Aunque confían en que se retrase su aprobación, e incluso en que el texto actual cambie bastante antes de la misma, Uber, Cabify y Bolt siguen preparándose en caso de que se apruebe la nueva «ley taxi» en Cataluña. Las tres empresas clave de la llamada nueva movilidad buscan estrategias para acercarse a la Generalitat, en particular a Barcelona, por lo que no debería ser una sorpresa que sigan lanzando nuevos proyectos en la Ciudad Condal, sobre todo algunos separados de las VTC.
Bolt ha elegido Barcelona para poner en circulación su primera bicicleta eléctrica compartida, desarrollada íntegramente por la compañía, convirtiendo a la ciudad en el primer entorno urbano del mundo en estrenar este nuevo modelo. Con la llegada de 300 nuevas bicicletas a la Ciudad Condal, la plataforma introduce una generación de bicicletas eléctricas diseñadas para resolver brechas históricas en seguridad y accesibilidad, y que incorporan varias innovaciones inéditas en el sector; entre ellas, intermitentes integrados, luz de freno, frenos de tambor, neumáticos de la mayor anchura de su categoría, panel solar y una pantalla en color de alta visibilidad.

Aunque es el primer intento de Bolt por sumarse al mercado de las bicicletas compartidas, no es la primera vez que una de las empresas de la nueva movilidad apuesta por opciones alternativas de transporte. Las opciones de ‘micromovilidad’ de Cabify o las empresas dedicadas a ello, como Lime o Dott, han incluido en el pasado desde motos pequeñas a bicicletas y patinetes eléctricos. La sorpresa es la inversión de la plataforma en una ciudad donde se espera que tenga una presencia mucho menor a causa de la nueva ley.
Es verdad que la Ciudad Condal está mejor preparada para el uso de bicicletas que buena parte del país. Según la empresa, más del 80 % de los desplazamientos ya se realizan de manera sostenible (transporte público, a pie o en bicicleta), mientras que el uso de los carriles bici ha crecido un 17 % en el último año, con una red que supera los 270 kilómetros.
El transporte público también se encuentra en cifras récord: según la ATM (Autoritat del Transport Metropolità), en 2024 se registró una media de 3,6 millones de viajes diarios y el 61 % de la población de la provincia se identifica como usuaria habitual. La llegada de la nueva e-bike de Bolt se integra así en una ciudad que avanza hacia alternativas más seguras, inclusivas y con menor dependencia del coche privado.
BICICLETAS Y TAXIS PARA QUEDARSE EN BARCELONA
Para Bolt, mantener su marca en la Ciudad Condal a la espera de un cambio en los vientos políticos que les permita respirar con más calma es clave. De hecho, sus movimientos recientes no solo incluyen las bicicletas eléctricas, sino también el acercamiento a los taxis. Uno que Uber también ha repetido y que ha generado la ira de organizaciones como Elite Taxi, que siguen señalando que la presencia de los taxis en estas plataformas es negativa para su recaudación a largo plazo.
De todos modos, para otros taxistas sigue siendo una solución para cubrir al menos una parte de su facturación. Es una estrategia que para las empresas de la «nueva movilidad» presentes en Cataluña se ha vuelto clave en los últimos meses, y que siguen aplicando a la espera de lo que ocurra con las enmiendas al proyecto de ley que deben discutirse en las próximas semanas.
BICICLETAS COMPARTIDAS: LA GRAN NOVEDAD DE BOLT
Según explican desde la empresa, la nueva e-bike de Bolt se ha diseñado desde cero con un enfoque centrado en la accesibilidad: cuadro de fácil acceso, geometría más estable y sillín ajustable para adaptarse a personas de diferentes alturas y niveles de experiencia. En estudios de usuario realizados por la plataforma de VTC recientemente, estos cambios han demostrado aumentar la confianza de las personas que se sienten intimidadas por las e-bikes compartidas tradicionales, ya sea por su tamaño, peso o dificultad de manejo.
«En nuestra investigación, escuchamos constantemente que las bicicletas eléctricas compartidas que hay actualmente en el mercado intimidan»
“En nuestra investigación, escuchamos constantemente que las bicicletas eléctricas compartidas que hay actualmente en el mercado intimidan, ya sea porque son demasiado altas, demasiado pesadas o demasiado difíciles de manejar. Por lo que no queríamos ofrecer simplemente otra bicicleta más, sino solucionar las razones por las que algunas personas no las utilizan. Esta bicicleta eléctrica se ha diseñado para aquellas personas que la han probado una vez, se han sentido incómodas y nunca han vuelto a utilizarla. Queremos cambiar eso”, explica el director de operaciones de micromovilidad de Bolt en España, Juan Álvarez.
UNA LEY EN DUDA EN BARCELONA
A pesar de los movimientos para mantenerse en la Ciudad Condal en caso de que se apruebe la nueva ley, ya desde las tres grandes empresas de la «nueva movilidad» hay dudas sobre su aprobación. Las enmiendas introducidas por los partidos de la oposición, y la propia presión sobre el PSC, han hecho que sea un proceso más lento de lo esperado y sigue siendo un camino muy largo.

De momento, las plataformas pelean en dos flancos. Por un lado, siguen intentando evitar que se apruebe una ley que aseguran es también un castigo para la ciudad; por otro, intentan crear espacios para mantener la marca en caso de que se apruebe. Es un reto complicado, pero que demuestra la importancia que tiene Barcelona para su negocio en España.








