domingo, 4 enero 2026

El gesto invisible que revela un ictus: saca la lengua y descubre si tu cerebro está en peligro

Reconocer a tiempo los síntomas de un ictus marca la diferencia entre la recuperación total y secuelas permanentes, aunque a veces las señales son menos evidentes de lo que creemos. Existe una prueba rápida frente al espejo que los neurólogos recomiendan para confirmar si nuestro cerebro está sufriendo un ataque silencioso.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) advierte constantemente sobre la importancia de la rapidez y sacar la lengua es muy importante, pero hay un síntoma que a menudo pasa desapercibido en los protocolos habituales de detección. Aunque casi todos identificamos la parálisis facial o la pérdida de fuerza en un brazo, un ictus puede manifestarse de forma más sutil a través de la posición de la lengua, convirtiéndose en una señal de alarma definitiva. Detectar este detalle anatómico a tiempo puede salvarte la vida.

Este accidente cerebrovascular golpea sin previo aviso, interrumpiendo el flujo sanguíneo y matando neuronas por segundo, lo que exige una reacción inmediata. Sin embargo, antes del colapso total, el cuerpo suele enviar pequeños avisos que ignoramos por desconocimiento o miedo. Existe un «gesto invisible» que revela la desconexión cerebral y que puedes comprobar en cuestión de segundos si notas algo extraño en tu boca o habla.

Publicidad

La prueba del espejo: lo que tu lengua intenta decirte

YouTube video

Cuando sospechamos que algo no va bien a nivel neurológico, el protocolo FAST (Face, Arms, Speech, Time) suele centrarse en levantar los brazos o intentar sonreír. No obstante, al sufrir un ictus, la afectación de ciertos pares craneales puede provocar una desviación lingual muy característica y fácil de ver. Si al sacar la lengua frente al espejo, esta se curva o apunta involuntariamente hacia un lado (derecha o izquierda) en lugar de salir recta, estás ante una urgencia médica inminente.

Este signo clínico indica una lesión potencial en la corteza motora o en el tronco del encéfalo que controla la movilidad. A veces, la asimetría facial no es evidente a simple vista para un familiar, pero la musculatura de la lengua no miente al intentar extenderla. Es un chivato anatómico que delata la falta de riego sanguíneo en áreas críticas del cerebro, y observarlo requiere apenas un instante de atención.

Por qué el tiempo es cerebro en un ataque

En el ámbito médico de urgencias se repite el mantra «tiempo es cerebro» porque cada minuto que pasa durante un ictus supone la pérdida aproximada de dos millones de neuronas. Identificar esa desviación en la lengua no es motivo para quedarse esperando a ver si se pasa con un vaso de agua, sino para activar inmediatamente el código ictus. La ventana terapéutica para aplicar tratamientos efectivos, como la trombólisis, es limitada, generalmente de unas 4,5 horas desde el inicio de los síntomas.

Retrasar la llamada a los servicios de emergencia o al 112 pensando que es «solo un mareo» o una sensación rara aumenta drásticamente el riesgo de discapacidad severa o fallecimiento. La rapidez con la que los sanitarios trasladen al paciente a una Unidad de Ictus determinará su calidad de vida futura y su capacidad para volver a hablar o moverse con normalidad.

Señales de alerta que no debes ignorar

YouTube video

Además de la prueba visual de la lengua, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en vigilar otros síntomas que suelen acompañar a este cuadro clínico. No siempre aparecen todos a la vez, pero la combinación de uno o varios confirma la gravedad de la situación y la necesidad de ayuda profesional.

  • Pérdida de fuerza o sensibilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo.
  • ✅ Dificultad para hablar o entender el lenguaje (afasia), sintiendo la lengua «gorda», torpe o dormida.
  • ✅ Problemas de visión brusca, como ver doble, borroso o perder la vista en un solo ojo.
  • Dolor de cabeza súbito y de intensidad brutal, diferente a cualquier jaqueca habitual y sin causa aparente.
  • Desviación de la lengua al sacarla, apuntando claramente hacia el lado de la lesión cerebral.

Cómo actuar ante la sospecha (y qué no hacer)

Si tú o un familiar presentáis esa desviación lingual u otro síntoma claro de ictus, mantén la calma pero actúa con decisión. Lo primero es llamar a emergencias y describir exactamente lo que ves: «tiene la lengua torcida» o «no puede articular palabras». Nunca des aspirina, comida ni bebida al paciente, ya que podría tener afectada la capacidad de tragar y sufrir un ahogamiento, agravando el cuadro clínico.

Tampoco intentes trasladar al enfermo en tu coche particular al hospital salvo que no haya otra opción. Las ambulancias de soporte vital están equipadas para estabilizar al paciente y avisar al centro médico para que el equipo de neurología espere preparado en la puerta. Dejar que los profesionales tomen el control desde el primer minuto es la mejor garantía de supervivencia.

La prevención y el conocimiento de estas señales sutiles salvan vidas a diario en nuestros hospitales. ¿Conocías este truco de la lengua para detectar un ictus o solo te guiabas por la sonrisa asimétrica? Cuéntanos en los comentarios si alguna vez has tenido que actuar ante una situación de emergencia similar.


Publicidad