viernes, 2 enero 2026

La 1 arrasa con las Campanadas 2025-2026: Chenoa y Estopa superan con claridad a Cristina Pedroche

- La retransmisión desde la Puerta del Sol marcó el momento televisivo más visto de la Nochevieja, mientras Antena 3 destaca en la noche completa gracias a su programación festiva y al fenómeno mediático de Pedroche

Las Campanadas de Fin de Año han vuelto a convertirse en uno de los grandes campos de batalla de la televisión en abierto, un escaparate clave tanto en términos de audiencia como de posicionamiento de marca. En la transición de 2025 a 2026, La 1 de RTVE no solo revalidó su liderazgo, sino que lo hizo con una ventaja clara frente a sus principales competidores, confirmando una tendencia que se afianza año tras año.

Según los datos de audiencia, la retransmisión de La 1, presentada por Chenoa y Estopa, fue seguida por 5,82 millones de espectadores, lo que se traduce en una cuota de pantalla del 36,3%. La cifra no solo supone la mejor marca de la noche, sino que refuerza la hegemonía de la cadena pública en uno de los momentos televisivos más simbólicos del año.

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En el otro lado de la balanza, Antena 3, que tradicionalmente había dominado este tramo gracias al denominado “efecto Pedroche”, se quedó en 3,87 millones de espectadores y un 24,1% de share, una distancia superior a los doce puntos respecto a La 1. Aunque la cadena de Atresmedia logró mantenerse como líder entre las privadas, el retroceso frente a RTVE resulta significativo y confirma un cambio de ciclo en las preferencias de la audiencia.

El éxito de La 1 no puede explicarse únicamente por una cifra puntual. La cadena pública ha sabido construir, en los últimos años, un modelo de Campanadas que combina música, entretenimiento familiar y un tono festivo transversal, capaz de atraer a públicos muy diversos. La elección de Estopa y Chenoa, dos referentes populares con una imagen cercana y generacionalmente amplia, ha resultado clave para conectar tanto con espectadores jóvenes como con perfiles más adultos.

Frente a ello, Antena 3 ha visto cómo el impacto mediático de Cristina Pedroche, durante años uno de sus principales activos para esta noche, pierde capacidad de arrastre. Aunque su presencia sigue generando conversación en redes sociales y atención mediática, el dato de audiencia confirma que ya no garantiza el liderazgo automático. El llamado “efecto Pedroche” parece haberse diluido, al menos frente a una propuesta sólida y coral como la de La 1.

El contexto general de la noche refuerza esta lectura. Otras ofertas alternativas, como los especiales musicales o formatos de archivo emitidos por distintas cadenas, quedaron muy por detrás en términos de seguimiento. Incluso propuestas con fuerte identidad de marca, como los programas especiales de humor o música, no lograron competir con la retransmisión institucional y festiva de las Campanadas clásicas.

Desde el punto de vista estratégico, RTVE sale claramente reforzada. En un momento en el que la televisión pública busca justificar su relevancia y su capacidad de convocatoria, liderar de forma tan clara una franja tan simbólica supone un argumento de peso. No se trata solo de audiencia, sino de presencia cultural y de centralidad en el ritual colectivo de despedir el año.

Además, el liderazgo de La 1 en las Campanadas contrasta con el reparto más fragmentado del resto de la noche, donde Antena 3 mantiene buenos resultados globales como cadena privada, pero sin lograr imponerse en el momento clave de la medianoche. La comparación evidencia que el liderazgo anual no siempre se traslada automáticamente a los eventos excepcionales, donde pesan otros factores como la identificación emocional o el carácter familiar del formato.

En términos de tendencia, los datos apuntan a una consolidación del dominio de La 1 en este terreno. Si en años anteriores la competencia era más ajustada, la edición 2025-2026 amplía la brecha y sitúa a RTVE en una posición de clara ventaja de cara a futuras ediciones. El reto para Antena 3 será redefinir su propuesta y encontrar nuevos elementos diferenciales que vayan más allá del impacto visual o mediático.

En definitiva, las Campanadas de este año confirman que La 1 no solo gana, sino que convence, y que el liderazgo televisivo en Nochevieja pasa cada vez más por una combinación de espectáculo, cercanía y consenso social. Un terreno en el que, al menos por ahora, la cadena pública ha tomado la delantera con claridad.


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