Tubacex ha hecho balance de su ejercicio en el último tramo de 2025, donde ha reportado una bajada de rendimiento por causas excepcionales con un EBIT de menos de 50 millones de euros de lo previsto en sus cuentas. No obstante este ajuste no ha repercutido negativamente en caja y además no ha provocado desajustes en su guía operativa.
Sobre esta noticia ya han dictado sentencia los analistas, como es el caso de Renta 4 en un informe firmado por César Sánchez-Grande, donde han valorado positivamente, que a pesar de ser un elemento negativo circunstancial, no afecte a las expectativas de la compañía en el largo plazo. Debido a estas razones la nota de Renta 4 mantiene su nota en Sobre ponderar con un precio objetivo de 4,8 euros la acción.
El reajuste de Tubacex
El descenso del rendimiento que se puede contemplar en las cuentas de Tubacex se deben a una serie de ajustes contables extraordinarios realizados de forma voluntaria por la compañía, con el objetivo de adecuar el valor de determinados activos a su realidad económica y a los plazos efectivos de maduración de algunos negocios estratégicos.
En concreto, según detalla el análisis firmado por César Sánchez-Grande, el impacto total de estos ajustes es de 50 millones de euros en EBIT, de los cuales 31 millones corresponden al EBITDA. Esta primera parte del ajuste está relacionada con una revisión del valor de las existencias, principalmente materias primas de baja rotación y materiales con riesgo de obsolescencia. Renta 4 destaca que esta situación se concentra especialmente en el negocio nuclear, donde los ciclos de producción y entrega son más largos de lo inicialmente previsto, lo que obliga a adaptar la valoración contable de los inventarios a esos plazos más extensos.
A este ajuste se suma un deterioro de activos fijos por importe de 19 millones de euros, vinculado a la planta de Durant, en Estados Unidos. En este caso, el ajuste responde a un arranque más lento de lo esperado de dicha instalación industrial, lo que ha llevado a la compañía a registrar un impairment contable sobre estos activos. Desde Renta 4 insisten en que, este deterioro no implica un fallo estructural del proyecto, sino una adaptación prudente a la evolución real de su puesta en marcha.

El impacto agregado de ambas partidas se traslada al resultado final, con una reducción de 46 millones de euros en el beneficio neto de 2025. Sin embargo, uno de los mensajes clave del informe es que ninguno de estos ajustes supone salida de caja, por lo que la posición financiera de Tubacex permanece intacta. En este sentido, la firma de análisis recalca que la compañía mantiene sin cambios su política de dividendos, ya que estos se calcularán sobre el beneficio neto ajustado, excluyendo los efectos extraordinarios, como los que ha reportado.
Más allá del impacto contable, los analistas ponen el foco en el buen comportamiento del negocio subyacente, que según la propia compañía se mantiene en línea con las expectativas del mercado. De esta forma, Tubacex tendría unos números de cierre de 2025, antes de extraordinarios, con ventas de entre 710 y 725 millones de euros, un EBITDA de 105 a 110 millones y un EBIT de entre 58 y 63 millones de euros. Unas cifras ligeramente por debajo del consenso, pero coherentes con la evolución del entorno industrial y energético.
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En este sentido, los analistas apuntan a que estos ajustes se enmarcan dentro de un cambio de enfoque estratégico, orientado a priorizar la generación de caja y la mejora de los retornos sobre el capital empleado .
En definitiva, a pesar de los ajustes extraordinarios de Tubacex y un ligero menor resultado nominal de sus negocios, Renta 4 mantiene una postura optimista ya que no afecta ni a la generación de caja, ni tampoco a sus planes de crecimiento. Por lo que Renta 4 mantiene su nota en Sobre ponderar con un precio objetivo de 4,8 euros la acción.








