jueves, 22 enero 2026

ManpowerGroup adelanta en Davos las claves del empleo en plena transformación por la IA

La formación continua se consolida como un pilar imprescindible. El auge de microcredenciales, aprendizaje práctico y modelos flexibles responde a la rápida obsolescencia de las competencias técnicas.

En el marco del Foro Económico Mundial celebrado en Davos, ManpowerGroup ha presentado su informe anual “El factor H: Tendencias del futuro del empleo – la ventaja humana en la era digital”, un documento clave para entender cómo está evolucionando el mercado laboral a escala global. El estudio se apoya en encuestas realizadas a más de 12.000 profesionales y 40.000 empresas de 41 países, y ofrece una visión detallada de los cambios que ya están transformando la forma de trabajar.

El informe identifica 16 tendencias clave agrupadas en cuatro grandes fuerzas que redefinen el empleo en un contexto marcado por la aceleración tecnológica, la inteligencia artificial y los cambios demográficos y sociales.

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Súper equipos híbridos y nuevos modelos de empleo

Uno de los principales ejes del análisis es el rediseño de los roles profesionales, que evolucionan para integrar el talento humano con la inteligencia artificial. Lejos de sustituir a las personas, la IA se incorpora como un apoyo que permite potenciar el valor añadido del trabajo humano.

La automatización deja de ser un proceso puramente técnico para convertirse en una decisión estratégica. El informe subraya que automatizar sin criterio puede generar pérdida de conocimiento, menor calidad y un impacto negativo en la experiencia del cliente. Por ello, la supervisión humana y el liderazgo responsable se vuelven esenciales.

También se consolida el trabajo por proyectos, con equipos flexibles formados por empleados, profesionales independientes y expertos externos. Este modelo aporta agilidad, pero plantea retos importantes en estabilidad laboral, compromiso y bienestar profesional.

Adaptación acelerada y nuevas competencias

La alfabetización en inteligencia artificial emerge como una competencia básica en el empleo, que va mucho más allá del uso de herramientas. Incluye pensamiento crítico, capacidad de análisis, ética digital y comprensión de los límites de la tecnología.

Paralelamente, ganan peso las habilidades humanas como la creatividad, la empatía o el juicio ético, que permiten desenvolverse en entornos complejos e inciertos. El informe destaca que la presión por aumentar la productividad obliga a redefinir cómo se mide el rendimiento, poniendo el foco en el valor real aportado y no solo en métricas tradicionales.

La formación continua se consolida como un pilar imprescindible. El auge de microcredenciales, aprendizaje práctico y modelos flexibles responde a la rápida obsolescencia de las competencias técnicas.

Las políticas rígidas de presencialidad están generando fricciones en el empleo.
Las políticas rígidas de presencialidad están generando fricciones en el empleo.

Cambio de reglas y transformación organizativa

Las políticas rígidas de presencialidad están generando fricciones en el empleo. Los puestos totalmente presenciales tardan más en cubrirse y provocan pérdida de talento, especialmente entre perfiles cualificados. El futuro apunta hacia modelos híbridos adaptados a cada organización.

Al mismo tiempo, se detecta una disminución de la confianza en líderes e instituciones, lo que obliga a las empresas a reforzar la transparencia y la comunicación interna. Persisten además brechas de equidad y desigualdades salariales que afectan a la sostenibilidad social del empleo.

El crecimiento de la inteligencia artificial también incrementa el consumo energético, lo que convierte la sostenibilidad en un factor estratégico dentro de las políticas de talento y tecnología.

Crisis de sucesión y liderazgo en transformación

El envejecimiento de la población activa y la escasez de perfiles cualificados en el empleo están generando un desajuste creciente entre oferta y demanda de talento. A ello se suma la pérdida de valor de los títulos académicos frente a las habilidades prácticas y la experiencia real.

La jubilación de profesionales sénior pone en riesgo la transferencia de conocimiento, por lo que la mentoría y los modelos intergeneracionales adquieren un papel clave. Además, disminuye el interés por asumir puestos directivos, lo que obliga a las organizaciones a invertir en liderazgo, bienestar y desarrollo profesional.

Según Raúl Sánchez, country manager de ManpowerGroup España, el futuro del trabajo no será para quienes simplemente sepan utilizar la tecnología, sino para quienes aprendan de forma continua y sepan combinarla con habilidades humanas como la creatividad, el criterio ético y la capacidad de adaptación.

El informe sobre el empleo concluye que las empresas que apuesten por rediseñar sus estructuras, invertir en talento y construir liderazgos resilientes estarán mejor preparadas para afrontar un mercado laboral cada vez más complejo, dinámico y exigente, donde la verdadera ventaja competitiva seguirá siendo humana.


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