martes, 13 enero 2026

El crecimiento de Iberia en Brasil genera dudas sobre la compra de TAP por parte de IAG

El crecimiento de Iberia en Brasil pone en duda la necesidad de IAG de hacerse con TAP

IAG está en un momento relativamente dulce. La empresa hispano-británica, matriz de Iberia, espera presentar un cierre de 2025 positivo el próximo 26 de febrero, cumpliendo con las estimaciones de los analistas y sus propios accionistas. Aunque no mucho más, mantiene sus planes de expansión en el corto y largo plazo; con un «plan de vuelo» que refuerza su presencia en Asia y las Américas, la aerolínea está en una posición cómoda respecto a su futuro. En esta situación, la duda que sigue presente es qué ocurrirá con el interés de la empresa en hacerse con TAP.

Tras confirmar su interés en volverse un accionista minoritario de la empresa portuguesa —lo que permitiría que la firma que hoy controla el Estado portugués mantenga su marca y la mayoría de sus rutas sin ser absorbida por una marca más grande—, los analistas han visto contradicciones entre esta posibilidad y la estrategia a corto plazo de la compañía, que sigue sumando nuevos vuelos de conexión entre Brasil y España. En concreto, señalan que un tercio de los brasileños que entraron o salieron de Europa lo hicieron a través de Portugal, por lo que dar el paso de aumentar su presencia en el gigante latinoamericano hace menos necesaria la fusión.

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También es cierto que IAG debe estar preparado en caso de que la compra no se lleve a cabo. Y es que TAP se ha convertido en una opción precisamente tras el fracaso de la adquisición de Air Europa, que tras la negativa de Bruselas ha terminado consiguiendo un comprador en Turkish Airlines. Por lo que no es una mala señal que desde IAG hayan considerado importante tener un plan B en caso de que esta posible compra fracase; además, en este caso compiten con otras dos empresas interesadas, Lufthansa y Air France, que también han hecho saber su interés en la compra de la firma portuguesa.

Avión de TAP saliendo de Lisboa. Wikicommons
Avión de TAP saliendo de Lisboa. Wikicommons

Se suma que Brasil, como toda América Latina, ha ganado un peso estratégico importante. Su crecimiento económico (que se ha mantenido en los últimos años paralelamente a las diferentes crisis políticas) y su relevancia para el turismo, gracias a destinos como Río de Janeiro o São Paulo, son factores clave. Según los datos de la propia Iberia, se trata del país que ha registrado el mayor incremento de la capacidad de toda la red de largo radio de la compañía. Además, la expansión continúa en 2026: solo en el primer semestre, Iberia va a ofrecer 72.000 asientos más que en el mismo periodo de 2025, hasta llegar a los 365.000.

IBERIA COMO CENTRO DE LA CONEXIÓN ENTRE BRASIL Y ESPAÑA

Lo cierto es que Iberia se ha convertido en el centro de las conexiones entre Brasil y España. La empresa ha hecho un esfuerzo evidente en aumentar sus conexiones de largo radio, no solo en otros destinos de América Latina y Estados Unidos, sino también incrementando su presencia tanto en destinos clave de Asia como de Oriente Medio. El objetivo es convertir a Madrid en un puerto de entrada para el viejo continente. El problema, según los analistas de RBC, es que estos esfuerzos hacen menos necesario el uso de Portugal para un objetivo similar, al menos para IAG.

Además, es de esperar que la empresa siga creciendo en destinos de largo radio. Solo este año, el 80% de la nueva capacidad que Iberia tendrá en el primer semestre de 2026 corresponde a las rutas que comenzarán a operar entre diciembre y enero, y que permiten duplicar el número de destinos de la aerolínea española en Brasil.

Asimismo, la empresa española ha apostado por abrir uno de sus «espacios Iberia» en São Paulo durante 2025. Es otra forma de acercarse a los posibles viajeros. Es un dato clave para su matriz, que sabe que, si se cumplen algunas predicciones y se empieza a moderar el crecimiento del turismo —o directamente hay una caída nacida de una crisis inflacionaria global o del caos geopolítico actual—, podría verse obligada a interrumpir vuelos en varios destinos.

IAG EN LA CARRERA POR TAP

A pesar de las dudas, IAG tiene algunas ventajas para hacerse con el control de TAP. Una de ellas es que el Gobierno portugués ha considerado desde un principio que se debe mantener la marca y la identidad de su aerolínea por la importancia que tiene para la «marca Portugal». Esta es la forma habitual de operar de la empresa española, mientras que los otros dos posibles compradores suelen absorber por completo las marcas internacionales que adquieren.

Además, sus resultados siguen siendo los esperados. Si bien la empresa ha tenido que asumir un aumento en sus costes operativos por los cambios en el tipo de combustible (con todas las aerolíneas de IAG sumando combustibles sustentables en sus vuelos), han mantenido un resultado positivo y se espera que su presentación de febrero mantenga esta línea. Por tanto, es de esperar que pueda mantener el pulso económico frente a las ofertas rivales, al menos si mantiene el interés en la empresa portuguesa.


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