Aunque desde las plataformas no los ven como un rival sino como otra pieza del mapa del transporte —o al menos así lo expresan desde Uber, Cabify y Bolt—, no es un secreto que los taxis, con sus precios controlados, siempre han visto con recelo los precios cerrados de las plataformas de la «nueva movilidad». Lo cierto es que, al tener un precio obligatorio, los taxistas han visto siempre esta estrategia como competencia desleal, lo que se ha traducido en un reclamo permanente.
Pero aun así, este año ha iniciado con un aumento de precios en varias de las ciudades clave del país. Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga o Valladolid han confirmado ya aumentos de precio que van desde el 2% hasta el 5% dependiendo de la tarifa, la zona y los horarios. Además, son varias las Comunidades las que hacen la revisión anualmente, por lo que es posible que haya más aumentos, pues los taxistas siguen insistiendo en que hay nuevos retos para mantener sus licencias y sus vehículos.
Uno de los retos más evidentes es el aumento del precio de los seguros, pero el mantenimiento de los vehículos, los procesos de electrificación y los mismos problemas con la inflación que afecta a cualquier sector han hecho necesario el aumento. Además, en el caso de los taxistas de varias ciudades, han señalado que el incremento anunciado hasta ahora no es suficiente para el sector; aunque de momento no hay muestras de protestas, simplemente están asumiendo los procesos de revisión como el momento para pedir aumentos más importantes.

Por supuesto, el reto es mantener satisfechos a los usuarios. Junto a las VTC, los taxis cubren la mayoría de los viajes en algunos momentos clave del calendario y del día; en particular, son vistos como una buena solución para los usuarios que vuelven a casa después de una salida nocturna. Son horas con menos opciones de transporte público, lo que hace que la oferta para particulares sea clave frente a la demanda. Sin embargo, si el usuario siente que el precio de Uber, Cabify o Bolt es menor que el de un taxi de forma constante, será más complicado captarlos.
LA PRESENCIA DEL TAXI EN PLATAFORMAS SE MULTIPLICA
En cualquier caso, incluso con los problemas entre ambos sectores y las críticas de varias organizaciones, las plataformas también han captado taxistas, y cada vez más. Uber, Cabify, Bolt o Free Now han conseguido atraer a profesionales que ven su presencia en las aplicaciones como una forma de completar su facturación y aumentar, al menos un poco más, su ingreso mensual. Es cierto que al operar en las aplicaciones con precios cerrados su realidad cambia, pero también es evidente que cada vez hay más usuarios que no quieren depender de «cazar» un taxi en la calle o recurrir a la centralita.
Pero esta presencia también cambia la ecuación del precio. Las plataformas, incluso Free Now, que solo trabaja con taxistas, presumen de ofrecer precios cerrados que el usuario conoce una vez que reserva el servicio. El problema, por supuesto, es que esto saca de la ecuación al taxímetro y hace que los momentos de mayor tráfico no sean tan rentables, según algunos conductores.
El aumento de los precios oficiales también marcará el precio base que pueden tener en las plataformas. Hay precios mínimos de los que no pueden bajar, una realidad que no comparten con las VTC, a la que están atados incluso dentro de las aplicaciones y a la que se ha adaptado también Free Now.
UN AUMENTO GENERALIZADO DEL PRECIO DEL TRANSPORTE PÚBLICO
El otro aviso clave es que este aumento llega mientras se está discutiendo un incremento más amplio de los precios del transporte. Aunque de momento se mantienen, ya se ha barajado, tanto en las comunidades como en el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que se reduzca el subsidio que reciben los abonos en la mayoría del país. Incluso con el nuevo bono nacional anunciado por Pedro Sánchez, esto podría traducirse en un aumento de precio.

Un aumento del taxi que lo acompañe sería un golpe directo al bolsillo de los usuarios. Al mismo tiempo, en ambos casos, existen costes inevitables que cubrir y es lógico que se deba revisar también lo que los usuarios deben pagar.








