miércoles, 7 enero 2026

La captura de carbono solo contendrá un 6% de las emisiones globales para 2050 advierte DNV

Para llegar al 0 energético habría que multiplicar por 6 los esfuerzos en el desarrollo de esta tecnología

Es la principal conclusión de su último análisis de DNV titulado “Energy Transition Outlook CCS to 2050”, que indica que, si bien las tecnologías de captura y almacenamiento de carbono por sí mismas no van a frenar el cambio climático, siguen siendo fundamentales y no están teniendo el desarrollo esperado. 

En este sentido, el informe rescata datos de cuál ha sido el desempeño durante 2025 de estas tecnologías en la mitigación de los gases de efecto invernadero, que ha tenido una absorción de apenas 41 millones de toneladas de CO₂, un ligero aumento respecto al año anterior. No obstante, es un ritmo insuficiente para llegar a las cero emisiones a largo plazo, ya que DNV plantea que para 2050 solo se habrán logrado capturar 1.300 millones de toneladas de CO₂ en 2050

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Debido a este factor, el informe indica que en punto de inflexión se está dando durante los años 2025-2030, ya que para el último año se espera que se cuadriplique la capacidad de captura.

En este sentido las regiones que tendrán un mayor impulso en el corto plazo serán las regiones de Norteamérica y Europa, donde la mayoría de las aplicaciones de las tecnologías de captura y almacenamiento se darán en el gas natural. Así mismo, se esperan unas inversiones para los próximos 5 años con un valor estimado de 80.000 millones de dólares.

Y aún así, tampoco se llegaría para cumplir los objetivos de las emisiones netas de 2050, ya que se necesitan multiplicar por seis los esfuerzos que se están haciendo por la integración de estas tecnologías. Por ello desde DNV alertan que habrá sectores donde será clave la implementación de la captura de carbono, como es el caso de la manufactura del cemento, industria química, acero y el transporte marino.

DNV: Sin políticas de apoyo no avanzarán las tecnologías CCS

Es decir, al entender que el gas natural es una energía de transición, el informe pone el foco en las industrias y sectores que son más difíciles de electrificar. No por nada, DNV apunta que del total de las capturas de carbono que se hagan en 2050, un 41% vendrán de estos sectores. 

Además, el informe pone de manifiesto también el retraso en el desarrollo de estas herramientas de mitigación con los CDR, o procesos de eliminación de dióxido de carbono de la atmósfera, que eliminarán 330 millones de toneladas de este gas en 2050, es decir tan solo una cuarta parte de lo capturado durante ese año. 

Esto se traduce en que no importa cuánto carbono seamos capaces de capturar de las industrias contaminantes, si no podemos eliminarlo de forma eficiente de la atmósfera. En este sentido una de las principales brechas es el precio, los costes de la captura directa de aire (DAC) siguen siendo más elevados, rondando los 350 $/tCO2 hasta 2050,  donde sus carencias de uso están suplidas por los mercados de carbono voluntarios que, en palabras de DNV, siguen garantizando la captura de 32 MtCO2 en 2040 y 84 MtCO2 en 2050.

Por otro lado, hay alternativas CDR más estables económicamente como el uso de la bioenergía con la captura de carbono, pero según apunta DNV tendrá un uso centrado más en la generación de energía y fabricación, que en la eliminación de los gases de la atmósfera. 

A parte de esto, un elemento donde insiste el documento es en la necesidad de políticas claras que impulsen el desarrollo de estas tecnologías de mitigación, donde sin precios al carbono, ni subsidios no es rentable para las industrias aplicarlo. 

En este sentido, Europa cuenta con los incentivos de precios más destacados y que tiene potencial de liderazgo a largo plazo. En el ámbito estadounidense si bien actualmente es quien sustenta el dominio actual en la mitigación gracias a sus sistemas EOR (recuperación mejorada de petróleo), la incertidumbre en sus políticas medioambientales generan dudas entre los expertos. Y en el caso de China , los expertos no prevén que invierta seriamente en la captura de carbono hasta 2040.

En definitiva, el ritmo en el que avanza el desarrollo de las tecnologías de captura de carbono es insuficiente. Y aunque no sea el único elemento destinado a revertir el cambio climático, el informe expone que es esencial su desarrollo estructurado con unas políticas medioambientales que lo fomenten; ya que de lo contrario el objetivo de cero emisiones de 2050 es solo un mito. 


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