miércoles, 7 enero 2026

Lara Ibarra, experta fitness: “La adherencia al ejercicio se construye con disfrute, no con castigo”

Lara Ibarra defiende un fitness sostenible: entrenar con disfrute, comer con conciencia y aprender a parar a tiempo. Sin castigos ni extremos, su enfoque prioriza adherencia, fuerza y hábitos reales que se mantienen el año.

Lara Ibarra es una de las divulgadoras fitness más reconocidas del ámbito hispanohablante. Dietista, entrenadora y comunicadora, su mensaje conecta porque desmonta mitos y ofrece soluciones realistas para perder grasa, ganar músculo y sostener hábitos saludables en el tiempo.

En un momento donde el fitness vuelve a estar marcado por dietas extremas y obsesión estética, Ibarra propone una mirada distinta: aprender cuándo parar de comer, entrenar con criterio y priorizar el disfrute como motor de adherencia. Su enfoque promete resultados sin hambre crónica ni culpa constante.

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La teoría del semáforo: aprender a parar antes del exceso

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Uno de los conceptos más claros y pedagógicos que Lara Ibarra populariza es la llamada teoría del semáforo aplicada a la alimentación consciente. La idea es simple, pero poderosa.

Según explica, al comenzar a comer el cuerpo está en verde: existe hambre real y el organismo necesita energía. A medida que avanza la ingesta, el semáforo pasa a ámbar. Es ese momento en el que el cuerpo empieza a enviar señales sutiles de saciedad. El problema aparece cuando muchas personas siguen comiendo hasta llegar al rojo, es decir, cuando ya no hay hambre pero sí inercia, distracción o hábito.

Ibarra señala que el entorno juega un papel clave: comer frente a pantallas, con prisas o estrés dificulta reconocer esas señales. En el fitness cotidiano, aprender a escuchar el cuerpo es tan relevante como contar calorías. “No se trata de dejar el plato vacío, sino de respetar lo que el cuerpo pide”, resume.

Este enfoque no busca perfección, sino educación progresiva. Para la experta, la pérdida de grasa sostenible se construye entendiendo la saciedad, no luchando contra ella.

Comer y entrenar sin extremos: el fitness que se sostiene todo el año

Comer y entrenar sin extremos: el fitness que se sostiene todo el año
Fuente: agencias

Lejos de las dietas rígidas, Lara Ibarra defiende herramientas simples y aplicables, como el plato de Harvard. La mitad del plato debe estar compuesta por verduras; la otra mitad se divide entre proteína y carbohidratos de calidad. Sin básculas, sin macros obsesivos.

Desde su experiencia en el mundo del fitness, sostiene que la mayoría de las personas no necesita contar calorías. Solo en contextos muy avanzados o con objetivos específicos tiene sentido ese nivel de control. Para el resto, elegir alimentos poco procesados y respetar el hambre real suele ser suficiente.

En cuanto al eterno miedo a “pasar hambre”, Ibarra es clara: existe una diferencia entre sentir algo más de apetito y vivir dominado por él. Un déficit energético bien planteado puede generar señales leves de hambre, pero nunca debería convertirse en sufrimiento constante. Ahí es donde el fitness mal entendido suele fracasar.

El entrenamiento, insiste, es el pilar olvidado. Muchas personas se obsesionan con la comida y descuidan la fuerza. Para mantener masa muscular y un buen físico todo el año, recomienda entre dos y tres sesiones semanales de entrenamiento de fuerza, complementadas con algo de cardio. No por estética inmediata, sino por salud y rendimiento.

Sobre los alimentos “prohibidos”, su postura es contundente: no existen. En el fitness sostenible no hay vetos absolutos. La prohibición solo genera deseo y pérdida de control. La clave está en la frecuencia, el contexto y la relación con la comida.

Tras más de 15 años entrenando sin parones, Lara Ibarra se ha convertido en una referencia porque demuestra que el fitness no tiene por qué ser una etapa de sacrificio. Puede ser una forma de vida compatible con disfrutar, comer normal y sentirse bien, dentro y fuera del gimnasio.


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