jueves, 22 enero 2026

La CNMC consolida sus medidas para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico

Este marco consolidado tendrá una duración de un año para revisar si se está adaptando correctamente al sistema eléctrico

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha dado el paso definitivo en la creación de un marco que garantice la seguridad de suministro eléctrico y blinde al sistema energético ante inestabilidades de la tensión. Una serie de modificaciones que se llevan prorrogando desde octubre del año pasado y que tendrán validez hasta dentro de un año. 

Estas medidas han sido ya validadas y registradas en el Boletín Oficial del Estado, que recoge con precisión la modificación de los diferentes procedimientos de operación (P.O.) del sistema eléctrico y sus implicaciones prácticas. En este sentido, los P.O´s afectados son: el P.O. 3.1 (Proceso de Programación), el P.O. 3.2 (Gestión de Restricciones Técnicas) y el P.O. 7.2 (Regulación Secundaria). De esta forma se pretende dar herramientas al operador del sistema o Red Eléctrica (Redeia) para que pueda actuar de forma preventiva y eficaz en escenarios de oscilación de la tensión graves como los que se experimentaron en la primavera del año pasado que dieron pie al apagón.

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CNMC y Redeia se entienden con la consolidación de estas medidas

En el caso del P.O. 3.1, que regula cómo se construyen los programas de generación y consumo tras el mercado diario, la medida se modifica para reorganizar los plazos de publicación y coordinación técnica. En este sentido, la CNMC permite una mayor flexibilidad temporal para que el operador del sistema pueda analizar el resultado del mercado desde un punto de vista no solo económico, sino también técnico. 

En el BOE se específica hasta los tiempos concretos en los que se tiene que realizar la coordinación técnica, en este sentido se indica la reducción de 30 a 15 minutos en la presentación del PDBF (Programa Diario Base de Funcionamiento); además de la bajada de 20 a 10 minutos para para el envío de nominaciones tras el mercado diario. Esto se traduce en una agilización de los trámites y evitar validar programas, que aunque sean correctos desde el punto de vista del mercado, pueden generar problemas de tensión una vez que esas planificaciones se lleven a la realidad. 

Por otro lado, dentro del P.O. 3.2, centrado en la resolución de restricciones técnicas, se busca reforzar el carácter preventivo de la operación del sistema. Para ello, la CNMC habilita al operador para actuar antes y con más instrumentos cuando detecta riesgos asociados a la falta de reservas o a desequilibrios que pueden comprometer la estabilidad de la red. 

La CNMC pone a consulta pública los ajustes para mantener estabilidad en el sistema energético

Entre las medidas recogidas en el BOE, figura la obligación de que determinados grupos generadores ofrezcan toda su capacidad disponible de reserva, además de  la posibilidad de aplicar restricciones por motivos de seguridad incluso en fases tempranas del proceso. El objetivo es reducir la probabilidad de intervenciones de urgencia y minimizar el riesgo de incidentes en cascada.

Y por último, dentro del P.O. 7.2, que regula la prestación del servicio de regulación secundaria, se introducen ajustes en el seguimiento del programa en tiempo real y en el cálculo de los desvíos de los proveedores. La principal novedad es que el desvío pasa a evaluarse con mayor granularidad temporal, utilizando energía cuartohoraria en lugar de cálculos más agregados. 

Fachada de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Fuente: Agencias
Fachada de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Fuente: Agencias

De esta forma, se permite una medición más precisa del comportamiento real de las unidades que prestan el servicio y mejora la capacidad del operador para corregir desviaciones que puedan afectar, tanto a la frecuencia como a la tensión del sistema.

En definitiva, este es un buen paso para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico español. Según apunta la CNMC, su aplicación ha contribuido a reducir episodios de variaciones bruscas de tensión sin provocar efectos adversos significativos en el mercado eléctrico ni incrementos apreciables de costes para la demanda. 

Por lo que al consolidar estas medidas como un marco, que ya han sido publicadas por el BOE, se establece una hoja de ruta para evitar oscilaciones de tensión y la seguridad de suministro eléctrico. Aún así no será inamovible, ya que contempla un año de validez para posteriormente revisarlas y adaptar estos criterios a la evolución del sistema.


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