domingo, 11 enero 2026

El volumen de inversión inmobiliaria mundial alcanzará el billón de dólares en 2026

El volumen de inversión inmobiliaria global superará por primera vez desde 2022 el umbral del billón de dólares en 2026, marcando un crecimiento del 15% respecto al año anterior, según el informe Impacts de Savills, la consultora internacional de análisis del sector inmobiliario.

Este incremento se produce en un contexto de estabilización económica y recuperación en los mercados de inversión, tras un periodo de ajuste. La región EMEA (Europa, Oriente Medio y África) se perfila como la de mayor crecimiento relativo, con un aumento del 22%, alcanzando los 300.000 millones de dólares.

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Mientras tanto, América continuará siendo el mayor mercado por volumen, con una actividad estimada de 570.000 millones de dólares, un incremento del 15% respecto a 2025. Savills prevé que una cuarta parte de la inversión global provendrá del sector de oficinas, que consolidará su protagonismo en 2026.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Según Savills, 2025 ha sido el año en que los valores del capital inmobiliario tocarán fondo, lo que generará un aumento en el tamaño medio de las operaciones. La financiación también experimentará un repunte, lo que impulsará la rentabilidad de las inversiones.

Esta tendencia se consolidará en 2026, con la recuperación de los mercados y una mayor confianza por parte de los inversores. En cuanto a Europa, se estima que los volúmenes de inversión alcanzaron los 215.000 millones de euros al cierre de 2025, lo que representará un incremento del 9% con respecto al año anterior.

España se sitúa entre los países con un crecimiento superior al 20% respecto a 2024, junto con naciones como República Checa, Finlandia, Portugal y Suecia. Para 2026, Savills prevé un crecimiento del 18% en la inversión inmobiliaria europea, impulsado por la estabilización macroeconómica y la vuelta de capital institucional.

En este sentido, las oficinas prime recuperarán protagonismo, especialmente en los activos de alta calidad, mientras que el sector living (residencial) seguirá mostrando un gran potencial, con una demanda sostenida. El informe de Savills señala un retorno del optimismo inversor en Europa para 2026.

Se espera que la inversión transfronteriza aumente, con compradores de Reino Unido, Francia y Suecia ampliando su presencia fuera de sus mercados locales. Además, se prevé que los inversores de Oriente Medio reactivarán sus operaciones, mientras que los norteamericanos seguirán siendo actores clave, tanto como compradores como vendedores en el mercado europeo.

OPORTUNIDADES DE INVERSIÓN

De cara a 2026, Savills identifica diversas oportunidades de inversión según el perfil del inversor:

Core/Core+: Inversión en oficinas prime en distritos financieros, hoteles en destinos consolidados y residencial institucional en grandes ciudades. La escasez de oferta en el sector residencial sigue siendo un atractivo para los inversores.

Value-add: Rehabilitación de oficinas en distritos financieros, logística moderna, parques comerciales con potencial de reconfiguración y sectores emergentes como el self-storage o cold-storage.

Oportunista: Reposicionamiento de oficinas obsoletas en ubicaciones estratégicas y la conversión de activos comerciales a residencial, especialmente en mercados con déficit de vivienda.

FACTORES CLAVE

Las previsiones de Savills apuntan a que la economía será el eje central del mercado inmobiliario global en 2026. La reducción de los tipos de interés y la mayor disponibilidad de capital estarán alineados con una fuerte demanda de los usuarios.

Además, la tecnología jugará un papel fundamental, con la inteligencia artificial emergiendo como un motor clave del mercado. Los inversores deberán tener en cuenta factores estructurales como la evolución demográfica y los cambios en los hábitos de consumo, que influirán en las decisiones del mercado inmobiliario a medida que evolucionan las necesidades de las personas.

En resumen, 2026 se perfila como un año clave para la inversión inmobiliaria global, con un panorama optimista y nuevas oportunidades tanto para inversores tradicionales como para aquellos que apuestan por activos más innovadores.


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