Repsol ha presentado los resultados de su trading update del cuatro trimestre de 2025, que reportan un buen rendimiento en materia de refino, el corazón de las ganancias de la compañía con unos márgenes de beneficio de 11 dólares el barril, un desempeño en línea con lo esperado y con el nivel de facturación que ha mantenido durante el año pasado.
No obstante, Repsol también ha comunicado un dato que ha despertado las alertas entre los analistas: el margen de spot de refino, o lo que es lo mismo, el precio al que se compra y vende los productos derivados del crudo en el mercado, que en lo que llevamos de 2026 está en los 5 dólares el barril. Esto se traduce en que, de continuar con estos precios durante el año, que son menores a los reportados en el trimestre pasado, podría bajar el rendimiento de la compañía, al menos en el corto plazo, según apuntan los analistas de RBC y Barclays.
Un cuatro trimestre sólido para Repsol
En su trading update del cuatro trimestre de 2025,la petrolera reportó un buen desempeño en su área de downstream (refino de crudo), donde el indicador del margen de refino alcanzó los 11,1 dólares por barril frente a los 8,8 dólares del trimestre anterior y los 4,8 interanuales. En definitiva, un resultado positivo, que está respaldado por una mayor utilización de refinerías que han alcanzado una tasa de destilación del 88,4 %, superando en 3,1 puntos porcentuales a los valores del trimestre anterior, gracias a que se realizaron menores paradas por mantenimiento.
Por otro lado, no tuvo tanto éxito el sector upstream (producción y exploración) donde la energética tuvo una producción media de 544 mil barriles de petróleo. Un dato que muestra un peor rendimiento frente a los 551 mil b/d del tercer trimestre y los 554 mil barriles al día interanuales; y que se explica por las desinversiones realizadas durante el año. Aun así, Repsol ha destacado un mejor rendimiento de sus proyectos en Libia y Reino Unido, unos activos que, a pesar de tener una alta presión fiscal, compensan la caída general de su negocio upstream.
La visión de los analistas
No obstante, estos datos forman parte del pasado, ya que lo que preocupa a los analistas es si la tendencia de los márgenes de refino bajos puedan durar más de la cuenta en 2026 y, por lo tanto, empujar hacia la baja los beneficios de Repsol. En el caso de Royal Banck of Canada (RBC) en su último informe firmado por Biraj Borkhataria ha transmitido una visión pesimista de la compañía continuando su recomendación en Mantener, pero con un precio objetivo de 16 euros, ligeramente por debajo de la cotización de la acción de la compañía.
En este sentido, RBC argumenta que los resultados de downstream de Repsol, a pesar de ser buenos, ya estaban siendo descontados por el mercado, por lo que carece de catalizadores a corto plazo para justificar una subida en su valoración. Esta carencia es patente a ojos del banco canadiense, especialmente por los nuevos márgenes del spot de refino con un valor de 5 dólares el barril que, según indican, podrían presionar a la baja los resultados de la empresa en los próximos meses.

A esto se le suma, el peor desempeño de Repsol en producción, que en combinación con unos costes estacionales más altos, ha llevado a RBC a hacer una revisión a la baja del consenso de beneficios, un 10% menos frente a los 862 millones de euros que prevé el mercado.
Por otro lado, en el caso de Barclays, en un informe encabezado por el analista Naisheng Cui se desmarca de la visión pesimista de RBC apuntando a un medio plazo más positivo para la compañía. De hecho, su recomendación está en Sobreponderar con un precio objetivo de 20 euros la acción.
El razonamiento del banco británico, se basa en que la debilidad del refino por esos márgenes de spot bajos es un fenómeno coyuntural que solo afectará al principio del año. Además que para 2026 Repsol tendrá una producción más próspera que la que ha reportado en su último trimestre, esto se debe a que se conoce la entrada de nuevos proyectos de la compañía dentro de este sector. Por otro lado, el análisis apunta a que actualmente su PER para 2026 es de 6,8 veces, es decir, que el mercado paga solo 6,8 veces el beneficio anual esperado. Esta valoración se traduce en que la acción está barata para lo que podría ganar Repsol durante el año.
A esto se le suma una rentabilidad por dividendo del 6-7%, convirtiéndolo en un elemento de atractivo para los inversores en la compañía, ya que es sostenible y atractivo incluso en escenarios de bajada de rentabilidad del refino.
En definitiva, lo que está claro es que Repsol ha reportado un cuarto trimestre con un rendimiento de refino muy en la línea con periodos anteriores, por lo que sin catalizadores y con un margen spot de refino bajo, los analistas esperan una bajada de sus beneficios de downstream al menos en el corto plazo de 2026.








