Los hechos del pasado 3 de enero en Caracas han tenido un efecto inmediato a nivel internacional, pero irónicamente todavía no cambia la posición de las aerolíneas europeas que operan con destino a Venezuela. Los vuelos siguen cancelados, al menos, hasta el próximo 31 de enero, y todavía no se ha confirmado la reapertura de su espacio aéreo cerrado por «recomendación» de Estados Unidos e, incluso, mientras se habla de un nuevo acuerdo para aumentar la exportación petrolera de momento tampoco se ha levantado lo que el país norteamericano ha descrito como una «cuarentena» a sus buques petroleros.
El regreso de los vuelos de Iberia, Plus Ultra, Air Europa y demás líneas aéreas que han cancelado sus vuelos se ha traducido en un problema difícil de digerir para un país que sigue teniendo más de 8 millones de migrantes fuera de sus fronteras. Por tanto, el cierre de sus vuelos es una realidad dolorosa para ellos, pero además, se trata de una situación complicada para las empresas afectadas, sobre todo por la importancia que incluso en su crisis permanente sigue teniendo Venezuela para las aerolíneas españolas.
Para Iberia, por mencionar el ejemplo más evidente, se trata de un 2% de los vuelos que se envían con dirección de Latinoamérica. Además, por su posición geográfica, es un espacio que debería ser clave para las empresas aeronáuticas para el continente. Si además se recuperan las relaciones comerciales con el país caribeño, con casos como Repsol e Inditex manteniendo abiertamente un interés económico en el país, esto puede suponer una posición económica interesante en el corto plazo.
¿QUÉ DEBE OCURRIR PARA QUE SE NORMALICEN LOS VUELOS DE VENEZUELA?
La realidad es que estas empresas dependen de dos figuras complicadas para normalizar la situación. Por un lado, se trata de esperar a que el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirme que no habrá peligro sobre los aviones que sobrevuelen el territorio cercano a Maiquetía, recordando que ha amenazado con que podría lanzar un nuevo ataque militar sobre el territorio venezolano en caso de que el régimen chavista no cumpla con las exigencias que han hecho en cuanto a petróleo y control del narcotráfico.

Además, está el caso interno de Venezuela. Es bueno recordar que desde dentro del país caribeño el ministro de interior, Diosdado Cabello, exigió en su momento que se eliminasen los permisos de vuelo de las líneas aéreas que cumplieran con el cierre del espacio aéreo pedido por Estados Unidos. Es una figura clave dentro del panorama de la política venezolana, y que sigue defendiendo las posiciones más radicales de la dictadura, incluso dentro del actual intento de normalizar las relaciones con el gigante norteamericano.
En cualquier caso, de momento la fecha oficial sigue siendo para el próximo 31 de enero como mínimo, aunque la situación sigue mutando. Son muchos los usuarios que viven en España o Venezuela que han pedido revisar la fecha de su billete tras el cierre de los vuelos por las Navidades. Es una realidad compleja, que se mantiene en medio de una situación de incertidumbre compleja para el país caribeño, que no es nada fácil de predecir.
EL EFECTO EN EL PRECIO DEL RESTO DE LOS BILLETES
La realidad es complicada en el corto plazo. Después de todo, la situación es una novedad en el ámbito político y petrolero: un país que quiere usar la amenaza combinada, económica y militar para controlar otro sin botas en el suelo. Además, el país que se quiere controlar, se trata de uno de los gobiernos más corruptos y con menos interés en sus ciudadanos de occidente. Por tanto, no sería una sorpresa que el gobierno venezolano se permita caer en una crisis económica con tal de no ceder a las semanas.
Mientras tanto, el precio de viajar a los países cercanos de Venezuela, ha seguido aumentando. Colombia, Curaçao y Brasil han estado en el centro de los planes de escape tanto para quienes quieren visitar familiares como de un flujo migratorio que se mantendrá, sin importar las leyes de otros territorios, mientras que se mantenga alguna versión del chavismo. Para las aerolíneas como Iberia, Plus Ultra y Air Europa no quedan más opciones que seguir esperando a que se normalice alguna parte de la situación.








