lunes, 12 enero 2026

David Jimeno, nutricionista: “El arroz blanco es mejor que el integral: los antinutrientes se concentran en la cáscara”

- Un ingeniero que desafía la nutrición tradicional y cuestiona por qué seguimos un sistema que, según él, nos mantiene dependientes.

El arroz puede ser un aliado… o un problema, según cómo lo mires. Hay personas que pasan por un sistema, lo aceptan y siguen adelante. Y luego están las que lo atraviesan… y salen haciendo preguntas incómodas. David Jimeno, conocido en redes como Ahnormal, pertenece claramente al segundo grupo. Ingeniero y profesor de formación, se ha convertido en una de las voces más disruptivas del debate sobre salud y nutrición. Su tesis es tan directa como provocadora: el modelo sanitario y alimentario actual no busca que estemos realmente sanos, sino funcionales, medicados y dependientes.

Él lo resume con una frase que repite como un mantra: “Probé lo oficial, ahora enseño lo que funciona”. Y detrás de esa frase hay una crítica profunda a un sistema que, según su visión, necesita personas enfermas para seguir funcionando. “Alguien que está sano no necesita nada y si no necesitas nada no puedes venderle nada”, dice sin rodeos. A partir de ahí construye un discurso que cuestiona tanto las recomendaciones nutricionales más extendidas como la lógica de un sistema sanitario que, en su opinión, prefiere la pastilla al cambio de hábitos.

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Veganismo, agricultura y una dieta que incomoda

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Cuestionar la salud oficial es el primer paso para recuperar el control del cuerpo. Fuente:canva

Uno de los puntos que más revuelo genera en sus intervenciones es su crítica al veganismo. Para Jimeno, no es tanto una elección ética como un concepto “inexistente en la práctica”. ¿Por qué? Porque, según él, la agricultura vegetal a gran escala implica una explotación animal constante: polinizadores alquilados, pesticidas, destrucción de ecosistemas. “El veganismo no existe tal cual… cuando el resultado es vegetal, la explotación es animal”, afirma.

Desde el plano nutricional va aún más lejos. Sostiene que el cuerpo humano no está diseñado para consumir plantas de forma masiva. Habla del tamaño del estómago, de los antinutrientes presentes en semillas, legumbres y cereales, y de cómo estos actúan como defensas naturales de las plantas. Frente a eso, propone una dieta basada en productos animales, con especial énfasis en las vísceras por su densidad nutricional. “Cualquier animal, cuando caza una presa, lo primero que se come son las vísceras”, explica. Puede sonar incómodo, incluso primitivo, pero ahí está precisamente su punto: volver a una lógica biológica que, según él, hemos olvidado.

Alimentos “sanos” que él pone en duda

El arroz blanco es mejor qu8e el integral2 Merca2.es
Cuando la biología choca con las normas modernas, nace el debate. Fuente:canva

Buena parte de su discurso se centra en desmontar lo que considera mitos modernos. Algunos de ellos, muy arraigados:

La avena, por ejemplo. Jimeno recuerda su uso tradicional para engordar ganado y lanza su crítica sin filtros: “Por favor, chavales, dejad la avena… la avena de toda la vida se ha usado para engordar cerdos y ahora creemos que adelgaza humanos”.

El café, al que acusa de no aportar energía real. Para él, solo engaña al cuerpo bloqueando la sensación de cansancio, “como hacen las anfetaminas”. No te da fuerza, dice; solo te impide sentir que estás agotado.

La fibra tampoco se libra. La define como un residuo que el cuerpo no absorbe y que, en exceso, puede interferir con el movimiento natural del intestino.

Y la sal, quizá su postura más controvertida: defiende un consumo elevado para mantener el equilibrio eléctrico del organismo y sostiene que su carencia está detrás de problemas como la hipertensión o los cálculos renales. Donde muchos ven un enemigo, él ve una aliada olvidada.

El sol, la biología y el cuerpo que sabe autorregularse

El arroz blanco es mejor que el integral14 Merca2.es
Alimentación, sol y hábitos: una mirada distinta sobre la salud. Fuente:canva

En una época dominada por el miedo al sol, Jimeno adopta una postura frontalmente opuesta. Defiende la exposición solar sin protectores químicos, argumentando que es clave para la producción de vitamina D y la prevención de múltiples enfermedades. “Se ha demostrado que el sol previene ocho tipos de cáncer, incluido el cáncer de piel”, asegura. También critica el uso de gafas de sol, porque, según él, alteran la información que recibe el cerebro y debilitan la adaptación natural del ojo.

Para Jimeno, muchos de nuestros problemas modernos nacen de una desconexión con los ritmos naturales. Comemos cuando no tenemos hambre, dormimos sin sueño, vivimos bajo luces artificiales… y luego nos preguntamos por qué el cuerpo “falla”.

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