miércoles, 21 enero 2026

Telefónica dice adiós a su historia: recibe ofertas de 250 millones por su joya de la Gran Vía

La operadora liderada por Marc Murtra acelera su plan de choque contra la deuda.

Cinco grupos inversores, entre ellos los hermanos Ardid y el fondo Bain Capital, han puesto sobre la mesa 250 millones para transformar el primer rascacielos de España en el próximo epicentro del lujo madrileño

El proyecto de venta de la sede histórica de Telefónica en el número 28 de la Gran Vía de Madrid no es solo una transacción inmobiliaria de gran calado, sino una pieza clave en el rompecabezas financiero y estratégico que la operadora española está ejecutando para garantizar su viabilidad en la próxima década. Con ofertas que rondan los 250 a 300 millones de euros, este «activo trofeo» se prepara para una nueva vida en un Madrid que busca consolidarse como la capital europea del lujo.

Aquí detallamos la ampliación de esta noticia, analizando su contexto histórico, financiero y el impacto en la fisonomía de la capital.

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El Plan Estratégico «Transform & Grow» (2026-2030)

La venta de Gran Vía 28 se enmarca en el nuevo plan estratégico presentado por Marc Murtra, presidente de la compañía. Bautizado como Transform & Grow, este plan busca un ahorro de costes de hasta 3.000 millones de euros hasta 2030. La operadora atraviesa un examen de credibilidad ante los mercados, que exigen una reducción visible de la deuda neta y un aumento del flujo de caja.

En este contexto, activos históricos que han perdido su funcionalidad operativa —como las grandes centrales telefónicas que ahora caben en salas mucho más pequeñas gracias a la fibra óptica y la digitalización— se han convertido en recursos infrautilizados. Telefónica ya ha ejecutado movimientos similares en Hispanoamérica, reduciendo deuda en 1.500 millones con la venta de filiales en Argentina, Perú y Uruguay, y la sede de Madrid es el siguiente paso lógico en este proceso de saneamiento.

Los postores: Una batalla por el «Icono de Madrid»

La relevancia del edificio ha atraído a perfiles inversores de primer nivel. Los hermanos Ardid, bisnietos de Franco y figuras clave en el sector inmobiliario de lujo (propietarios de la firma ARD-ID), compiten con fondos internacionales como Bain Capital (asociado a Drago Capital) y la aseguradora italiana Generali.

El interés de estos grupos no es mantener las oficinas, sino transformar el edificio en un complejo de uso mixto. El plan predominante incluye:

  • Hostelería de ultra-lujo: Siguiendo la estela de marcas como Four Seasons o el nuevo Club Metrópolis, que reabre sus puertas en enero de 2026.
  • Residencial de élite: Apartamentos con servicios de hotel destinados a grandes fortunas internacionales.
  • Retail Premium: Las primeras plantas continuarían siendo un escaparate comercial de referencia, manteniendo posiblemente parte de la presencia de la Fundación Telefónica para preservar el valor cultural.

Un hito arquitectónico: De Nueva York a Madrid

Inaugurado en 1929, el edificio de Gran Vía 28 fue el primer rascacielos de Europa y el edificio más alto del continente durante años (89 metros). Fue diseñado por el arquitecto Ignacio Cárdenas bajo la supervisión del arquitecto jefe de la estadounidense ITT, Louis S. Weeks.

Su construcción importó técnicas revolucionarias de Nueva York, como la estructura de acero (fabricada en Altos Hornos de Vizcaya) diseñada para soportar cargas pesadas de equipos electromecánicos de hasta 1.000 kg/m². Históricamente, fue el lugar donde el Rey Alfonso XIII realizó la primera llamada transatlántica a Washington en 1928 y, décadas después, fue el punto de lanzamiento del primer iPhone en España en 2008.

El desafío urbanístico: El «Plan Especial»

A pesar del interés de los inversores, la operación enfrenta un reto burocrático. Actualmente, el edificio tiene un uso dotacional y de oficinas. Para transformarlo en hotel o viviendas, el Ayuntamiento de Madrid debe tramitar un Plan Especial o una modificación del Plan General. Este proceso puede durar años y requiere un delicado equilibrio entre la modernización del inmueble y la protección de su fachada y elementos históricos protegidos.

Un cambio de era

La salida de Telefónica de su sede original simboliza el fin de una era industrial y el comienzo de una puramente tecnológica y financiera. Mientras la operadora se repliega hacia su campus periférico en Las Tablas (Distrito C), su antigua casa en la Gran Vía se prepara para liderar la transformación de Madrid en un destino global de hospitalidad de cinco estrellas. La venta por 250 millones de euros no solo aliviará las cuentas de Murtra, sino que redefinirá el skyline emocional y económico de la capital española para el siglo XXI.

La historia del edificio Telefónica Este documental ofrece una visión detallada de cómo la construcción de este rascacielos cambió Madrid y la tecnología en España, proporcionando el contexto histórico necesario para entender por qué su venta es un evento tan relevante.

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