Esta es la principal conclusión de la entrevista realizada a Laura Gonçalves, directora general de Powerdot en España y presidenta de la Asociación de Operadores de Recarga Ultrarrápida (AORU), que ha realizado para Merca2.
En este sentido destaca que, este plan llega en un momento clave, debido a las presiones por cumplir los objetivos de des-carbonización propios del panorama europeo (aunque dentro del panorama automovilístico 2035 ya no sea una fecha de cierre absoluto a la venta total de vehículos de combustión), y a la fuerte competencia asiática, que lidera el mercado. Debido a esta situación, Golçalves apunta a que “España, como segundo productor de automóviles en Europa, no puede permitirse una transición lenta ni reactiva.”
El Plan Auto España 2030 se centra en múltiples áreas para mejorar el panorama del vehículo eléctrico en España. En el terreno industrial, este plan contempla un total de 580 millones de euros, para consolidar capacidades productivas en nuestro país, especialmente en actividades como la creación de componentes, baterías y ensamblaje de vehículos eléctricos.
Powerdot: El éxito del plan depende de su ejecución, no del diseño
Por otro lado, también destaca el nuevo Plan Auto +, que cuenta con un presupuesto de 400 millones de euros, destinado a ayudas directas para la compra de vehículos de carácter centralizado. En este sentido, la directora general de Powerdot España, ha indicado que es un paso positivo hacia la simplificación administrativa, ya que “hasta ahora, las comunidades autónomas aplicaban plazos y criterios distintos, lo que generaba retrasos en la recepción de las ayudas por los usuarios”.
Además también cuenta con otro presupuesto de 300 millones de euros, para el programa MOVES Corredores, que busca fomentar la expansión de infraestructura de recarga ultrarrápida en corredores estratégicos y en “zonas sombra” donde hay una menor densidad de este tipo de dispositivos de carga. Este aspecto es clave para la representante de Powerdot en España ya que “garantizar que los puntos funcionen correctamente permite que los usuarios puedan viajar con la misma tranquilidad que con un vehículo de combustión, asegurando que la recarga no se convierta en un freno para la adopción del vehículo eléctrico.”
Powerdot: “Lo principal es que las administraciones tengan la voluntad de implantar las ZBE”
En este sentido, Gonçalves apunta que el éxito del Plan Auto 2030 dependerá más de su ejecución que de su diseño. La agilidad administrativa, la coordinación entre administraciones y la rapidez en las conexiones eléctricas serán factores determinantes para que los plazos de despliegue se acerquen a los estándares europeos, reduciendo esperas que hoy pueden superar los dos años.
De hecho, en estos aspectos según apuntan en Powerdot hace que España, pese a ser el segundo productor de automóviles en Europa, está atrasada frente a mercados como el alemán, francés y portugués debido a que en la adopción de vehículos eléctricos, donde la cuota de ventas de EV sobre nuevos turismos se situó alrededor del 8% en 2025, frente a cifras superiores al 20‑25% en Alemania, Francia y Portugal.
A esta razón, se le suma que España presenta menor interoperabilidad y visibilidad de la infraestructura de recarga. En este aspecto Gonçalves recuerda que “mientras iniciativas como MOBIE en Portugal permiten información en tiempo real, aquí está apenas se ha concentrado en el Mapa REVE de Red Eléctrica desde 2025.”
No obstante, la representante de Powerdot España también ha indicado el liderazgo que representa nuestro país en materia de la integración de la recarga en centros comerciales, supermercados y otros espacios de gran afluencia, pero que deberíamos acercarnos a un modelo semejante al de nuestros vecinos europeos.
En definitiva, el Plan Auto España 2030 se plantea como un mecanismo para acelerar la electrificación del parque automovilístico en España, pero en palabras de Gonçalves podría tener mejoras en varios aspectos como: “la creación de incentivos más específicos para flotas corporativas, que concentran gran parte de las compras de vehículos nuevos y alimentan el mercado de segunda mano. Y una mayor continuidad y previsibilidad de las ayudas.”








