miércoles, 7 enero 2026

Olvida Andorra y sus 200€: este pueblo español tiene nieve, termas gratis y queso de campeón a 2h de Madrid

Olvídate de las colas interminables de Andorra y de gastar una fortuna en forfaits y spas de lujo. A poco más de dos horas de Madrid, existe un rincón en la Sierra de Béjar que combina nieve, historia romana y aguas termales gratuitas en una escapada "low cost" de campeonato.

La obsesión por Andorra y los Pirineos suele nublar la vista de muchos madrileños que buscan nieve y desconexión, llevándoles a pagar precios desorbitados por un fin de semana masificado. Sin embargo, existe una joya oculta en la provincia de Salamanca que ofrece una experiencia alpina auténtica sin necesidad de cruzar fronteras ni arruinarse en el intento.

Hablamos de Candelario, un pueblo de cuento que, junto a su vecino Baños de Montemayor, forma el tándem perfecto para el invierno: esquí en La Covatilla por la mañana y relax en aguas termales romanas por la tarde. Lo mejor no es solo su cercanía a la capital, sino una oferta gastronómica que incluye quesos y embutidos galardonados a nivel mundial.

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Un escenario de película a tiro de piedra

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Este municipio no es un pueblo cualquiera; ha sido catalogado repetidamente como uno de los pueblos más bonitos de España gracias a su arquitectura singular, diseñada para convivir con la nieve y el agua. Sus famosas «batipuertas» y las regaderas que recorren sus calles empinadas crean una atmósfera mágica que te atrapa nada más llegar, especialmente cuando los tejados se tiñen de blanco.

No necesitas recorrer 600 kilómetros para sentir el frío puro de la montaña; la Sierra de Béjar te regala paisajes que nada tienen que envidiar a los Alpes. Aquí, el tiempo parece detenerse entre fachadas de piedra y madera, ofreciendo ese silencio reparador que es imposible encontrar en las estaciones de esquí más comerciales.

Nieve para todos en La Covatilla

Si tu objetivo es deslizarte por la nieve, la estación de esquí de Sierra de Béjar-La Covatilla se encuentra a escasos minutos del centro del pueblo. Es una estación familiar, ideal tanto para debutantes como para quienes buscan pistas amplias y vistas panorámicas espectaculares sin las aglomeraciones de los grandes dominios esquiables del norte.

Para los que no esquían, el plan es igual de atractivo: rutas de senderismo con raquetas o simplemente jugar con la nieve en un entorno natural protegido. La altitud garantiza una buena calidad de nieve durante gran parte del invierno, convirtiendo a Candelario en el campo base perfecto para los amantes del deporte blanco.

El secreto de las termas gratis

Pero el verdadero «as en la manga» de esta escapada se encuentra a solo 15 minutos, en la localidad vecina de Baños de Montemayor. Aquí, la herencia romana sigue viva y, a diferencia de los costosos spas de Andorra, puedes disfrutar de la historia termal sin abrir la cartera gracias a las visitas gratuitas a su museo y las surgencias naturales del entorno.

Las aguas sulfurosas de la zona brotan a 43 grados centígrados, y aunque el balneario moderno ofrece tratamientos de lujo a precios muy competitivos, la experiencia de ver las termas romanas originales es un lujo accesible para todos. Es el complemento ideal para relajar los músculos tras una jornada de frío en la sierra.

Queso de campeón y embutidos de oro

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Ninguna escapada está completa sin un festín, y en esta tierra el producto local es religión. Salamanca no solo vive del jamón; sus quesos de la Sierra y los Arribes acumulan premios internacionales, compitiendo de tú a tú con los mejores del mundo en certámenes como los World Cheese Awards.

Además del queso, Candelario es famoso por su tradición chacinera, siendo el lugar de origen del chorizo cular. Probar una tabla de ibéricos y quesos curados en una de sus tabernas, al calor de la chimenea, es una experiencia sensorial que justifica por sí sola el viaje desde Madrid.

Checklist para tu escapada perfecta

Para que tu fin de semana sea redondo, es crucial planificar bien los tiempos y el equipaje. Aunque estés cerca de la capital, el clima de montaña es traicionero y requiere ir bien preparado.

  • Cadenas o neumáticos de invierno: Imprescindibles si subes a La Covatilla.
  • Bañador y chanclas: No los olvides para la visita a Baños de Montemayor.
  • Reserva con antelación: Los restaurantes locales son pequeños y muy solicitados.
  • Calzado cómodo e impermeable: Las calles de Candelario son empinadas y el agua corre por ellas.

Olvida el pasaporte, redescubre lo cercano

En definitiva, Candelario demuestra que no hace falta irse lejos para disfrutar de un invierno de categoría. Tienes la nieve, tienes el relax termal y tienes una gastronomía de primer nivel, todo ello a un par de horas de casa y con un presupuesto mucho más ajustado y racional.

Si este fin de semana buscas un plan diferente, dale una oportunidad a la Sierra de Béjar. Es muy probable que, tras probar sus quesos y sumergirte en su historia, Andorra deje de ser tu primera opción para siempre.


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