Ante la nueva Ley 1/2025 de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, las cadenas de gran distribución, como Carrefour y BM Supermercados, siguen enfocándose en trazar las estrategias correspondientes para conseguir hitos como reducir un 50% del volumen total de desperdicio alimentario en la cadena de producción y distribución para un futuro a corto plazo.
En este sentido, el desperdicio de alimentos representa el 8% del total de desperdicios alimentarios. Para una cadena de distribución como BM Supermercados, este hecho equivale a 300.000 euros de pérdidas anuales, y hasta 760.000 si se trata de un hipermercado, como puede ser el caso de algunos establecimientos de Carrefour.
«Reducir el desperdicio alimentario ya no es solo una cuestión de compromiso, sino de preparación, anticipación y de competitividad. Cada excedente bien gestionado es una oportunidad para generar impacto social, ambiental y económico positivo, de la mano de empresas y entidades que quieren hacer las cosas mejor», expresa la directora de marketing en Phenix España, María Muriano Puigdollers.

CARREFOUR Y BM SUPERMERCADOS ADELANTAN SU ESTRATEGIA FRENTE AL DESPERDICIO ALIMENTARIO
En este contexto, los minoristas como Carrefour y BM Supermercados, entre otros, han hecho de la reducción del desperdicio de alimentos un factor clave para su desempeño económico, social y ambiental. Asimismo, con la importancia creciente de prevenir el desperdicio por parte de los clientes, también es ya un factor competitivo y diferencial entre las distintas cadenas de distribución.
Tanto BM Supermercados como Carrefour, trabajan con Phenix, una compañía dedicada a la reducción del desperdicio alimentario en España. La actividad de Phenix en 2025 en supermercados y hoteles, ha permitido redistribuir el equivalente a más de 20.000 carritos de la compra llenos de productos alimentarios, una cantidad que se traduce en 650.000 raciones de comida destinadas a personas en situación de vulnerabilidad.
PHENIX ESTÁ PERMITIENDO QUÉ SUPERMERCADOS COMO CARREFOUR Y BM SUPERMERCADOS CONVIERTAN LOS EXCEDENTES EN OPORTUNIDADES
Concretamente, Carrefour, a través de soluciones de redistribución y de prevención del desperdicio, gracias a Phenix está gestionando de forma eficiente los excedentes, evitando que los alimentos aptos para el consumo terminen en la basura. Un ejemplo de ello, fue la acción que se empezó a llevar a cabo en 2023, donde Carrefour junto a Helios creaban mermelada elaborada con frutas maduras de la cadena francesa, pero que mantenían su calidad intacta.

En cuanto a BM Supermercados, en mayo de 2025 actualizaron sus prioridades en materia de sostenibilidad. Por un lado, hablaban de potenciar la eficiencia en toda la cadena con la mejora de los procesos, desde el suministro hasta la tienda; y, por otro lado, impulsar la economía circular, con medidas que reduzcan el desperdicio alimentario y reforzando el reciclaje.
Asimismo, el modelo de colaboración de Phenix junto a BM Supermercados y Carrefour, entre otras cadenas, le ha permitido, que durante el ejercicio fiscal de 2025 se evite el desperdicio de 362 toneladas de alimentos, con un impacto ambiental positivo como es el ahorro de 1.200 metros cúbicos de agua.
Este modelo de colaboración ha permitido que en 2025 se evite el desperdicio de 362 toneladas de alimentos, con un impacto ambiental positivo asociado: la reducción de 1.700 toneladas de emisiones de CO₂ y el ahorro de 1.200 metros cúbicos de agua, recursos que de otro modo se habrían desperdiciado innecesariamente.
EL FUTURO EN LA APLICACIÓN DE LA LEY DEL DESPERDICIO ALIMENTARIO
Los resultados de 2025 frente al desperdicio alimentario se producen en un momento clave para el sector alimentario. La nueva Ley de desperdicio alimentario sitúa la prevención como primera prioridad, seguida de la donación y redistribución de excedentes, y obliga a las empresas a contar con planes específicos para prevenir las pérdidas y desperdicio alimentario, incorporando criterios de producción, compra y gestión racionales y basados en las necesidades concretas que impidan la generación de excedente.
Sin ir más lejos, la Ley 1/2025 de Prevención del Desperdicio Alimentario, ya está en vigor, pero traerá cambios importantes con su aplicación completa y a su vez obligatoria a partir del 1 de abril de 2026. Unos de los cambios, es que todas las empresas afectadas, como son las cadenas de distribución, deberán de disponer de un plan documentado, actualizado y adaptado a su actividad.

En este escenario, Phenix se posiciona como un servicio práctico para ayudar a las organizaciones no solo a cumplir con la normativa actual, sino también a prepararse para los cambios a partir de 2026, cuando los requisitos de control, ‘reporting’ y corresponsabilidad serán aún más exigentes. La correcta gestión del excedente será clave para que España avance hacia un sistema alimentario más eficiente, sostenible y socialmente responsable.
«Este modelo refuerza la dimensión social de la sostenibilidad y responde al espíritu de la nueva normativa, que impulsa una mayor implicación de todos los actores de la cadena alimentaria para reducir el desperdicio de forma estructural y duradera«, señalan desde Phenix.








