En períodos más difíciles de demanda de lujo, que es la configuración del sector actualmente, la relativa actitud defensiva de Hermès es más atractiva. En los próximos años, los expertos creen que la casa de lujo francesa seguirá superando al sector de lujo (5%/6% ingresos/ganancias) con menor volatilidad.
Si bien, la casa de lujo francesa lleva mucho tiempo desarrollando su propio juego, ajeno a los vaivenes cíclicos del sector, y a la competencia, sufrirá menos que otras casas de lujo dada su absoluto posicionamiento de marca de lujo y modelo de oferta limitada para sus productos más codiciados como son el Birkin o el Kelly.
El lujo se encuentra en un punto de inflexión. Los inversores y los directivos del sector afirman que los problemas de la industria se deben principalmente a la oferta, en particular a la falta de creatividad y a una mala relación precio-valor. Por el contrario, desde Berenberg creen que, «la industria se enfrenta a un problema estructural de demanda y que, tras tres décadas, el super ciclo del lujo ha terminado».

EL CRECIMIENTO FUTURO PARA HERMÈS
Hermès es la segunda marca más valiosa del sector del lujo, a pesar de destinar tan solo el 4% de sus ingresos a marketing, en comparación con el 8-12% de sus competidores. Esto les lleva a ofrecer los mayores márgenes, rentabilidad y conversión de flujo de caja libre del sector lujo, en consonancia con su poder de fijación de precios.
Los expertos de RBC Capital Markets esperan una compresión modesta del margen y del ROIC en el año fiscal 2025 «lo cual ya está descontado en nuestra opinión (y en parte relacionado con el tipo de cambio). Seguido de una modesta expansión en los años posteriores, lo que puede ayudar a justificar su valoración premium».
LAS BAJAS CUOTAS DE MERCADO TANTO A NIVEL MUNDIAL COMO POR GEOGRAFÍA Y/O PRODUCTOS COMBINADAS CON LA FORTALEZA DE SU MARCA, DEBERÍAN APUNTALAR EL CRECIMIENTO FUTURO
Asimismo, la valoración para las ventas del ejercicio fiscal de 2026 en relación con el margen ebit muestra un R2 del 66% en las estimaciones de RBC. Si bien, Hermès sigue siendo la excepción en cuanto a valoración tanto de ventas como de márgenes ebit. La casa de lujo sigue por el buen camino frente a Louis Vuitton o Richemont, entre otras.
No obstante, los expertos hacen hincapié en que, «las marcas más expuestas a clientes de alto patrimonio neto, como Hermès y Brunello Cucinelli, han superado al sector en general, mientras que las marcas más expuestas a clientes aspiracionales se han mantenido más débiles, como se esperaba»

Fuente: Agencias
Por otro lado, pese a la caída del sector del lujo que se dice vive en un ‘eterno invierno’, hay que entender que ninguna marca es totalmente inmune a estos obstáculos. No obstante, Hermès ha demostrado una vez más que centrarse en sus propios fundamentos genera resiliencia. Su crecimiento constante le permite nunca caer bruscamente y, por lo tanto, nunca repuntar de forma drástica.
LAS ÚLTIMAS CIFRAS DE LA CASA DE LUJO FRANCESA
En este sentido, si miramos las últimas cifras de Hermès; es decir, el tercer trimestre, registró otro trimestre sólido con un crecimiento de dos dígitos, en línea con las altas expectativas de los analistas. Concretamente, las ventas del tercer trimestre de 2025 aumentaron un 9,6% en cFx hasta los 3.900 millones de euros (4,8% informado).
«De cara al futuro, Hermès indicó que aún es pronto para confirmar ajustes de precios para el próximo año, pero que no alcanzarán el mismo nivel que en 2025 (6% a 7%). Al mismo tiempo, dado el entorno de mayores costes, el grupo no podrá volver al rango prepandemia (1% a 3%), lo que sugiere aumentos de precios de entre el 10% y el 50%. Sumado a la continua expansión de la capacidad del 6% al 7% en artículos de cuero, esto apunta a un año prometedor», añaden desde AlphaValue.

Por otro lado, Hermès se une a LVMH y L’Oréal en mantener un optimismo cauteloso hacia los compradores chinos. La estabilización de los precios inmobiliarios en las ciudades de primer nivel ha revitalizado el mercado de consumo, pero el entorno macroeconómico general y los patrones de gasto siguen siendo inciertos.








