lunes, 19 enero 2026

El Dr. Borja Bandera (33, endocrino) desmonta la pirámide nutricional: «Nos han mentido con comer 5 veces al día»

El doctor Borja Bandera, especialista en endocrinología y nutrición de 33 años, está revolucionando las creencias sobre alimentación saludable en España. En una reciente entrevista viral, el médico afirma que la pirámide nutricional tradicional y el consejo de comer cinco veces al día podrían no ser tan beneficiosos como se nos ha hecho creer.

El Dr. Borja Bandera, médico especialista en endocrinología y nutrición, ha puesto en jaque uno de los pilares de la nutrición moderna: la recomendación de comer cinco veces al día. A sus 33 años, este profesional sanitario se ha convertido en una voz crítica contra las directrices nutricionales establecidas. En su reciente aparición pública, Bandera afirmó sin rodeos que «nos han mentido con comer 5 veces al día», una declaración que ha generado un intenso debate en redes sociales y medios especializados.

El contexto de sus afirmaciones no es casual, sino que responde a décadas de recomendaciones que han condicionado los hábitos alimenticios de millones de personas. La pirámide nutricional tradicional, junto con el consejo de distribuir la ingesta en múltiples comidas, ha sido la norma durante generaciones. Sin embargo, investigaciones recientes sobre metabolismo y ayuno intermitente están cuestionando estas premisas fundamentales.

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El mito de las cinco comidas diarias

La recomendación de comer cinco veces al día surgió en las últimas décadas del siglo XX como estrategia para mantener el metabolismo activo. Esta teoría sostenía que ingestas frecuentes evitaban picos de hambre y aceleraban el gasto energético. Sin embargo, el Dr. Bandera señala que esta práctica puede tener el efecto contrario al deseado.

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Según explica el endocrinólogo, cada vez que comemos activamos la liberación de insulina, hormona que favorece el almacenamiento de energía. Comer cinco veces al día implica mantener niveles elevados de insulina durante más tiempo, lo que dificulta la utilización de grasa corporal como fuente de energía. Este patrón alimentario puede contribuir a resistencia insulínica y problemas metabólicos a largo plazo.

La evidencia científica reciente apoya estas afirmaciones, mostrando que períodos más prolongados sin ingesta permiten al organismo aprovechar mejor sus reservas energéticas. El cuerpo necesita tiempo entre comidas para completar la digestión, regular los niveles hormonales y activar procesos de reparación celular que se ven interrumpidos con ingestas constantes.

La pirámide nutricional cuestionada

El segundo pilar que Bandera pone en entredicho es la pirámide nutricional tradicional, especialmente en su énfasis en los hidratos de carbono como base de la alimentación. Esta estructura, desarrollada en los años 90, colocaba cereales y harinas en la base, recomendando su consumo abundante.

El médico argumenta que esta priorización de carbohidratos ha coincidido con el aumento de obesidad y diabetes en las sociedades occidentales. La nueva corriente nutricional propone invertir la pirámide, dando mayor protagonismo a proteínas de calidad, grasas saludables y verduras, mientras se reduce la proporción de carbohidratos procesados.

Bandera defiende un modelo alimentario basado en comida real, alejado de productos ultraprocesados que dominan la base de la pirámide tradicional. Esta perspectiva coincide con el movimiento de alimentación saludable que prioriza alimentos frescos, mínimamente procesados y con alta densidad nutricional frente a calorías vacías de productos industriales.

Hacia un nuevo paradigma nutricional

La propuesta del Dr. Bandera se alinea con investigaciones sobre flexibilidad metabólica, concepto que describe la capacidad del organismo para alternar eficientemente entre glucosa y grasa como fuentes de energía. Reducir la frecuencia de comidas favorece esta flexibilidad, permitiendo al cuerpo acceder a sus reservas lipídicas.

Los beneficios potenciales de este enfoque incluyen:

Mejora de la sensibilidad a la insulina y reducción del riesgo de diabetes tipo 2

Optimización hormonal, especialmente testosterona en hombres y regulación del cortisol

Mayor claridad mental gracias a niveles estables de energía entre comidas

Facilita la pérdida de grasa al aumentar el tiempo en estado de oxidación lipídica

Simplificación de la alimentación al reducir el número de ingestas diarias

El endocrinólogo recomienda estructurar la alimentación en dos o tres comidas completas, priorizando proteínas de calidad, verduras abundantes, grasas saludables como aceite de oliva y carbohidratos complejos en cantidades moderadas. Este patrón respeta los ritmos circadianos naturales y permite períodos de descanso digestivo entre 12 y 16 horas.

Individualización frente a dogmas universales

Bandera subraya que no existe una fórmula única válida para todas las personas, sino que cada individuo debe adaptar su alimentación a sus necesidades metabólicas específicas. Factores como la actividad física, composición corporal, edad y estado de salud determinan los requerimientos nutricionales individuales.

El médico critica la tendencia a establecer recomendaciones universales sin considerar la variabilidad individual. Personas con alta actividad física pueden requerir mayor frecuencia de comidas para cubrir demandas energéticas, mientras que individuos sedentarios se benefician más de períodos prolongados sin ingesta.

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La clave reside en escuchar las señales de hambre genuina del cuerpo, diferenciándolas de impulsos condicionados por horarios sociales o ansiedad. Recuperar la conexión con el apetito real permite autorregular naturalmente la ingesta, sin necesidad de contar calorías o seguir pautas rígidas que ignoran la sabiduría del organismo.


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