Dani Martín ha decidido poner punto y aparte a su carrera musical de manera indefinida. Diciembre de 2022 marcó un antes y un después en la trayectoria del cantante madrileño, cuando tras finalizar su última gira decidió anunciarlo públicamente a través de redes sociales. La decisión no ha sido fácil, pero el artista lleva años enfrentándose a problemas de salud mental que finalmente le han obligado a dar un paso atrás.
El comunicado del exlíder de El Canto del Loco ha sacudido a sus miles de seguidores, quienes han recibido con preocupación pero también con respeto una decisión tan valiente. ¿Qué ha llevado realmente al cantante a tomar esta determinación tras más de dos décadas encima de los escenarios?
El síndrome del impostor que arrastra desde hace 22 años
El principal motivo que ha empujado al artista a retirarse temporalmente es el síndrome del impostor, un trastorno psicológico que padece desde hace más de dos décadas. En su extenso mensaje de despedida, el cantante reconocía con total sinceridad que tras 22 años de carrera profesional sigue sin creerse capaz de estar donde está.
Este trastorno mental se caracteriza por la incapacidad de reconocer los propios logros y méritos, algo que el madrileño dejó claro en sus palabras: «No soy un gran cantante, tampoco sé si lo hago bien y la verdad que hay algo que me sorprende: que 22 años después siga pasando todo esto con el síndrome del impostor tan grande que tengo». A pesar de haber vendido millones de discos y llenado estadios por todo el país, el artista sigue cuestionando constantemente su talento.
La presión autoimpuesta y el perfeccionismo extremo han sido compañeros inseparables durante toda su trayectoria, generando un desgaste emocional que finalmente ha pasado factura. El cantante admitió públicamente su tendencia a la ansiedad y la dificultad para concentrarse, factores que han complicado aún más su relación con la música.
Ansiedad, medicación y años de terapia psiquiátrica
El camino hacia el cuidado de su salud mental no es reciente para el artista. Desde marzo de 2022, el cantante reveló públicamente que estaba medicado desde hacía un año, acompañado de terapia psicológica y psiquiátrica regular. Los problemas del madrileño incluyen diversos frentes que ha tenido que aprender a gestionar:
✓ Ansiedad crónica que le provocó ataques de pánico severos
✓ Dificultad para concentrarse en su trabajo diario
✓ Desequilibrio emocional que afectaba a sus relaciones personales
✓ Tendencia a la autocrítica destructiva y falta de autoestima
✓ Dependencia del éxito como única fuente de validación personal
En diversas entrevistas televisivas, el artista explicó que había sufrido un grave ataque de pánico que describió como «si te estuviese dando un ictus». Ese momento supuso un punto de inflexión que le hizo replantearse por completo su vida y su relación con la música. Desde entonces, acude religiosamente cada viernes a su psiquiatra, donde según sus propias palabras «se lo pasa pipa» trabajando en sí mismo.
«Emocionalmente no soy una persona muy equilibrada»
La confesión más desgarradora del cantante llegó cuando reconoció abiertamente su inestabilidad emocional: «Emocionalmente no soy una persona muy equilibrada, sufro mucho». Esta frase resume el estado interno que le ha acompañado durante años, ocultándose tras el éxito y la adulación del público.
El artista madrileño también abordó otros aspectos de su vida personal que afectan a su bienestar psicológico, desde su tendencia a engordar hasta la pérdida de su hermana en 2009, fallecida con 35 años a causa de un infarto cerebral. Todas estas vivencias han ido acumulándose hasta crear una carga emocional insostenible. Dani Martín ha trabajado en su transformación personal durante estos meses de pausa.
La decisión de alejarse de los escenarios no implica un abandono definitivo, sino una pausa necesaria para trabajar en su crecimiento personal. «Hasta luego, hasta siempre, hasta cuando surja de verdad. Gracias. Blockout (apagón)», concluyó en su mensaje, dejando claro que volverá cuando realmente esté preparado y no por presión externa.
La gira de despedida y el mensaje final
El último concierto de esta etapa tuvo un simbolismo especial al celebrarse en La Riviera de Madrid, el mismo lugar donde en 2001 ofreció su primer show con El Canto del Loco. Durante esa gira final, el cantante experimentó momentos de plenitud que jamás había imaginado, rodeado de un equipo excepcional y un público entregado.
Sin embargo, ese éxito no fue suficiente para llenar el vacío interno que arrastraba. El artista necesita ahora centrarse en mejorar como persona antes que como músico, trabajando aspectos fundamentales de su personalidad que durante años ha descuidado por mantener el ritmo de la industria musical.
La valentía de visibilizar públicamente sus problemas de salud mental ha servido para normalizar estos trastornos entre sus seguidores. Su mensaje es claro: cuidar la mente es tan importante como cuidar cualquier otra parte del cuerpo, y no hay vergüenza alguna en pedir ayuda profesional cuando se necesita.









