miércoles, 21 enero 2026

Criptomonedas y fiscalidad en 2026: las novedades que están cambiando el tratamiento tributario

El mundo de las criptomonedas sigue evolucionando y, con él, las normas que regulan su tributación. Para muchas personas que invierten o operan con activos digitales en España, 2026 marcará un año de cambios importantes en la forma en que se declaran las ganancias, las pérdidas y otros movimientos relacionados con criptomonedas.

Para entender mejor cómo afectan estas novedades, conviene fijarse en el caso de Óscar García, un ingeniero informático de 39 años que lleva varios años invirtiendo en Bitcoin, Ethereum y algunos tokens menores. Hasta ahora, sus declaraciones fiscales sobre criptomonedas eran relativamente simples, pero la entrada en vigor de nuevas reglas tributarias ha cambiado el panorama por completo.

Publicidad

Un contexto fiscal que llevaba tiempo en construcción

YouTube video

Hasta hace poco, las criptomonedas operaban en un terreno gris dentro de la fiscalidad española. Si bien la Agencia Tributaria había definido que las ganancias de capital obtenidas con activos digitales debían incluirse en la declaración de la renta, la falta de claridad sobre ciertos conceptos —como la compensación de pérdidas, las conversiones entre criptoactivos o la tributación de ingresos pasivos— generaba dudas y errores frecuentes.

Con la llegada de 2026, el Gobierno y la Agencia Tributaria han introducido modificaciones que buscan homogeneizar criterios y facilitar el cumplimiento por parte de los contribuyentes, al tiempo que refuerzan el control sobre un mercado que ha crecido rápidamente y atrae cada vez a más usuarios.

Novedad 1: obligatoriedad de declarar todas las operaciones

Una de las principales novedades es que se exige declarar todas las operaciones realizadas con criptomonedas, no solo las que generan ganancias netas. Esto incluye:

  • Venta de criptomonedas por euros u otra moneda fiat.
  • Intercambios entre diferentes criptomonedas (por ejemplo, de Bitcoin a Ethereum).
  • Uso de criptoactivos para comprar bienes o servicios.
  • Participación en staking o yield farming si genera recompensas.

Para Óscar, esto supone un cambio importante. Antes, solo informaba de aquellas operaciones que efectivamente le generaban ganancias patrimoniales. A partir de 2026, debe llevar un registro detallado de cada movimiento para poder incluirlo correctamente en su declaración.

Novedad 2: compensación de pérdidas y ganancias

Otro avance significativo tiene que ver con la compensación entre pérdidas y ganancias. A partir de 2026, los contribuyentes podrán compensar pérdidas de un ejercicio con ganancias de ejercicios futuros durante un periodo de varios años, siempre que las pérdidas estén correctamente justificadas y documentadas.

Esto representa una mejora respecto a años anteriores, en los que la fiscalidad de las criptomonedas no siempre permitía este tipo de compensación de forma tan clara. Para inversores activos como Óscar, que ha tenido operaciones con resultados mixtos, esto supone una oportunidad para optimizar su carga fiscal.

criptomonedas
criptomonedas

Novedad 3: tributación de ingresos pasivos con criptoactivos

La tributación de ingresos derivados de criptomonedas, como las recompensas por staking o los intereses obtenidos en plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi), también se ha clarificado. Estos ingresos se consideran rendimientos del capital mobiliario y deben ser declarados como tales, con su propia escala impositiva.

Hasta ahora, muchos inversores no estaban seguros de cómo encuadrar este tipo de ingresos o si debían incluirlos en la declaración de la renta. Con las nuevas reglas, la Agencia Tributaria ha especificado los requisitos y los criterios para su registro, lo que permite una mayor transparencia y reduce el riesgo de sanciones por omisión.

Novedad 4: mayor colaboración internacional y cruce de datos

Un factor importante para 2026 es la intensificación de la cooperación internacional en materia de transparencia fiscal. España, como otros países de la Unión Europea, está participando en mecanismos de intercambio de información con jurisdicciones que concentran plataformas de criptomonedas.

Esto significa que los servicios de intercambio y custodia de criptoactivos pueden estar obligados a compartir datos con la Agencia Tributaria, facilitando la detección de operaciones no declaradas. Para inversores como Óscar, esto refuerza la necesidad de llevar registros precisos de todas sus transacciones, incluso si operan con plataformas no españolas.

La importancia de una contabilidad detallada en criptomonedas

Con estos cambios, la gestión documental y contable se vuelve clave. Óscar ha optado por utilizar herramientas especializadas que integran sus cuentas de diferentes plataformas de intercambio para generar informes que puede incorporar a su declaración de impuestos.

Además, ha empezado a trabajar con un asesor fiscal con experiencia específica en criptomonedas, algo que muchos expertos recomiendan a quienes manejan volúmenes significativos de operaciones o estrategias avanzadas.

Un sector en transformación… también para Hacienda

Las novedades fiscales de 2026 reflejan un reconocimiento de que las criptomonedas ya no son un fenómeno marginal, sino parte integral del tejido inversor y financiero. La Agencia Tributaria quiere asegurarse de que este crecimiento vaya acompañado de cumplimiento fiscal y claridad normativa.

Para inversores como Óscar, estos cambios implican más trabajo administrativo, pero también ofrecen mayor seguridad jurídica. “Antes había mucha incertidumbre”, comenta. “Ahora, aunque hay más obligaciones, también tengo reglas claras y eso me permite planificar mejor”.


Publicidad