El pasado 1 de enero, Libertad Digital TV cesó sus emisiones en la TDT en la Comunidad de Madrid para ahorrar costes y concentrar toda su oferta audiovisual en Youtube, incluyendo un canal en directo 24 horas.
Según fuentes del grupo presidido por Federico Jiménez Losantos, la decisión responde a criterios económicos: «La emisión de los contenidos del grupo por la TDT supone un coste muy elevado con escaso retorno publicitario. Sin embargo, Youtube presenta un escenario distinto, tanto en audiencias como en monetización. Nuestro canal se acerca a 1,2 millones de suscriptores y el de Es Radio supera los 800.000. El éxito de nuestros vídeos, ya sean en formato íntegro, ediciones o directos, no deja de crecer».
La plataforma digital de Libertad Digital ya acumula más de 60.000 vídeos con más de 1.500 millones de visualizaciones y más de 180 millones de horas de tiempo de reproducción. Además de los directos de programas como ‘Es la mañana de Federico’, ‘Fútbol esRadio’, ‘La noche de Cuesta’ o ‘Tu dinero nunca duerme’, la apuesta digital ahora incorpora formatos históricos y de nueva producción.
El movimiento se produce en un contexto financiero complejo para el grupo mediático. Libertad Digital, que el pasado año celebró su 25º aniversario, agrupa la emisora Es Radio, los periódicos digitales Libertad Digital y LibreMercado, y la productora Cronos Multimedia. Según las cuentas presentadas ante el Registro Mercantil, el conglomerado tuvo en 2024 ingresos por 13,83 millones de euros y un beneficio de 477.777 euros.
La publicidad institucional de las instituciones regidas por el PP resultó clave para mantener las cuentas en positivo, desvela Infolibre. Esta dependencia de la publicidad institucional contrasta con la línea editorial del grupo, radicalmente liberal en lo económico.
La inyección de dinero público no ha estado exenta de críticas: investigaciones de Infolibre han denunciado que los medios progresistas quedan sistemáticamente marginados en el reparto de publicidad en varias instituciones gobernadas por el PP, mientras que Libertad Digital y Es Radio reciben un trato preferencial.
LARGO HISTORIAL DE ESCÁNDALOS
El historial de Libertad Digital en la TDT muestra una trayectoria marcada por decisiones controvertidas, maniobras financieras y vínculos políticos que han generado múltiples polémicas a lo largo de los años. Durante el Gobierno de Esperanza Aguirre, en agosto de 2005, se adjudicaron cuatro licencias de TDT al grupo, una acción que despertó suspicacias debido al contexto político de aquel momento.
Apenas unos meses antes, varios cargos relevantes del Partido Popular habían pasado a formar parte del accionariado de Libertad Digital, entre ellos el entonces tesorero Álvaro Lapuerta y otros miembros destacados del partido. Según se probó en sede judicial, estos ingresos se habrían financiado con fondos provenientes de la llamada ‘caja B’ gestionada por Luis Bárcenas, hecho que más tarde se convertiría en foco de escándalos judiciales y mediáticos.

Estas licencias, que inicialmente permitieron a Libertad Digital consolidar su presencia en la TDT, fueron vendidas posteriormente en 2013 a la cadena cristiana estadounidense TBN, operación en la que desempeñó un papel mediador el entonces presentador del medio, César Vidal.
La venta suscitó críticas y debates sobre la transparencia y la ética en la gestión de los recursos de la televisión digital, ya que implicaba la transferencia de un espacio mediático estratégico a un grupo extranjero con fines religiosos y comerciales.
No obstante, el regreso del grupo a la TDT se produjo en 2017, esta vez mediante licencias que habían pertenecido anteriormente al Grupo Planeta. Este regreso supuso un nuevo capítulo en la larga trayectoria mediática del medio y también en la relación conflictiva entre sus fundadores y el conglomerado editorial.
En 2020, la incorporación de Federico Jiménez Losantos al grupo editorial como parte de su nómina de escritores reforzó su línea editorial y marcó un nuevo impulso en su estrategia de consolidación. El retorno de Libertad Digital a la TDT cerró, de algún modo, la campaña de Losantos contra el Grupo Planeta, criticado ampliamente desde Es Radio por la postura editorial de La Sexta durante los años de mandato de Mariano Rajoy.








