jueves, 8 enero 2026

Samsung te arranca Google del móvil el 22 de enero: la IA propia del Galaxy S25 que decide por ti sin permiso

Samsung estrena en enero el Galaxy S25 con una IA integrada que ya no espera tus órdenes, las anticipa. La nueva capa inteligente desplaza a Google a un segundo plano y reescribe cómo usamos el móvil. El usuario gana comodidad extrema, pero abre un incómodo debate sobre quién manda realmente en su pantalla.

El Galaxy S25 llega con Galaxy AI integrada, una capa inteligente que orquesta todo en el móvil sin pedir permiso constante al usuario. El dispositivo deja de responder órdenes para convertirse en un asistente que se adelanta, reorganiza información y filtra contenidos de forma automática. Este cambio coloca a Samsung en un pulso directo con el ecosistema de Google, justo cuando Mountain View retira Assistant y empuja a los usuarios hacia Gemini.

El lanzamiento del 22 de enero de 2026 marca un punto de inflexión en la relación entre el usuario y su móvil. La batalla ya no es solo por características técnicas, sino por decidir qué cerebro digital gestiona nuestra vida conectada. Samsung apuesta por su propia inteligencia, relegando a Google a un papel secundario dentro del sistema operativo.

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Adiós a la pantalla dominada por Google

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El Galaxy S25 reorganiza la interfaz para diluir la presencia de Google en el uso diario. La barra de búsqueda tradicional pierde peso en la pantalla de inicio, mientras widgets y accesos directos de Galaxy AI copan el protagonismo. Consultas rápidas, recordatorios y acciones que antes iban directas al buscador se resuelven ahora dentro del entorno propio de Samsung.

El clásico comando «OK Google» deja de ser el gesto natural de referencia. El teléfono empuja hacia nuevas frases, iconos y paneles asociados a la IA de la casa, que compite directamente con Gemini como interlocutor principal. Los servicios de Mountain View siguen disponibles, pero escondidos tras más toques y menús que premian siempre la ruta propia.

Esta reconfiguración rompe costumbres construidas durante años. Muchos usuarios sentirán que el terminal les obliga a desaprender rutinas para abrazar un mayordomo digital integral con lenguaje propio. La fidelidad se desplaza de Google al sello Samsung, que quiere que todo empiece y termine dentro de sus aplicaciones.

Agentes de IA que coordinan tu vida

La clave del S25 son sus agentes de IA, capaces de coordinar tareas entre aplicaciones sin intervención constante. El sistema lee un correo, revisa tu calendario de 2026 y propone automáticamente fechas para responder o agendar reuniones sin saltar entre apps. Tareas de varios pasos manuales se condensan en una sola sugerencia en pantalla.

La IA se integra en escritura de mensajes, resumen de webs y edición de fotos con enfoque proactivo. El terminal analiza patrones diarios para ofrecer textos sugeridos, resúmenes breves y retoques inteligentes ajustados a tu estilo. Las capacidades que Samsung promociona como diferencial incluyen:

  • Resúmenes automáticos de correos y documentos largos adaptados a tu historial.
  • Propuestas de respuesta con tono ajustable según el destinatario.
  • Edición de imágenes que rellena, borra o reencuadra escenas sin esfuerzo.

Todas estas funciones buscan que el usuario toque menos la pantalla para conseguir más resultados. La sensación de comodidad absoluta se refuerza semana tras semana conforme el móvil perfila mejor tus preferencias.

Autonomía que genera debate

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Lo diferencial de este salto es el grado de autonomía que se concede al sistema. La IA no solo sugiere, sino que ejecuta acciones encadenadas sin confirmación permanente: organiza archivos, mueve citas y prioriza información en segundo plano. El móvil se convierte en un gestor invisible que limpia, ordena y decide qué mostrar primero.

Esta capacidad abre un debate incómodo sobre el control real que mantiene el usuario. La promesa de más privacidad con procesamiento local choca con un ecosistema que conoce cada gesto y preferencia en detalle. El precio de la comodidad extrema es aceptar que un algoritmo decida qué notificaciones ver, qué aplicaciones destacar y qué tareas resolver sin preguntar.

La configuración inicial del Galaxy S25 empuja a aceptar permisos amplios en nombre de la experiencia optimizada. Los términos de servicio quedan relegados a un clic apresurado, mientras el usuario arriesga no entender hasta qué punto la IA puede perfilarle. La pregunta es si esta generación será recordada por liberar tiempo o por marcar una era de dependencia invisible.

Entre la adaptación y la resistencia

El lanzamiento del Galaxy S25 es un punto de fricción para quienes confían en los servicios de Google. La retirada de Assistant y el ascenso de Gemini ya obligaban a adaptarse, pero ahora Samsung prioriza su propia capa de IA y relega aún más al buscador. La identidad del móvil queda más ligada que nunca a la marca y su inteligencia integrada.

Muchos usuarios buscarán recuperar control ajustando permisos, desactivando automatismos o reinstalando accesos directos a Google. No será sencillo, porque la experiencia premia la ruta por defecto como la más cómoda y mágica. La resistencia requerirá tiempo, conocimientos y voluntad de renunciar a algunos atajos de IA.

La apuesta de Samsung es clara: consolidar identidad propia en torno a Galaxy AI y convertir el S25 en puerta de entrada a un ecosistema más cerrado pero coherente. Quien compre el dispositivo estrena hardware de última generación y un modelo de relación distinto con su móvil, donde la línea entre ayuda y tutela tecnológica se vuelve más fina que nunca.


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