año hasta 2035.
Tikehau Capital apunta a la sostenibilidad como oportunidad de inversión
En este sentido, la firma francesa ha apuntado a que en el terreno de la transición energética, el verdadero cuello de botella ya no está únicamente en la generación renovable, sino en la capacidad de las infraestructuras para absorberla.
Esta situación es un punto en el que se apoyan las grandes utilities destinando parte de sus planes de inversión al refuerzo y modernización de las redes eléctricas, un movimiento que consideran clave para sostener el despliegue de renovables, la electrificación de las ciudades y el crecimiento de nuevos grandes consumidores de energía, como los centros de datos.
En este tipo de planes entra la estrategia de inversión de Tikehau, que más allá de invertir directamente en la infraestructura pura, apuesta por las empresas que ofrecen servicios de movilidad, ingeniería y tecnología en torno a las redes.

Un ejemplo de esta aproximación es la reciente adquisición de la española EYSA, especializada en soluciones de movilidad inteligente y gestión urbana, dentro de su fondo temático de des-carbonización. La operación refleja la apuesta del grupo por proyectos ligados a la sostenibilidad urbana, la eficiencia de las ciudades y la mejora de la calidad de vida. De hecho, según ha indicado David Martín, Co-Head de Tikehau Capital en Iberia estas soluciones son cruciales ya que se espera que “más del 70% de la población mundial se concentrará en grandes áreas metropolitanas.”
De hecho, en Europa apuntan a que el desarrollo de infraestructuras asociadas a la transición energética lidera en comparación con Estados Unidos. De hecho, apuntan a que el gigante norteamericano, a pesar de sus discursos anti-clima, el 94% de la nueva capacidad eléctrica instalada en Estados Unidos en 2024 fue de origen renovable. Para los franceses, esta reacción industrial abre un mercado clave en Norteamérica, ya que necesita reindustrializarse hacia modelos de eficiencia energética.
La IA podría ser una burbuja
Por otro lado, la gestora mantiene una posición prudente respecto a la inteligencia artificial. Aunque reconoce su potencial transformador y su posible efecto deflacionario a largo plazo, Tikehau evita invertir directamente en tecnologías con valoraciones que considera excesivas. El razonamiento que han expuesto es que la forma en la que se financia la IA ha cambiado: ha pasado de basarse en los flujos de caja directos de los gigantes tecnológicos, a basarse en la emisión de bonos de deuda pública y privada por parte de los grandes actores de la IA (hyperscalers).
En este sentido, los analistas han observado que el modelo previo de financiación limitaba los riesgos sistémicos, mientras que en el que se aplica en la actualidad, observan que en el caso de no recibir los retornos esperados de esas inversiones se podría dar un escenario de volatilidad en los mercados de crédito.
Por ello, no invierten directamente en el software de IA, sino en infraestructuras críticas asociadas a ellas en fases muy concretas de desarrollo como los centros de datos. De esta forma evitan esta clase de riesgos. De hecho, Tikehau se ha consolidado como uno de los principales financiadores no bancarios de data centers en Europa, priorizando proyectos de menor tamaño que cuenten con acceso asegurado a energía y permisos.
En definitiva, para la gestora, la inversión en la transición energética es una de las principales oportunidades de inversión, debido a que el panorama internacional requiere de garantizar la soberanía de los diferentes estados a través de la seguridad de recursos estratégicos como la des-carbonización.
Por otro lado, dentro de este escenario también destaca la inteligencia artificial como uno de los sectores más demandantes de energía, además de ser clave para el desarrollo. No obstante, la gestora mira con precaución a esta tecnología, apostando por la financiación de los data centers en fases concretas del desarrollo y así evitar los riesgos de financiación asociados a la inteligencia artificial.








