El autoconsumo actual ronda los 8,145 GW de potencia instalada, una cifra que según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030 rondará los 19 GW.
En este sentido, desde el informe en conjunto de SotySolar con la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) apuntan a que en esa fecha la capacidad total instalada de autoconsumo rondaría un valor de 16 GW, es decir no se cumplirían los objetivos establecidos por el plan climático, a pesar de reportar síntomas de maduración. Las causas, según apunta el análisis, son los obstáculos regulatorios que obstruyen y dificultan la implantación de este tipo de instalaciones.
SotySolar ve 2025 como el año de maduración del autoconsumo
El InformeSolar 2025: Radiografía del autoconsumo en España indica que el año pasado el mercado de este sector, en contraste con los años de bonanza y constante crecimiento, 2025 se ha convertido en un año de maduracióndel autoconsumo, donde han desaparecido múltiples competidores.
En este sentido, la lectura que realiza de este fenómeno el CEO de SotySolar, José Carlos Díaz Lacaci, es que hubo “un efecto llamada en 2022” que trajo a muchas empresas y que con la caída de la demanda y la falta de consolidación técnica han ido retirándose del mercado. Un escenario de “selección natural”, que se traduce en un entorno de maduración técnica y rentable, donde el autoconsumo se ha convertido en un sector consolidado.
El informe indica que, además, que esta maduración pasa por convertirse en una tecnología que fomenta la resistencia ante la volatilidad del mercado eléctrico, fomentando el ahorro y la independencia. En este sentido, el análisis conjunto de SotySolar y UNEF indica que el apagón de abril de 2025, disparó las búsquedas de soluciones solares y de almacenamiento doméstico, transformando la percepción ciudadana.
En este nuevo contexto, en su encuesta al consumidor, aunque el ahorro económico es la principal motivación para instalar placas solares (65%), factores como la sostenibilidad (12%) y la independencia energética (8%) han ganado peso.
Por otro lado, este sector está pasando por un proceso de hibridación, donde abarca a terrenos más allá de las placas fotovoltaicas, englobando a las baterías y a la aerotermia, siendo esta última tecnología la que ha experimentado una mayor evolución en 2025.
En este sentido, esta tecnología durante años anteriores ha tenido el estereotipo de ser demasiado cara, pero gracias a que el consumidor también ha madurado, aumentando su conocimiento sobre estos sistemas, su intención de compra se ha disparado: hasta un 66% de quienes ya poseen placas solares planea instalar sistemas de aerotermia en su hogar en los próximos 3 años.
La regulación como gran barrera
A pesar de unos resultados que parecen prometedores para el sector, ya que se ha asentado en España; la regulación y una administración rígida actúan como los principales frenos para la expansión de esta solución energética. De hecho, el informe contempla que con incentivos económicos como los contemplados en los fondos Next Generation, que concluyeron para el autoconsumo, permitió no solo un aumento de volumen de los proyectos asociados a este sector, sino un crecimiento en la demanda.
El documento de SotySolar subraya que las ayudas públicas demostraron ser una herramienta eficaz y bien distribuida, con un impacto transversal en la economía: desde pequeñas instalaciones residenciales en entornos rurales hasta grandes proyectos industriales. En este sentido, se permitió acelerar la transición energética sin concentrar el beneficio en grandes actores, reforzando el papel del autoconsumo como solución democrática y descentralizada.

No obstante, el informe insiste en que el futuro del sector no puede depender exclusivamente de subvenciones coyunturales. La clave, según este análisis conjunto, pasa por una regulación estable, previsible y ejecutable, que acompañe la madurez alcanzada por el autoconsumo. En este sentido, se reclama un mayor cumplimiento normativo, una simplificación administrativa y la activación de medidas fiscales estructurales, como deducciones en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades, que incentiven la inversión sin generar distorsiones de mercado.
Asimismo, el análisis conjunto de SotySolar y UNEF apunta a la necesidad de revisar la estructura de la factura eléctrica. España mantiene uno de los términos fijos más elevados de Europa, lo que desincentiva el ahorro energético y penaliza al autoconsumo. Una redistribución más equilibrada entre términos fijos y variables, alineada con la media europea, favorecería tanto la inversión en autoconsumo como la electrificación de la demanda.
En definitiva, el informe concluye que el autoconsumo ha superado con éxito su fase de despegue. Pero advierte: sin un marco regulatorio más ágil y coherente con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, será difícil tener ritmos de crecimiento compatibles con la ambición climática y el potencial industrial que ofrece España.








