martes, 13 enero 2026

Así es el durísimo proceso para convertirse en GEO de la Policía Nacional, contado por Ismael Hurriaga

El testimonio de Ismael Hurriaga revela el proceso extremo para ser GEO: meses de selección brutal, presión física y mental constante y una vocación total que transforma al agente y a su familia para siempre.

Convertirse en GEO de la Policía Nacional no es una meta cualquiera. Ismael Hurriaga, agente con casi dos décadas de servicio en la Policía Nacional, lo cuenta con una frase clara: “No es un trabajo, es una forma de vida”. Su testimonio da cuenta de un proceso tan exigente como desconocido, justo cuando la figura del GEO vuelve a despertar interés social tras el éxito de documentales y series recientes.

Detrás de la imagen mitificada del Grupo Especial de Operaciones hay sacrificio real, desgaste físico y una exigencia mental extrema. Hurriaga lo explica desde dentro, con una mirada humana que desmonta tópicos y muestra por qué solo unos pocos logran llegar hasta el final dentro de la Policía Nacional.

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Ismael Hurriaga ingresó en la Policía Nacional en la promoción 22. Tras pasar por destinos operativos y formar parte de un GOES, decidió dar el salto al GEO. No es obligatorio pasar por otras unidades: en la Policía Nacional, cada especialidad tiene acceso directo, pero el nivel de exigencia marca la diferencia. El curso GEO dura entre siete y ocho meses y funciona en dos fases muy claras:

  • Criba inicial brutal: en las primeras semanas, la mayoría abandona. Frío extremo, privación de sueño y presión constante separan la intención del compromiso real.
  • Formación especializada: solo quienes superan la criba acceden a una preparación técnica de altísimo nivel: tiro, asaltos, escalada, navegación, combate en espacios cerrados y trabajo bajo estrés continuo.

Hurriaga insiste en una idea clave: no se buscan atletas ni héroes, sino perfiles fiables. La Policía Nacional prioriza la constancia, la lealtad al grupo y la capacidad de rendir bajo presión durante semanas sin descanso.

Más allá del mito: la parte humana del GEO de la Policía Nacional

Más allá del mito: la parte humana del GEO de la Policía Nacional
Fuente: agencias

Uno de los aspectos menos visibles del GEO es su dimensión personal. Hurriaga ha estado destinado en embajadas en países en conflicto, atrapado en Venezuela durante el cierre aéreo por la pandemia y desplegado en escenarios donde la Policía Nacional actúa como último recurso del Estado.

Lejos del estereotipo, subraya que los GEO no son “la élite de la Policía Nacional”, sino una especialidad más, altamente entrenada para misiones muy concretas. “Un Z de la calle tiene que saber de todo. Nosotros, hacer muy bien una cosa”, explica.

Ese enfoque no resta mérito al resto de la Policía Nacional, sino que refuerza su estructura: investigación, patrullaje, unidades antidisturbios y grupos especiales funcionan como engranajes de un mismo sistema. El GEO es solo una herramienta más, aunque sea la más extrema.

El impacto familiar es otro factor decisivo. Disponibilidad total, cambios de planes constantes y ausencias prolongadas hacen imprescindible el apoyo del entorno. “Yo soy GEO porque mi mujer y mi hija también lo son”, resume Hurriaga, reflejando una realidad compartida por muchos agentes.

Convertirse en GEO no garantiza fama ni reconocimiento público, pero sí deja una huella permanente. Aunque un agente deje la unidad, seguirá siendo GEO para siempre. En la Policía Nacional, pocas experiencias marcan tanto como haber superado un proceso que obliga a enfrentarse, sin excusas, a los propios límites.


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