martes, 20 enero 2026

La tensión entre los sindicatos crece en la semana de las elecciones de Glovo en Madrid

Las elecciones para el sindicato de Glovo en Madrid han generado tensión entre los propios riders

Las acusaciones van y vienen de cara a las próximas elecciones sindicales de Glovo en Madrid. La tensión entre los repartidores, tras el complejo proceso de contratación de la empresa que dirige Oscar Pierre, se ha traducido en un proceso electoral más complicado de lo esperado, en el que han volado acusaciones entre los trabajadores y los posibles representantes sindicales. Y es que la presencia de la Unión General de Trabajadores (UGT), Comisiones Obreras (CC. OO.), el Sindicato Libre de Transporte (SLT) y el Sindicato Solidaridad se ha traducido en insultos, acusaciones y recordatorios de las posiciones políticas de los diferentes grupos en temas que poco tienen que ver con los riders.

La realidad es que la decisión de buscar una representación sindical ocurrió cerca del final del proceso de contratación. Los problemas tanto en las nóminas como para conseguir que se respetara su tiempo de antigüedad hicieron que los riders de la capital coquetearan incluso con la idea de una huelga; sin embargo, en aquel momento las formas más radicales de protesta no estaban en su mano por la falta de representación.

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Repartidor de Glovo en Madrid. Fuente: Agencias
Repartidor de Glovo en Madrid. Fuente: Agencias

Sin embargo, la variedad de orígenes de los trabajadores de la empresa, muchos de ellos migrantes de Venezuela o Marruecos, ha generado complicaciones nuevas para los sindicatos. La primera es que la relación esperable de los sindicatos con las ideologías de izquierda resulta incómoda de asumir para los repartidores. Los orígenes de los candidatos también han coloreado algunas de las acusaciones: algunos riders describen a ciertos candidatos como «el Tren de Aragua» por sus estrategias de presión sobre otros trabajadores e incluso sobre las cocinas.

Se suma la defensa de la Ley Rider que han mantenido UGT y CC. OO. desde que fue planteada por la actual ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Para muchos repartidores, sobre todo inmigrantes, el cambio de modelo que ha nacido de la ley no les beneficia, pues reduce su libertad de horario y zonas de trabajo. Además, el cambio de modelo elimina los alquileres de cuenta que para muchos repartidores servían como una solución para ganarse el sustento mientras resuelven su situación legal.

QUÉ ESPERAR DE LAS ELECCIONES DE GLOVO

En cualquier caso, más allá del posible ganador, el nuevo sindicato de Glovo en Madrid tendrá varios retos desde el primer día: desde revisar los problemas que genera para los repartidores el pago en efectivo hasta las exigencias de zonas de trabajo que realiza la empresa. Sin embargo, el principal punto que debe revisar cualquier sindicato es el convenio sobre el cual se han construido los contratos.

Actualmente, los contratos de los repartidores de Glovo están diseñados a partir del convenio de mensajería de 2006, un texto redactado mucho antes de la existencia de las plataformas de delivery modernas. Por tanto, las exigencias a las empresas y las condiciones de los trabajadores en dicho texto no están diseñadas ni para su carga de trabajo, ni para el funcionamiento de las empresas del sector en cuanto a la demanda de los usuarios. No debería ser una sorpresa que Just Eat, la primera plataforma del sector en contratar a sus riders en España, haya buscado a los sindicatos para plantear un convenio interno que funcionara para ambas partes.

Rider de Uber Eats. Agencias
Rider de Uber Eats. Agencias

Es, además, un punto que puede marcar el futuro inmediato de otra plataforma del sector. Uber Eats ha tomado la decisión de dejar de lado a los autónomos, pues se veía en la misma situación de Glovo hace unos meses y, aunque su modelo de contratación es distinto, lo harán a través de empresas que serán las encargadas de mantener los contratos de los repartidores. Es un modelo similar al que aplican con su plataforma de transporte y que ya ha recibido críticas por tercerizar los puestos de trabajo.

BUSCAR ACUERDOS QUE BENEFICIEN A LAS DOS PARTES

En cualquier caso, Glovo no es la primera plataforma que debe acostumbrarse a lidiar con los sindicatos, ni la primera donde las elecciones se traducen en tensiones internas. Solo hace falta revisar un sector tan cercano al delivery como las nuevas VTC (Uber, Cabify y Bolt), donde cada pelea por convenios y cada elección sindical se traduce en negociaciones y tensiones, y donde más de una disputa por el convenio ha derivado en una amenaza de huelga en Madrid, aunque ninguna ha llegado al peor escenario.

El trabajo del sindicato que salga elegido este sábado 24 de enero será buscar un acuerdo que beneficie a las dos partes y que permita resolver los problemas de los riders y, con un poco de suerte, reducir también las dificultades operativas de la propia plataforma desde el inicio del proceso de contratación. Ya son varios los reportes de riders que han decidido no subir escaleras o reasignar viajes por las largas distancias, problemas que deben resolverse si la empresa quiere mantener su competitividad.


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