Esta es la principal conclusión del último informe elaborado entre Enagás y ClosinGap sobre el impacto que tiene la brecha de género en la energía, tanto a nivel laboral como a nivel de consumo, de hecho, según las estimaciones del análisis, la paridad profesional en la energía no llegará hasta 2061.
La presentación de este informe a la que ha asistido Merca2 se ha realizado en la Universidad Corporativa de Enagás, donde han protagonizado la apertura institucional Arturo Gonzalo, consejero delegado de Enagás y Judit Carreras, directora del Instituto para la Transición Justa, que han resaltado lo prioritario de la integración de la mujer en la lucha contra el cambio climático, además de las múltiples “brechas invisibles” a la que se enfrentan las mujeres que quieren dedicarse profesionalmente a la transición energética.
Por otro lado, el informe ha sido presentado por Susana Toril, directora de personas y diversidad de Enagás; y Lucila García, directora general de ClosinGap, donde una de las ideas claves. es que la incorporación de las mujeres en el sector energía es una inversión estratégica. A nivel laboral es bien conocido que el sector energético es un motor de crecimiento, según este informe este crecimiento es desigual entre géneros:uno de cada cuatro empleados es mujer.
Además de que esta desigualdad tiene una repartición desigual donde existe un claro dominio masculino en sectores como la construcción o industria, mientras que en sector comercio en 2024 un 39% de los trabajadores eran mujeres. Esto, según el informe conjunto de Enagás y ClosinGap, se traduce en que las mujeres tienen más barreras de entrada en empleos más físicos.
Enagás-ClosinGap: la brecha de género es generacional
Uno de los razonamientos de la poca inclusión de las mujeres, según el informe, está en laeducación donde las mujeres se forman menos en los sectores asociados a la transición energética, a pesar de que haya más mujeres con estudios superiores que hombres. Ante estos datos, una de las posibles conclusiones que podrían surgir ante quien se expone a estos datos, es que las mujeres carecen de interés en la materia de transición energética o en el sector en general, pero nada más lejos de la realidad.
Las mujeres de todas las generaciones, desde baby boomers hasta la generación Z tienen una mayor preocupación por el medio ambiente y el cambio climático que los hombres; además de que el sector energético es uno que ofrece mejores salarios y condiciones laborales para las mujeres que otros. Por lo que, la principal conclusión a las que llega el informe es que faltan referentes femeninos, además de que se enfrentan a los estereotipos propios de un sector tan masculinizado como el de los profesionales técnicos como los ingenieros. Esto se traduce en una menor incorporación de las mujeres dentro del sector energético.
Además del ámbito profesional, también el informe abarca el sector consumo, donde la transición energética no es asumible para hogares monoparentales
Propuestas de mejora
Por otro lado, en la presentación del informe conjunto de Enagás y ClosinGap también se ha realizado una aproximación de posibles soluciones para atajar la brecha de género energética de raíz. Desde incentivos concretos en la formación y la selección, campañas de visibilización y referentes femeninos, hasta mejoras en el seguimiento y evaluación de las políticas de igualdad. También aboga por la automatización en el acceso a ayudas frente a la pobreza energética y un mejor seguimiento estadístico de las brechas de género.

Después de esta presentación también se ha realizado una mesa redonda, que ha sido moderada por el director general de personas y transformación de Enagás, Javier Perera; y en el que han participado la directora general de transición energética de la compañía, Natalia Latorre; el director general de AVAESEN, Pedro Fresco; y la consejera independiente y decana del Colegio de Ingenieros de ICAI, Isabel Reija. En este sentido, el debate ha concluido como idea central en que la transición energética no es solo una cuestión de justicia social, sino una prioridad estratégica para maximizar la competitividad y el desarrollo económico del país.
Finalmente, el evento ha sido clausurado por Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap y de Healthcare de Merck en Europa, donde ha destacado la importancia de la incorporación de las mujeres en el terreno energético como “condición indispensable” de un avance hacia el progreso y el futuro.








